Said Chaya, licenciado en Ciencias Políticas, afirmó que Donald Trump “compró el paquete” de que el enfrentamiento con Irán sería breve y controlado, pero que la dinámica actual se encamina hacia un conflicto prolongado, similar al de Rusia y Ucrania. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), e; investigador consideró que hubo una lectura equivocada sobre la solidez de la República Islámica y agregó: "Se trata de una guerra que va a tener diferentes etapas".
Said Chaya es licenciado en Ciencias Políticas y doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Austral. Trabaja como docente e investigador en la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral, donde se desempeña como coordinador académico de las carreras de Ciencia Política y Relaciones Internacionales y también dirige el Núcleo de Estudios de Medio Oriente. Ha tenido una participación histórica en la Sociedad Libanesa de Rosario, donde fue coordinador de la juventud y actualmente preside el Instituto del Líbano.
China respaldó la soberanía de Irán frente a las tensiones con Estados Unidos y el Golfo
Volvemos a hablar después de poco tiempo de nuestra última conversación, pero en un escenario absolutamente diferente. La última vez usted nos hizo una descripción ajustada de cómo sería un eventual conflicto, pero ahora ya lo tenemos allí. ¿Cuál su evaluación actualizada y su perspectiva de cómo sigue?
Estamos en un momento muy crítico, porque lo que está haciendo Irán, que en un comienzo comenzó siendo presión frente a los estados del Golfo, de alguna manera para que fuercen una negociación con Estados Unidos, se ha convertido en una campaña más prolongada de lo que se esperaba, donde Arabia Saudita, que era de alguna manera el articulador que estaba sosteniendo la posibilidad de evitar un derrame en este conflicto, se ha visto a sí misma desbordada por Qatar, que ya ha derribado al parecer un par de aviones iraníes que surcaban su territorio. También por Emiratos Árabes, que ha roto relaciones con Irán, y no sabemos cuál puede ser el escenario futuro en relación especialmente a los Emiratos, que han sido el principal destinatario de los ataques iraníes. Luego los grupos civiles y las poblaciones que se han alzado en diferentes partes de Irak y también de Bahrain. También el derrame del conflicto en el sur del Líbano, presuntamente preparando una invasión terrestre por parte de Israel, que ha convocado a más de 100.000 reservistas. Entonces, la verdad es que la situación venía muy mal el sábado y pinta mucho peor.
¿Fue un error de Irán atacar a sus vecinos con el objetivo de que presionen a Estados Unidos para una negociación y terminó siendo un boomerang, un tiro en los pies?
Creo que fue una sucesión de eventos. El mismo Donald Trump esperaba que esta fuera simplemente una cruzada en contra de los iraníes y cerrar de alguna forma la presión contra ellos. Irán reaccionó de una manera mucho más fuerte que la que había estado reaccionando en las últimas incursiones y optó por esta estrategia. Creo que el golpe de la muerte del Ayatolá Jamenei, aunque no implique una reforma política o un shock político, sí simbólicamente tiene un precio. En ese sentido, creo que está un poco fuera de control en la relación con los países del Golfo.
¿Hay en esta avanzada iraní alguna lectura histórica o estratégica de una demostración de debilidad?
Creo que hay una mala interpretación por parte de Occidente de la estructura gubernamental y militar que puede llegar a tener la Revolución Islámica. El problema acá me parece que es que la idea era que muerto el ayatolá esto iba a implicar alguna forma de cambio, que la gente se iba a alzar en contra del gobierno, cuando no. La situación de conflicto lo que ha hecho es acercar a los iraníes y unirlos en torno al gobierno y en contra de una agresión extranjera. Es que hay una red muy densa desde lo burocrático, desde lo militar, en torno a la figura, las estructuras de gobierno armadas en Irán que hacen que la supresión de la figura del líder supremo no genera un caos a gran nivel, sino al revés. Es una situación que se mantiene estable. En este sentido, creo que Estados Unidos lo que ha hecho es leer mal esa situación, pensando que muerto el perro se acabó la rabia.
¿El error de Trump sería que creyó que Irán era Venezuela?
Mi impresión es esa. Yo creo que compró el paquete de que esto iba a ser algo mucho más corto, mucho más breve, para poder presionar a Irán en las negociaciones que se estaban llevando adelante. Había otra ronda que tenía que ocurrir esta semana, el lunes en Viena y en algún momento de la semana en Ginebra. Creo que esto iba a ser como una forma de presión. La guerra estaba sobre la mesa después de todo el desplazamiento. Creo que a Trump lo sorprende el día jueves que Irán acepte incluso la reducción a cero de su plan nuclear, y frente a la posibilidad de que Israel ataque, eso en función de lo que dijo Marco Rubio en las últimas horas. Israel decidió adelantar una semana la operación que estaba prevista para este fin de semana y, en ese contexto, Estados Unidos también decidió sumarse. Pero no había motivos estructurales para una operatoria militar de este calibre, en función de lo que vemos en las negociaciones que tenían lugar desde principio de enero para acá/
¿Cómo sigue esto?
Creo que es muy complicado, por lo menos por los próximos días. Una cosa que tienen los conflictos del siglo XXI es que no hay un comienzo y un final tan claro,. Ya es algo propio de esta época, en el cual el conflicto sucede más bien por capítulos. Van pasando cosas dentro de una línea histórica donde el conflicto se agrava y luego retrocede. Creo que estamos en un escenario similar, y se trata de una guerra que va a tener diferentes etapas. En algún momento se derá la apertura de diálogo o de alguna forma de diálogo, pero primero lo que preveo en los próximos días es un recrudecimiento de la situación en función de lo que estamos viendo, porque hay cuestiones ahí que Irán no puede controlar. Irán puede controlar las relaciones que mantiene con el Golfo, los bombardeos que realiza en esa región o los ataques que realiza a Israel, pero no puede controlar a la población civil en Irak que se está manifestando. No puede controlar a la población civil en Baréin que se está manifestando y ese es un punto de desequilibrio que es como una semillita que se ha plantado, que no sabemos cuáles pueden ser las consecuencias que puedan tener. En principio soy pesimista.
Así como decíamos que Trump confundió a Irán como si fuera otra Venezuela, se podría decir también que esto va más parecido a un camino similar al conflicto de Rusia y Ucrania, de largo plazo, que ya lleva años, y no a una operación rápida como fuera lo de Venezuela. ¿No?
Claro. También podrías ver el conflicto de Gaza, un conflicto que inesperadamente duró más de dos años, y todavía no se cerró del todo, donde sigue habiendo algunos chispazos que derivaron en una regionalización, luego en una compresión, en diferentes momentos de contención y de acuerdo con los diferentes actores. Es decir, es mucho más rico que los conflictos como eran antes. Lejos de estar en una cuestión efectista,, de un momento, me parece que estamos yendo hacia un conflicto de mayor, más larga data, lo que en definitiva va a terminar perjudicando, me parece que altamente, a los negocios en la región del Golfo.
¿Qué pasa con Turquía, Said?
Siempre hay que ver qué es lo que está pensando (Recep Tayyip) Erdogán, es muy importante, y vemos que en las últimas horas se ha manifestado de una forma muy medida, criticando fuertemente, hablando de Irán como un país hermano y criticando los ataques que ha recibido, llamando también a la concordia, a la paz regional. Creo que eso es lo que está haciendo y está tratando de mantenerse al margen. Lo que se comenta también es que ha recibido alguna advertencia por parte de Teherán diciendo: “Tratá de mantenerte al margen de la cuestión lo más posible”. Creo que Turquía busca ejercer un rol renovado en la región y, cuando haya que apelar a una suerte de resorte de paz, puede ser el recurso que queda ahí dando vueltas, que pueda articular entre los árabes e Irán.
Si uno mira las compañías internacionales de aviación y el porcentaje total del producto bruto que representa el turismo, y fundamentalmente para ciertos países del Golfo, uno claramente ve que hubo un crecimiento enorme de las líneas aéreas de esa zona, con Emirates por un lado, Qatar por el otro lado y la propia Turkish Airlines. ¿Se puede decir que esto es un desastre en términos turísticos para toda la zona de Medio Oriente?
Sí, yo creo que lo es. Más que para la zona en general de Medio Oriente, hay países que viven del turismo, pero que están acostumbrados a tener episodios de violencia de este tipo, como puede ser, por ejemplo, el caso del Líbano, donde se suceden cada tanto episodios de este tipo. Siempre la región del Golfo, Qatar, Baréin y Emiratos, especialmente Emiratos y Qatar, que son los que recibían mayor cantidad de turistas, siendo Dubái un hub turístico impresionante, se vio como una zona inmune a los conflictos de la región y lo que vemos es que no lo son, y creo que eso es lo que nos quiere demostrar Teherán. De alguna manera, atacando estos países lo que hace es dañar ese prestigio de estabilidad de la que gozaban.
Entiendo que en las últimas horas se está coordinando, una suerte de cumbre entre Abu Dhabi y Tel Aviv. Vamos a ver qué resulta de eso. Yo estaría atento. Los Emiratos es el país más díscolo dentro del Consejo de Cooperación del Golfo en relación a lo que está sucediendo con Irán. Se está emancipando de la regla, de alguna manera, que quiere establecer Arabia Saudita, que es tratar de mantener la situación lo más calma posible. Por eso vamos a ver cómo evoluciona el posicionamiento no solamente de todos los países de la región, pero especialmente el de Emiratos y si planea tomar alguna represalia por los ataques.
Ahora, desde el punto de vista del peso específico es Arabia Saudita, ¿no?
Sí. Israel es el país que está mejor pertrechado, luego Irán y en tercer lugar iría Arabia Saudita, que está detrás, pero tiene una fuerte inversión. Es el país que más invierte, uno de los que más invierte del mundo, el que más invierte de la región y uno de los que más invierte en el mundo en materia de defensa, para el desarrollo de sus sistemas de defensa.
Si a Irán se le diera vuelta Arabia Saudita de manera definitiva y le declarase la guerra, no simplemente rompiese relaciones, me parece que para Irán la situación sería muchísimo más complicada, ¿o lo entiendo mal?
Sí, sería mucho más complicada, pero justamente hemos visto algún ataque que se ha dado en las últimas horas a una serie de crudo, a una refinería de Aramco y a la embajada de los Estados Unidos. Cuando le preguntaron a uno de los ministros de Irán, dijo: “Nosotros atacamos únicamente objetivos militares”, como desentendiéndose del ataque de Aramco.
TV/ff