Apenas unas horas después de recibir el alta en el sanatorio Otamendi, donde la sometieron a una operación hace dos semanas por un cuadro de apendicitis, Cristina Kirchner posteó en la red social X un duro texto en el que cuestionó la decisión del presidente estadounidense Donald Trum de detener al venezolano Nicolás Maduro y trasladarlo a su país para enjuiciarlo por actividades ligadas al narcotráfico.
Para la ex presidenta, quien actualmente cumple prisión domiciliaria tras ser condenada en la Causa Vialidad, “Estados Unidos volvió a cruzar un límite”. Además, denunció que el operativo que diseñó el líder republicano el sábado por la madrugada con el objetivo de desplazar a Maduro fue para “apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional”.
Comentó que el accionar estadounidense en esta oportunidad violó “la Carta de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y el más elemental sentido común”. Según su visión resultó de “absoluta ilegalidad e ilegitimidad”, la captura del mandatario venezolano, quien por estas horas ya está en una prisión de la ciudad de Nueva York.

La acción que ordenó Trump, para Cristina "genera un escenario de alta inestabilidad en el país agredido y peligroso antecedente en materia geopolítica, que habilitaría cualquier acto de violación de soberanía política, apropiación territorial o de recursos por parte de cualquier potencia con poderío económico y militar sobre países más débiles.
De acuerdo a su análisis, "el objetivo perseguido y declarado públicamente por el gobierno de Donald Trump", en la llamada “Operación Resolución Absoluta”, no pasa por el restablecimiento de un gobierno democrático en Venezuela”, ni tampoco en la lucha contra el narcotráfico sino que consiste en "apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta".
Al igual que otros referentes del peronismo, la expresidenta de la Nación cuestionó "la aplicación de la política del Gran Garrote (Big Stick) del corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, especialmente en América Latina, justificando intervenciones militares directas o apoyos desembozados, a través de sus agencias de seguridad, a golpes de estado y la consecuente instalación de dictaduras militares sangrientas, lejos de favorecer a EEUU generó en la región un sentimiento adverso hacia ese país. No solo eso, sino que en muchos casos generó atraso económico y social en los países afectados".