viernes 20 de mayo de 2022
MODO FONTEVECCHIA Movimiento sindical
06-04-2022 09:32

Hugo Yasky: "No podemos convertir el Frente de Todos en un archipiélago"

El secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina sostuvo que la interna del oficialismo se debe solucionar sintetizando las distintas miradas. Reconoce que existen discusiones a cielo abierto y además habló acerca de la renovación del sindicalismo argentino. Escuchá la entrevista completa.

06-04-2022 09:32

Un panorama sobre la interna del Frente de Todos, el presente y futuro del gremio sindical y la renuncia de la diputada Débora Indarte fueron algunos de los ejes de la charla que mantuvo Hugo Yasky con Jorge Fontevecchia en Radio Perfil. 

JF: La derrota de Barrionuevo y Caló, junto a la decisión de Cavalieri de no presentarse a un nuevo mandato, ¿refleja signos de una renovación generacional de los sindicalistas?
HY: Creo que hay signos de renovación en el sindicalismo argentino. Lo más claro es el caso de la Unión Obrera Metalúrgica donde un compañero que representa una línea de compromiso con la lucha de los trabajadores, caso Abel Furlán, quien también fue diputado del Frente de Todos y llegó a la Secretaría General. Este es un gremio que tiene una historia muy importante para el movimiento obrero y marca claramente que en las comisiones internas, en los cuerpos de delegados, hubo un proceso de renovación. Se incorporó mucha gente al sistema productivo a partir del comienzo de la recuperación y crecimiento de la industria. Hoy aparecen nuevas realidades dentro de los sindicatos aunque hay una generación entrada en años pero que, políticamente, también tiene una importancia clave.

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JF: ¿Cómo y cuánto afecta el cambio de las cabezas sindicales a la CGT y la CTA?
HY
: En el caso de la CGT, yo creo que tenemos figuras jóvenes que van oxigenando y le dan una dinámica nueva como Pablo Moyano, “Paco” Manrique, Abel Furlán y otros que son menos conocidos. En las regionales de la CGT la mayoría de la dirigencia tiene un camino recorrido en común que fue la resistencia a las políticas del macrismo. El proceso de movilización que se dio del 2015 al 2019 cimentó y le dio contenido a una nueva conducción, tanto en la CGT como en la CTA. En la Argentina, el movimiento sindical tiene un papel clave para garantizar la distribución de la riqueza y, entiendo, que tenemos asegurado un recambio y una presencia de un sindicalismo combativo, con ideas nuevas y propuestas democratizadoras.  

JF: ¿Usted se siente de una generación intermedia entre los que vienen y los que se están yendo? ¿Cuál es su visión de la duración que tienen los mandatos y la necesidad de renovación del gremio?
HY
: La CTA se presentó frente a un modelo sindical que, hablando de la década del ´90, fue cómplice de la enajenación de derechos y de privatizaciones. La actualidad representa una bocanada de aire fresco para el movimiento sindical. La de un sindicalismo que se fue politizando junto a la marginación que sufrió la CTA durante una década y media. El hecho de que no vivamos la posibilidad de participar en el ámbito institucional le fue dando una impronta en la que las demandas se planteaban en la calle. Esto marca claramente un punto de quiebre en el movimiento sindical: nunca renegamos de nuestro origen en la CGT.

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Entendemos que habrá condiciones para reunificar, en la medida en que avance también un proceso que se tiene que dar en la CGT y que entiendo que está en curso. Creo que la renovación de los mandatos sindicales es algo necesario pero tiene que ejercitarse a través de la democracia interna. Creo en la democracia sindical, en el voto interno, en la legitimación de los dirigentes a través de la voluntad de las bases. De nada serviría ponerle término a los mandatos y dejar intacto el aparato burocrático que impide que la democracia sindical y la participación de las bases se concrete en términos reales.

JF: Ayer la diputada Débora Indarte abandonó el frente oficialista de diputados. ¿Qué análisis hace de la ruptura del bloque de la provincia de Buenos Aires?
HY:
Una renuncia es un hecho aislado, no significa la ruptura del bloque. Muchas veces se producen este tipo de decisiones a lo largo del mandato de los diputados o senadores. No creo que se pueda, a partir de ahí, extraer conclusiones. En el Frente de Todos estamos viviendo un período de tensiones con discusiones a cielo abierto y dos miradas respecto a los tiempos de la recomposición del ingreso. Esa discusión se planteó también con relación al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

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La tensión actual en el partido la tenemos que plantear de manera tal que podamos disentir, discutir y tratar de encontrar la forma de que eso se sintetice en un marco de unidad. Es difícil, pero hay que hacerlo, no podemos convertir el Frente de Todos en un archipiélago, tenemos que encontrar la manera de sintetizar las distintas miradas.

JF: ¿Qué análisis hace de las medidas económicas que está llevando a cabo el gobierno para contener la crisis económica?
HY:
En principio tienen una inspiración positiva como apostar al crecimiento de la economía y recuperar la industria. No podemos dejar de señalar que son políticas diametralmente opuestas a las que entre 2015 y 2019 terminaron destruyendo a las pymes, repercutiendo en la caída de la industria de manera brutal como así también impactó en los salarios. Claramente estamos viviendo un cambio de época. Necesitamos aplicar medidas que recompongan el ingreso de los trabajadores con mayor dinamismo: hay que contener el avance de los precios. Pienso que hay una discusión sobre las políticas para contener esto y evitar que, ese avance, erosione las conquistas salariales. De esta forma se lograría la incorporación de trabajadores al mercado laboral. Las políticas que se están aplicando todavía son insuficientes, lo dijo el propio Alberto Fernández. Se está avanzando en la generación de empleo, el dato del 7% es alentador, pero el presidente reconoció que hay una deuda enorme con las políticas distributivas: la distribución de la riqueza en la Argentina avanza a cuentagotas mientras la formación de precios y el enriquecimiento en pocas manos se sigue dando en un proceso que tiene otro dinamismo.