La crecida del río Bermejo volvió a golpear al norte del Chaco y dejó un escenario preocupante: familias aisladas, caminos rurales intransitables y dificultades para acceder a servicios esenciales en la zona de El Pintado, dentro de la jurisdicción de El Sauzalito.
Según un informe de la Policía del Chaco, el avance del agua provocó cortes en distintos accesos rurales, obligando a los pobladores a movilizarse a pie, a caballo o mediante carros, ante la imposibilidad de circular con vehículos.
Caminos anegados y viviendas aisladas
Uno de los sectores más comprometidos es el camino vecinal que une El Pintado con el paraje Las Flores, donde el agua cubre varios tramos desde unos 6 kilómetros del casco urbano y se extiende por aproximadamente 12 kilómetros.
Como consecuencia, al menos 15 viviendas de familias criollas quedaron aisladas, en una zona donde los desplazamientos solo son posibles con medios alternativos.
La situación también impacta en el acceso a la planta potabilizadora (ex Pintado Viejo), donde el desborde comienza a unos 5 kilómetros de la localidad. Allí, otras cinco familias y trabajadores del establecimiento enfrentan serias dificultades para circular.
“Es un fenómeno típico de la época”, pero bajo vigilancia
el subsecretario de Defensa Civil del Chaco, Gustavo Santos, explicó que el escenario, si bien complejo, no es extraordinario para esta época del año. “Tenemos cuatro o cinco meses con este tipo de contingencias. Es agua que baja desde Salta y tarda entre 15 y 20 días en llegar”, detalló el funcionario en declaraciones a Radio Libertad.
Santos remarcó que las zonas afectadas suelen ser las mismas todos los años, especialmente aquellas cercanas al cauce del río, donde muchas familias viven de actividades como la pesca y la caza, lo que dificulta eventuales evacuaciones.
Operativo en marcha y asistencia a los pobladores
Desde el Gobierno provincial confirmaron que ya se desplegó un operativo de asistencia que incluye: entrega de módulos alimentarios, coordinación con la Policía del Chaco, presencia de equipos en territorio, monitoreo permanente del nivel del río
Además, la División Fluvial mantiene embarcaciones listas para intervenir en caso de que la situación se agrave, aunque por el momento no pudieron ser utilizadas debido a las condiciones del terreno.
Solidaridad en medio del aislamiento
Durante las recorridas, efectivos policiales observaron escenas que reflejan la dureza del contexto: vecinos trasladando alimentos al hombro para asistir a otras familias, en sectores donde el agua dificulta cualquier tipo de circulación.
En algunos casos, los agentes brindaron acompañamiento para atravesar zonas más profundas, mientras el panorama sigue siendo monitoreado ante la persistencia de la crecida.
Desde Defensa Civil anticiparon que el fenómeno podría extenderse hasta abril o mayo, debido a las lluvias en la cuenca alta del río. Si bien no se esperan eventos extremos, advirtieron que el comportamiento del clima es cada vez más variable: “No creemos que sea algo extraordinario, pero puede haber sorpresas”, concluyó Santos.