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Polémica en el Museo Malvinas: el Gobierno le quitó el nombre del correntino Orlando Pascua al salón auditorio

La decisión de la dirección del establecimiento de renombrar el espacio como "Julio Rubén Cao" se formalizará este 10 de junio. La medida generó fuertes cuestionamientos en el sector de los veteranos.

orlando pascua
Orlando Pascua, excombatiente. | Gentileza.

En medio de una fecha de alto valor simbólico, una resolución de la administración de Javier Milei generó un inmediato revuelo en la comunidad de excombatientes del Litoral. El Gobierno nacional determinó que el Salón Auditorio del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur deje de llevar el nombre del veterano de guerra correntino Orlando Gustavo Pascua.

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El espacio pasará a denominarse "Julio Rubén Cao", en un cambio de nomenclatura oficial que se concretará este miércoles 10 de junio, en el marco de los actos conmemorativos por el Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas.

La medida fue adoptada e impulsada de manera directa por la conducción del Museo Malvinas, una estructura institucional que se encuentra encabezada por el director Augusto Esteban Vilgre La Madrid, integrando la grilla de actividades programadas para la jornada patria.

Hasta esta modificación, el auditorio principal de la entidad rendía homenaje a Pascua, un soldado conscripto oriundo de la localidad de Curuzú Cuatiá que falleció en el año 2022 tras dedicar su vida civil a la construcción de memoria histórica.

La polémica desatada en los pasillos comunitarios no se focaliza en la figura del nuevo homenajeado —un respetado docente bonaerense caído en las islas—, sino en el criterio oficial de desbautizar y suprimir la denominación preexistente de un excombatiente correntino con un fuerte recorrido institucional.

Orlando Pascua: la militancia por los derechos de los conscriptos

Nacido en Curuzú Cuatiá, Orlando Gustavo Pascua no solo afrontó el conflicto bélico de 1982 en el Atlántico Sur, sino que a su regreso se transformó en un activo trabajador de prensa, dirigente de extracción sindical y un ferviente militante por los derechos humanos en la región del Nordeste.

Apenas concluido el proceso de desmovilización de las tropas, Pascua se transformó en uno de los principales motores para la conformación de los primeros centros de organización autónoma de exsoldados conscriptos.

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Desde esas plataformas gremiales, el referente correntino acompañó y motorizó de forma decidida las denuncias judiciales por los abusos de poder, vejámenes y torturas físicas cometidas por oficiales y suboficiales de las propias fuerzas armadas argentinas en perjuicio de los soldados bajo su mando durante el desarrollo de la guerra.

En paralelo, lideró proyectos de comunicación social y promovió la investigación histórica federal, destacándose sus trabajos orientados a la visibilización y reconocimiento de los combatientes pertenecientes a las comunidades de los pueblos originarios.

El nuevo nombre: Julio Rubén Cao

A partir de la firma de la resolución en la Ciudad de Buenos Aires, el auditorio del museo nacional adoptará el nombre de Julio Rubén Cao. Cao fue un maestro de escuela primaria que ejercía la docencia en el partido bonaerense de La Matanza y que decidió alistarse como voluntario para concurrir al frente de batalla, donde perdió la vida en pleno combate durante las últimas jornadas de la gesta de 1982.

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Si bien las agrupaciones de derechos humanos y centros de veteranos del Litoral ratificaron su absoluto respeto hacia la entrega patriótica de Cao, impugnaron políticamente el accionar del Ministerio de Capital Humano por considerarlo una afrenta a la memoria del federalismo y un intento deliberado por invisibilizar las corrientes de exsoldados que, como Pascua, denunciaron las violaciones a los derechos humanos ocurridas de forma interna durante el conflicto en las islas.