Perfil
MODO FONTEVECCHIA
Riesgo democrático

Juan Carlos Maqueda: "Parece que Milei quiere que la IA suplante a las personas y las corporaciones a la democracia"

La distinción que recibió el exministro de la Suprema Corte reavivó el debate sobre los desafíos que enfrentan hoy la libertad de expresión, el periodismo y las instituciones democráticas en Argentina.

Pluma de oro a Juan Carlos Maqueda 04062026
Pluma de oro a Juan Carlos Maqueda | Marcelo Dubini

La entrega de la Pluma de Honor 2026 volvió a poner en el centro del debate público la defensa de la libertad de expresión, uno de los pilares que Juan Carlos Maqueda reivindicó durante el acto realizado en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Ahora, en su entrevista en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el exjuez de la Corte Suprema expresó su preocupación por el avance de la inteligencia artificial sin regulación y sostuvo: “Parece que Milei quiere que la IA suplante a las personas y las corporaciones a la democracia”.

El abogado, jurista y político argentino, Juan Carlos Maqueda, fue ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación entre diciembre de 2002 y diciembre de 2024, cuando dejó el cargo al cumplir 75 años, la edad límite establecida por la Constitución para los jueces del máximo tribunal. Antes de llegar a la Corte desarrolló una extensa carrera política dentro del peronismo cordobés. Fue diputado provincial, diputado nacional, senador nacional por Córdoba y presidente provisional del Senado. Durante la crisis institucional de 2001-2002 tuvo un rol relevante en el Congreso, ya que presidió sesiones legislativas clave para la sucesión presidencial. Eduardo Duhalde lo propuso para integrar la Corte Suprema y asumió como juez el 30 de diciembre de 2002. Permaneció allí durante más de dos décadas.

Usted ayer planteó que hoy el periodismo está muy acechado. Nosotros pasamos fragmentos de su discurso de ayer y me impresionó especialmente cuando decía que no hay libertad de pensamiento sin libertad de expresión, porque sin expresión no se genera pensamiento. Citó también a Baruch Spinoza respecto de la tolerancia y el consenso. Me gustaría abusar nuevamente de usted y pedirle una síntesis para nuestra audiencia en vivo de su pensamiento. Incluso le diría, a 24 horas de haber recibido el premio, que supongo le deben haber resonado muchas cosas de sus amigos, que seguramente lo felicitaron.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Sí, sí, por supuesto. Y le agradezco una vez más a usted, a la Academia Nacional de Periodismo y a todos los que la integran, porque ha sido una verdadera distinción para mí y un honor realmente recibir este premio.

Ayer cuando desarrollaba los orígenes de la libertad de expresión, dije que después de las guerras de religión, que generaron matanzas extraordinarias, se desarrolló un pensamiento a favor de la paz y también a favor de la tolerancia.

La tolerancia apareció como un tema ligado a la tolerancia religiosa y después, a través de pensadores como Spinoza y Voltaire, se extendió a todos los ámbitos de la vida y específicamente a lo que pudo ser, a partir de la creación de la imprenta, la libertad de imprenta, como se la llamó originariamente. Después, con el tiempo, esto fue recogido por grandes pensadores como John Milton, un inglés que fue quien le dio por primera vez en la historia el nombre de libertad de expresión. Fue tomado por John Locke. Como sabemos todos, es uno de los grandes inspiradores de la independencia norteamericana, a pesar de que él era inglés, por supuesto, y es uno de los inspiradores, nada más ni nada menos, que de la división de poderes, que después perfecciona Montesquieu con el tiempo.

En este caso tuvo una gran influencia sobre los Estados Unidos de Norteamérica. Lo mismo ocurrió con William Blackstone, con su libro Las leyes de Inglaterra, donde ya contemplaba la libertad de expresión.

La libertad de expresión se tuvo muy en cuenta en las cartas coloniales de los Estados Unidos de Norteamérica y, después de la independencia, quedó fijada en las constituciones, fundamentalmente en la primera, que fue la Constitución de Virginia, y también en la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica de 1787. No directamente en la Constitución, sino en las enmiendas. Y esta se llamó nada menos que la Primera Enmienda, que protegía la libertad de la palabra. Ahí yo dije justamente que había leído una expresión que me llamó la atención por la veracidad que tiene. La libertad de pensamiento la podemos tener todos, pero si no tenemos libertad de palabra, si no tenemos libertad de expresión, el pensamiento no existe porque no se puede transmitir.

La libertad de expresión, que nació constitucionalmente en los Estados Unidos a través de su Constitución, se difundió en el siglo XIX con la independencia de los países hispanoamericanos y así llegó a la Argentina.

En nuestros primeros documentos, junto con el comienzo de nuestra emancipación en 1810, apareció el primer diario propiamente argentino. En aquel momento se difundía como el periódico de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Fue muy cercano al 25 de Mayo de 1810: apareció el 7 de junio de 1810. Por eso se festeja el Día del Periodista el 7 de junio.

Todo esto fue tomado por los distintos intentos de sanción de una Constitución hasta 1853. Y en 1853, siguiendo estas tradiciones y, por supuesto, la palabra autorizada de Alberdi y la influencia de la Constitución norteamericana, se incluyó la libertad de prensa y la libertad de expresión en el artículo 14.

En la primera reforma, la de 1860, se incorporó el artículo 32, donde se impide claramente la sanción de cualquier ley que coarte la libertad de expresión. Después, en la reforma de 1994, pudimos completar este periplo constitucional y allí se consagró el derecho al secreto de las fuentes de información de los periodistas.

Yo creo que hoy, a nivel constitucional, en la Argentina existe una plena protección de los derechos de libertad de prensa, pero lamentablemente no vemos que sea así en la realidad cotidiana.

Estamos escuchando a nuestro Presidente decir: “No odiamos lo suficiente a los periodistas”, y a su vez descalificarlos con un lenguaje chavacano que es más propio de un barrabrava que de un presidente de la Nación.

Y esto nos duele. Esto hiere a la democracia, hiere a la libertad de expresión, hiere a la libertad de prensa.

Cuando yo decía todo esto ayer, no estaba al tanto de lo que justamente estaba expresando el Presidente de la Nación respecto de la inteligencia artificial. De una forma que hoy nos hace reflexionar. Porque en el mundo se está debatiendo si la inteligencia artificial, que no es un elemento tecnológico más que va a transformar nuestra vida, como lo hicieron otros elementos tecnológicos propios de la Revolución Industrial —donde la prensa pasó de la prensa escrita a la radiofonía, de la radiofonía al cine, del cine a la televisión y de la televisión a internet—, tendrá capacidad para suplantar al hombre.

Y ya en este momento hay tendencias en los Estados Unidos, más precisamente en Silicon Valley, en lo que algún filósofo inglés ha denominado lailustración oscura”, que justamente se opone a todos estos preceptos de la Ilustración que hemos mencionado y que tienen que ver con el nacimiento de la libertad de expresión.

Porque pretenden suplantar al Estado, pretenden suplantar a la democracia por un manejo autócrata por parte de las empresas, que serán las que tendrán el manejo total y absoluto de la inteligencia artificial. Incluso, podrán suplantar al hombre, a diferencia de todas las tecnologías que conocemos, que el hombre ha tenido como ayuda, desarrollo y progreso. En el caso de la inteligencia artificial, más allá de tenerla como ayuda, como desarrollo y como progreso, vamos a correr el riesgo de que suplante al hombre.

Entonces, lo que a mí me asombra del Presidente es que anuncie tan libremente que en la Argentina no se va a reglamentar la inteligencia artificial. O sea, que aquí puede haber experimentos muy extraños en el futuro donde realmente se ponga en juego ya no solamente la libertad de expresión, sino también nuestro sistema político, que es la democracia, y la vida de los argentinos, porque no sabemos hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial.

Esto me preocupa seriamente.

Me sorprende como siempre, porque nos agrega un punto más. No me imaginaba que además iba a hacernos reflexionar sobre el discurso del presidente proponiendo que Buenos Aires sea la capital de la no regulación de la inteligencia artificial. Felicitarlo nuevamente y decirle que su pensamiento es muy necesario y que siga interviniendo en el debate público como lo está haciendo en este momento.

Sí, por supuesto. Vamos a tratar de hacerlo permanentemente.

Juan Carlos Maqueda recibió la Pluma de Honor y advirtió que la libertad de prensa está "muy acechada"

Quise agregar este tema porque lo leí esta mañana en los medios de difusión. En el momento en que nosotros estábamos en el acto central de la Academia Nacional de Periodismo no teníamos conocimiento de esto y me parece que es un poco imprudente adelantar esa posición.

Y esto muestra claramente que estamos atravesando ciertas grietas en nuestro país y también en el mundo. Grietas que, lamentablemente, dejan filtrar muchas dudas sobre lo que serán las libertades futuras y, entre ellas, la libertad de expresión, lógicamente.

MV/fl