La investigación por la desaparición de Axel González profundizó este miércoles un cambio de escenario que ya se refleja tanto en el plano judicial como en el operativo. Los tres imputados que permanecen con prisión preventiva fueron trasladados a una unidad del Servicio Penitenciario Federal, en una decisión que coincide con el avance de las fuerzas nacionales sobre una causa de la que fue desplazada la Policía del Chaco en las diligencias más sensibles.
Por disposición del Equipo Fiscal Especial, los acusados fueron retirados de su lugar de detención y trasladados a la Unidad 7 del Servicio Penitenciario Federal, luego de cumplir con los controles médicos de rutina.
Desde ahora, Ramón Antonio "Cuno" Gómez, Leonardo Nicolás Silva y Antonio Omar Íñiguez permanecerán bajo custodia federal mientras continúa la investigación por la desaparición del joven de 21 años, cuyo paradero se desconoce desde el pasado 17 de mayo.
El expediente cambió de manos y las fuerzas federales ganaron protagonismo
El traslado de los detenidos se produce en un contexto marcado por la decisión de la fiscal Julieta Arolfo de apartar a la Policía del Chaco de varias tareas vinculadas a la investigación.
A partir de esa resolución, Gendarmería Nacional, la Policía Federal Argentina, la Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria comenzaron a intervenir de manera activa en la búsqueda de pruebas y en distintas medidas ordenadas por la Justicia.
El cambio se dio mientras el expediente analiza denuncias y elementos que apuntan a determinar si existieron irregularidades o posibles intervenciones policiales durante las primeras horas posteriores a la desaparición de Axel.
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Quiénes son los detenidos y cómo sigue la causa
Días atrás, la Fiscalía definió la situación procesal de los siete sospechosos que fueron demorados en el marco de la investigación. Íñiguez y Silva permanecen imputados por el supuesto delito de encubrimiento, mientras que Gómez, exsuegro del joven desaparecido, enfrenta una acusación por amenazas simples.
Otros cuatro involucrados recuperaron la libertad, aunque continúan formalmente ligados al expediente y pueden ser requeridos por la Justicia a medida que avance la producción de pruebas.
Entre los elementos incorporados a la causa figura el relato de un testigo que aseguró haber visto a Axel correr descalzo, con las ojotas en las manos, mientras era perseguido por una motocicleta. Esa declaración integra una de las líneas de análisis del Equipo Fiscal.
Los teléfonos de policías serán peritados
Otro de los puntos centrales de la investigación es el análisis de los teléfonos celulares de los efectivos que estaban de servicio en la Comisaría Segunda de Fontana durante la madrugada en que Axel fue visto por última vez.
La extracción y el estudio del contenido de esos dispositivos estarán a cargo de Gendarmería Nacional, que buscará reconstruir comunicaciones, movimientos y cualquier dato que pueda resultar útil para esclarecer lo ocurrido.
Mientras tanto, continúan los rastrillajes terrestres y acuáticos en distintos sectores de Fontana, Puerto Tirol y las inmediaciones del río Negro, sin resultados positivos hasta el momento.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene vigente una recompensa de 10 millones de pesos para quienes aporten información fehaciente que permita encontrar a Axel González.