martes 05 de julio de 2022
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Viruela del mono: claves para entender al virus que ya está en Argentina

Tres continentes estudian casos sospechosos o confirmados de la enfermedad. La historia de sus brotes y la relación con la viruela humana.

25-05-2022 07:36

Desde este lunes, la viruela del mono también está en Argentina. Los análisis en el Instituto Malbrán confirmaron que un hombre bonaerense llegado de España tiene “alta probabilidad” de padecer la enfermedad. Aunque está “en buen estado general”, sus contactos estrechos ya fueron puestos bajo vigilancia epidemiológica.

La viruela símica se identificó por primera vez en la República del Congo en 1970. Desde entonces se reportaron casos esporádicos en África, hasta que en 2017 Nigeria experimentó el mayor brote documentado, con 172 casos. La enfermedad ahora es endémica en ese continente, pero después de este 7 de mayo, cuando se detectó un caso en Reino Unido, comenzó una seguidilla de infecciones que ya afectan al menos a 15 países de Europa, Norteamérica y Australia. Con 131 confirmados y 106 sospechosos hasta ayer, es el brote más extendido en Europa.

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El contagio y los síntomas

La infección se produce por contacto directo con la sangre, los líquidos corporales o las mucosas de animales infectados. La transmisión de persona a persona, por contacto estrecho con secreciones de las vías respiratorias o con objetos contaminados con fluidos. Aunque es básicamente benigna, suele resultar muy molesta, al causar lesiones grandes y llamativas en la piel. Los síntomas incluyen fiebre, dolores musculares, inflamación de los ganglios linfáticos y erupciones. Puede extenderse de dos a cuatro semanas, y se recomienda aislar a los pacientes.

Atentas a la posibilidad de un brote mayor, las autoridades británicas ya compraron vacunas contra la viruela humana, que sólo en el siglo XX mató a alrededor de 300 millones de personas. En 1980 fue la primera enfermedad erradicada de la historia, tras una exitosa campaña de vacunación global. Por eso se estima que, incluso en Argentina, los mayores de 41 años podrían tener un 85% de resistencia a los cuadros graves de la variante símica. Algunos infectólogos, sin embargo, no descartan cambios en el genoma del virus que obliguen a transitar por un escenario nuevo y desconocido.

CB PAR