El panorama político argentino suma nuevas lecturas de cara a los próximos turnos electorales. De paso por Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Nicolás Massot analizó la volatilidad del electorado, el impacto de la polarización y las chances de una recuperación del peronismo. Además, el diputado de Encuentro Federal detalló los condicionantes económicos y fiscales para construir alianzas, y reafirmó la importancia de sostener una tercera fuerza con vocación de largo plazo.
Nicolás Massot es un dirigente político y economista, graduado en la Universidad Torcuato Di Tella; posee además un posgrado en Relaciones Internacionales de la Universidad de Yale; actualmente se desempeña como Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires, integrando el Bloque Encuentro Federal. Previamente fue Diputado Nacional por la Provincia de Córdoba entre 2015 y 2019, y llegó a presidir el Bloque del PRO en la Cámara de Diputados durante la presidencia de Mauricio Macri. Además, ejerció como concejal de Tigre entre 2021 y 2023.
Siempre recuerdo de Nicolás Massot, además, que él tuvo la agudeza y la sinceridad, en el momento de gloria del PRO y Macri en la presidencia, de decir que la democracia era alternancia y que no había que dramatizar la eventualidad de que el peronismo volviese al gobierno. ¿Puedo volver a hacer esa misma pregunta hoy, ocho años después, Nicolás? ¿Se dramatizan en exceso las consecuencias que tendría el regreso del peronismo al gobierno?
¿Qué tal, Jorge? Buen día. Gracias por la invitación. Mirá, yo creo que sí. Yo creo que se dramatiza de más. No estoy diciendo que no haya asidero para algunas preocupaciones, porque es cierto que las últimas versiones del peronismo han mostrado grados de intervencionismo económico que ya no se ven con resultados en ninguna parte del mundo. Pero la utilización, es decir, el uso y el abuso que se está haciendo de esos temores —ciertamente con asidero— para llevarlos al extremo de la nacionalización de recursos, la expropiación de propiedad privada, el desfalco del Banco Central, el default automático de la deuda, es decir, una cantidad de cuestiones que yo, sinceramente, no creo que vengan necesariamente de la mano con un eventual triunfo del peronismo. Así que sí, creo que lamentablemente es un temor que se utiliza electoralmente.
¿Ese temor, al mismo tiempo utilizado electoralmente, es funcional a colocarnos en la disyuntiva de que no existe una tercera fuerza, sino que se termine convirtiendo la primera vuelta directamente en un balotaje?
Y sí, es bastante funcional. Aunque la verdad es que yo también creo que la responsabilidad primaria está en la demanda electoral, está en el electorado. Es decir, yo no subestimo tanto al electorado como para que este tipo de maniobras realmente lo haga cambiar de opinión. Puede ser algún desprevenido, pero me parece que, si se quiere, la enfermedad o la patología sociológica de buscar culpables y soluciones simplistas no reside en los dirigentes que manipulan al electorado, sino que lamentablemente reside en la mayoría del electorado.
¿Y está distinto este electorado camino a 2027 del de 2023, en el que hubo espacio para tres fuerzas?
Bueno, pareciera que sí. Pareciera que es diferente el escenario. En gran medida porque dos de esas tres fuerzas hoy cogobiernan. La gran mayoría del caudal electoral de Juntos por el Cambio en aquel momento, que lo encabezó Patricia Bullrich con algún apoyo moderado de Mauricio Macri, bueno, es hoy la que representa el ala que está dentro del gobierno. Con Santilli, con Ritondo y con tantos intendentes... Inclusive hasta los gobernadores que le han quedado al PRO están avanzando firmemente en alianzas con La Libertad Avanza en sus provincias. O sea que de esos tercios hay dos que seguramente son mucho menos que dos tercios en términos de la voluntad popular, pero que se han fusionado.
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Y esos dos tercios fusionados, que tenían 54% en 2023 en el balotaje, hoy tienen 40% o menos. ¿Qué pasó con el resto que no tiene representación? Porque evidentemente hay, podría llamar una jibarización en esa fusión. Me acuerdo de una famosa tapa de, era creo que The Economist, que planteaba frente a las fusiones que se creaba una especie de animal disfuncional con cabeza de pescado y pies de ave. Finalmente, en esa fusión que funcionó en 2023, hoy parece haber sido reducida al tamaño que casi tenía antes. ¿Solo La Libertad Avanza o solo el PRO?
Sí, a ver. No hay que perder de vista que una gran parte de ese electorado vacante, en principio, probablemente vaya a la no participación. Hay que tener en cuenta que hay gente que ha votado en el 2023 que no va a votar porque ha fallecido o porque ya está en una edad mayor. Se suman jóvenes que votan por primera vez, que tienen bastante poco interés en votar. Una de las cosas que todos los analistas marcan con bastante acuerdo es que ese fanatismo que existió de los más jóvenes en 2023 por la figura de Milei hoy está de vuelta apático, como es su estado natural en todo el mundo. Entonces, yo no descarto que la gran mayoría de esa suerte de electorado vacante vaya a la no participación. Que creo que es algo que aparte es fundamental. Va a ser fomentado desde el gobierno; va a ser, si suspenden las PASO, todavía más fomentado. La idea de que no hay costo, de que no hay penalidad, ni tampoco demasiada obligación en ir a votar, que votar es caro y es una carga cívica. Así que yo creo que vamos a ver niveles de participación más bajos. También descuento que va a haber una recuperación en la principal fuerza de oposición, que seguramente, si el peronismo no se divide, va a ser el peronismo. Y seguramente va a obtener más que esos escasos 30 puntos que obtuvo en la primera vuelta. Me imagino más cerca de lo que obtuvo en la segunda vuelta. Y quedará algo de espacio para los que busquemos, al menos testimonialmente, pero pensando en el largo plazo, en el año que viene, presentar una vía alternativa que de alguna manera trate de conciliar estos dos conceptos que a priori parecen los dos bondadosos, pero están los dos pervertidos, que son: de un lado la dignidad humana, que está totalmente estirada, utilizada y solventando históricamente gastos insustentables; y del otro lado la meritocracia, que en realidad busca como escudo poner adelante el esfuerzo y la capacidad de trabajo, y lo que esconde es un individualismo frívolo en donde cada uno se merece lo que tiene. Y son dos conceptos que, bien entendidos —el mérito y el esfuerzo por un lado, y la dignidad por el otro—, debieran estar conciliados. A mí eso me quita el sueño, pero evidentemente no suscita grandes intereses electorales.
A ver, Nicolás, vos mencionaste ahí, aunque sea testimonial, y no pensando solo en 2027, sino en 2029 y 2031. O sea, lo que vos me decís es que va a haber una tercera fuerza, ustedes van a llevar adelante una tercera fuerza, independientemente de que comprendan que no tengan la capacidad de llegar a un balotaje en estas elecciones. Y en ese caso, ¿Quiénes serían? Ayudanos a entender el mapa. El cordobesismo que vos tenés en tu historia, ¿qué sería?
A ver, primero sí, siempre hubo una tercera alternativa en las últimas seis o siete elecciones. Recordemos, sin ir más lejos, que en la última elección fue la fórmula que formaron Schiaretti y Randazzo, que sacó siete puntos y medio finalmente en la elección general. Así que es probable que se repita el hecho de que haya algunos gobernadores no alineados que puedan formar parte de esa oferta, y después por ahí no sean nombres rimbombantes, digamos. Es en el lugar donde, por lo menos, quien les habla y Emilio Monzó, entre otros, estamos hace por lo menos cuatro elecciones. Nunca superando la barrera de la mínima representación parlamentaria y algún testimonio. Pero, en definitiva, creo que es el valor que tiene la participación política. Saberse prescindible, pero hacer bandera de las convicciones. Entonces, uno tiene que concebir que tal vez la época no le pertenezca. Ahora, lo que no puede pasar es que las representaciones que invisten convicciones queden vacantes. Entonces, yo siempre prefiero hacer esto con pasión y sostener lo que verdaderamente me convence y me hace salir a la calle todos los días, aunque el resultado la indique marginal, esperando. Hay un lindo libro de Byung-Chul Han, que es uno de los últimos que trata justamente sobre el concepto de la esperanza y lo divide del optimismo fútil o superficial. Y, digo, esperando, en el buen sentido de la palabra, que en algún momento la sociedad le dé una oportunidad a otra cosa, y el día que eso llegue, esa oferta, por más testimonial que haya parecido, tiene que estar bien parada y bien consolidada, sobre todo en sus conceptos.
Clarísimo. Nicolás, paralelamente tuviste en su momento una reunión con Axel Kicillof, una reunión institucional, podríamos decir, con el gobernador. Por otro lado, me decía acá la producción que tuviste una reunión con la juventud de lo que sería el partido de Sergio Massa. ¿Qué grado de acercamiento o de distancia tenés con cada uno de los sectores del peronismo, y si existe alguna posibilidad de crear, a lo que fue Lula en 2022, un frente que incluya al peronismo?
A ver, el grado de cercanía en muchos casos es institucional o es parlamentario. Con muchos de ellos comparto en la Cámara de Diputados, estamos en bloques diferentes, pero en no pocas oportunidades recientemente hemos coincidido en determinadas votaciones. Ahora, respecto de una unidad del peronismo que incluya otros sectores, yo creo que depende mucho, primero, de las certezas que dé el peronismo. Hoy no supera la discusión de nombres, y lo que cualquiera de todos los que estamos fuera pretendemos es que las certezas no sean tanto por los nombres, sino por las políticas públicas. Es decir, va a ser muy difícil para cualquiera de nosotros observar eso con interés en tanto y en cuanto no haya declaraciones públicas creíbles y contundentes de todos los actores que vayan en la línea de ratificar la independencia del Banco Central —y en todo caso yo no diría que hoy hay independencia, pero sí efectivamente hay un saneamiento que no hay que perder—, por la ratificación de un equilibrio fiscal que está mal compuesto, que no es real, que incluye capitalización de intereses no contabilizados, que básicamente nos dejan en un déficit financiero de más de dos puntos, que incluye la eliminación del gasto en obra pública, que es descapitalizar al país, que incluye el recorte en capital humano, en ciencia y tecnología, y en gasto universitario.
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Que es básicamente patinarnos los recursos no renovables de una generación en la misma generación sin dejarle nada a las venideras, porque si no le dejamos infraestructura —es decir, capital físico— y no le dejamos capital humano, digamos, estamos rifando una riqueza de una sola vez para un puñado de generaciones. Entonces hay algo que está mal compuesto del equilibrio fiscal, pero lo cual no nos tiene que llevar a volver a pensar en un error del pasado, que es que podemos vivir de prestado toda la vida, y que esto se puede financiar con inflación recurrente. Es decir, yo no he escuchado una autocrítica ni de Sergio Massa, ni de Axel Kicillof, ni mucho menos de Cristina Kirchner. Y sin que eso esté presente, y sin una una renovación generacional en el peronismo —que tiene cuadros muy interesantes entre algunos de sus gobernadores, o de sus legisladores, o intendentes—, va a ser difícil que el peronismo pueda convocar, sinceramente.
Nicolás, ¿te imaginás que el peronismo va a ir junto, o le asignás posibilidades a que vaya dividido? Y si fuera dividido, ¿ahí sí habría una posibilidad de que parte de ese peronismo más distante del kirchnerismo pueda hacer alianza con estos sectores independientes, como los gobernadores, que puedan quedar por fuera de esa polarización?
Sí, comparto. Si se dividiera, como vos decís, sería más factible esa confluencia. Sí, es una confluencia, pero el escenario base que manejo es la unidad del peronismo. Pero es la unidad del peronismo en esta tríada entre Cristina, Kicillof y Massa, que no es la más atractiva, ¿no?
Nicolás, me decía aquí la producción que te tenías que ir. Nos encanta siempre hablar con vos, así que lo repetiremos de acá a un mes, después de las elecciones en Estados Unidos, en Brasil, y ojalá la visita del Papa, y volvemos a ver el escenario, ya un poco más claro para 2027.
Igualmente, Jorge. Muchas gracias por el llamado y muy buen día.
Un fuerte abrazo.
MEG