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MODO FONTEVECCHIA
Educación superior

Guillermo Durán: “Lo del INDEC muestra cómo el Gobierno manipula los números”

El decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA analizó cómo se manipulan las cifras oficiales para construir relatos sobre inflación y pobreza. Además, explicó por qué es clave mejorar la enseñanza de las ciencias exactas y garantizar el financiamiento universitario para asegurar el futuro de la educación pública.

Informes del INDEC y la IETSE revelan que el uso de ahorros para gastos cotidianos se duplicó en dos décadas
Informes del INDEC y la IETSE revelan que el uso de ahorros para gastos cotidianos se duplicó en dos décadas | Stock

La renuncia de Marco Lavagna al INDEC se produjo justo antes de la difusión del nuevo IPC con metodología actualizada, en medio de cuestionamientos sobre mediciones de inflación y crecimiento. Guillermo Durán, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, afirmó que “lo del INDEC muestra cómo el Gobierno manipula los números” y subrayó, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) la necesidad de fortalecer la enseñanza y el financiamiento universitario para garantizar estadísticas confiables y una educación pública sólida.

El matemático e investigador argentino, Guillermo Durán, actualmente se desempeña como decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), cargo que ejerce para el período 2022-2026 tras ser elegido por el Consejo Directivo de la facultad. Sumado a eso, es licenciado en Matemática y doctor en Computación por la UBA, además de profesor titular en el Departamento de Matemática y investigador principal del CONICET, con una trayectoria de más de dos décadas en investigación operativa, optimización combinatoria y teoría de grafos. Además, fue consejero directivo de la facultad y consejero superior de la UBA, y ha dirigido proyectos científicos y grupos de desarrollo tanto en Argentina como en colaboración con universidades extranjeras.

Me gustaría compartir con la audiencia reflexiones en este marco de la discusión alrededor del INDEC, pero reflexiones mucho más académicas, más epistémicas, sobre aquellas frases repetidas de que la estadística es lo mismo que cuando una persona come cuatro pollos y tres personas no comen ninguno y el promedio dice que cada uno comió un pollo. O frases como “torturar las matemáticas”, que siempre se las puede torturar. Me gustaría, con su capacidad didáctica y de profesor, ayudar a la audiencia a entender cómo las matemáticas pueden ser utilizadas en un sentido o en otro, y escuchar una reflexión de un profesor sobre un tema que luego traslada la política, pero que tiene bases más de orden filosófico y epistémico.

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Sí, nos dejó varias cosas para reflexionar sobre lo que pasó en estos días con el INDEC. Está bueno el ejemplo de los pollos. En términos matemáticos, lo que decimos es que es interesante mirar la media, pero también la distribución. Y entonces, en el caso del ejemplo que ponían recién, la distribución nos ayuda más allá de que la media sea la correcta en algún sentido. Lo que pasó en estos días con el INDEC, yendo un poco más allá, es una reflexión política que nos muestra cómo este gobierno, desde que asumió, ha estrangulado los números de esa manera. Desde aquella frase de la inflación “corre al 17,000% anual”, tomada de analizar la inflación de un día o de una semana y extrapolarla al año, lo cual es un absurdo que cualquier economista serio puede señalar con claridad, pero que de alguna forma se empieza a relatar y a hacer creer a buena parte de la población como algo correcto.

O esta cuestión que nos viene diciendo el presidente: veía hace poquito un video que subió, que mostraba cómo el presidente nos viene diciendo mes a mes que hay un millón menos de pobres, lo cual no se sustenta en absolutamente nada más allá de su imaginación. Pero de tanto decirlo y repetirlo, termina, para buena parte de la población, planteándolo como que tiene algún viso de seriedad o veracidad. Y bueno, un poco lo que veníamos diciendo: esta forma de estrangular los números hace que la gente crea cosas que no suceden, pero que después a veces resulta efectiva.

¿Qué dilema se les plantea a los estudiantes de matemática, cuando en realidad se pueden mostrar realidades que, modificando una base de apoyo en el análisis, modifican todos los resultados?. Por ejemplo, usted mencionaba los más conocidos, como la famosa extrapolación de la inflación de una semana mayorista creada por la propia devaluación del presidente y extrapolada al año, o la de la reducción de pobres que tendría que ver con la disminución de la inflación. El hecho de que un ministro pueda decir: “Nosotros hemos bajado la deuda porque bajamos la deuda respecto del producto bruto. Hoy, la Argentina debe X% menos de su producto bruto del que debía hace dos años, cuando la deuda aumentó 100,000 millones de dólares”. Pero como el producto bruto se calcula en dólares y el dólar en los últimos dos años está subvaluado en la Argentina, el producto bruto de Argentina crece en dólares. Son los mismos bienes físicos, pero crece su valuación en dólares, lo que hace modificar el ratio del producto bruto. Y de estos ejemplos hay decenas.

Sí, o similar a lo que nos decían hace un mes atrás: que la deuda disminuía porque, lo digo en números pequeños, pero se traslada a los números reales. Decían de alguna manera: recibo 100 de préstamo y devuelvo 150. Entonces, la deuda disminuyó, pero no nos contaban que en realidad estaban devolviendo solamente 50 de capital y 100 de intereses de esos 150, y por lo tanto la deuda real había aumentado y no disminuido. Y entonces, todo el tiempo nos pasa eso con Caputo, con Sturzenegger, con Milei, que nos dicen cosas que intentan sustentar bajo alguna evidencia, pero que termina siendo falsa. Cuando uno indaga un poco, se da cuenta enseguida que es falsa y nos lleva a este terreno de tener que explicar todos los días las mentiras, con esta idea de estrangulamiento de los números que a veces tratan de contar: es una media verdad que termina siendo mentira.

Y bueno, ayer llega su eclosión con esto del INDEC, cuando Lavagna dice: “Bueno, ya es tiempo de actualizar el índice”, por ejemplo, el índice de precios del consumidor, que incluye gastos en videoclubes. Si eso no está desactualizado, ¿qué cosa no está desactualizada? Son cuestiones de hace 20 o 22 años que se tienen en cuenta en ese índice y que hay que actualizar. Ahora, Caputo va a la televisión con algunos de estos propagandistas del gobierno y dice explícitamente que no van a actualizar el índice porque necesitan que la inflación baje más. Mientras la inflación no baje, no van a actualizar el índice. Más claro imposible. Y pasa de largo. Por supuesto, se entrevistan con estos propagandistas que no le dicen nada. Seguramente, si se entrevistaran con usted, se lo dirían.

Déjeme hablarle de mi profesión y ayudarme con la suya para encontrar un puente que ayude a la audiencia a explicar cómo muchas veces se utiliza la matemática distorsionándola. Nosotros, los periodistas, en su gran mayoría, tenemos alguna sensibilidad social, con alguna perspectiva progresista. De hecho, en Estados Unidos se dice que la mayoría de la prensa es demócrata porque el partido representa este sector más progresista. Pero, en general, los periodistas tienen una tendencia de centro o centroizquierda. Uno de los problemas que se produce en la enseñanza del periodismo es cierto grado de fobia con la matemática, como si la matemática fuese una herramienta de la derecha, al servicio de mantener privilegios.

Se genera una especie de prejuicio respecto de que todo eso no es más que un relato para perpetuar los privilegios de la clase alta. Ese rechazo, ese “rechazo a la matemática”, finalmente termina sirviendo a quienes hacen ese uso porque son los únicos que dominan la materia. Un muy famoso decano de Harvard dijo que las mujeres tenían menos capacidad matemática que los hombres.

Sí, un absurdo total. ¿Cuál es la relación de la matemática con la sociedad? ¿Cómo ve usted que los jóvenes están cambiando respecto de la matemática? Si percibe que en algunas profesiones hay cierta aprensión con la matemática, cierto temor, una especie de estrés por equivocarse, mientras que en otras formas de expresión humana no queda claro si la persona se equivoca, pero si dice que 1 + 1 es 3, claramente queda equivocado y eso le produce estrés. Y, generalmente, cuando uno pregunta sobre números, las personas balbucean.

Sí, entiendo hacia dónde va. Primero, algunas observaciones sobre esta cuestión de la matemática y de la economía, y un debate histórico: ¿es la economía una ciencia exacta? Mi respuesta, que ya ha sido saldada por especialistas, es que la economía es una ciencia social que, por supuesto, tiene una base de evidencia y de sustentación matemática que debe ser estudiada, analizada e investigada, pero siempre teniendo en cuenta que la economía termina siendo una ciencia social y debe aplicarse con ese sentido.

Sobre la enseñanza de la matemática, nuestro rol, quizás no tanto en la universidad, pero sí en la escuela media y primaria, es mostrar la matemática de una manera más cercana al estudiante, más afín, con ejemplos que permitan entenderla con más alegría, con más comprensión, con más llegada a los problemas cotidianos. Salir de la idea de que la matemática es aburrida, difícil y queda para unos pocos. Tenemos responsabilidad en la formación de docentes de primaria y secundaria. Desde la facultad estamos haciendo un esfuerzo por mejorar nuestros profesorados, por hacerlos más cortos en tiempo, para que más personas se acerquen a ellos. Debemos enseñar no solo la matemática, sino todas nuestras ciencias, de manera que llegue de forma clara a nuestros profesores.

Por supuesto, las disciplinas tienen que estar mejor remuneradas que hoy. Vivimos una situación con docentes universitarios, de secundaria y primaria con sueldos bajos, lo que dificulta sostener docentes de calidad. Es parte de lo que nos debemos como sociedad. Esto es una crítica al gobierno actual que ha empeorado salarios, pero también un llamado a priorizar estas áreas esenciales.

Los estudiantes han cambiado en los últimos 20 años. Con la incorporación de la carrera nueva de ciencia de datos, que mezcla matemática y computación, y con la carrera de computación con fuerte base matemática, vemos que los estudiantes hoy buscan formarse para salir a la industria mayoritariamente. Antes, los estudiantes históricos de ciencias exactas y naturales estaban más orientados a quedarse en la academia. Esto modifica el perfil de los estudiantes de manera significativa. Ambos sectores son necesarios: quienes se quedan en academia y quienes salen a la industria.

Del INDEC militante al INDEC mudo

Es indispensable aplicar la ley de financiamiento universitario. Si queremos que nuestras universidades sobrevivan, tiene que ser con la aplicación de la ley, refrendada cuatro veces por el Congreso de la Nación, con amparo judicial a favor. Hay que decirle al presidente que vivimos en democracia y no en una monarquía, y que debe aceptar lo que dicen el poder legislativo y judicial.

MV/ff