El malestar de los usuarios del transporte aerocomercial en Corrientes escaló de forma crítica en las últimas semanas. La aerolínea low cost Flybondi viene registrando una seguidilla de suspensiones en sus frecuencias que conectan el Aeropuerto Internacional Doctor Fernando Piragine Niveyro con la Ciudad de Buenos Aires, abriendo un complejo escenario de incertidumbre para el turismo y los viajes de negocios locales.
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Fuentes operativas de la terminal aérea de Corrientes revelaron a Perfil que el panorama dista de ser un hecho aislado. "Lamentablemente, ya es normal lo que está pasando últimamente con el tema de las cancelaciones, no es nada del otro mundo", admitieron con resignación desde el playón técnico.
Sin ir más lejos, detallaron que el servicio programado para este jueves a las 9:15 de la mañana fue cancelado a último momento. "Ayer (por el miércoles) tuvimos la suerte de que el avión pudo salir", graficaron las mismas fuentes del Piragine Niveyro, reconociendo además que el descalabro operativo de la firma "no es exclusivo de la provincia, sino que repercute en la mayoría de los aeropuertos del país donde la firma tiene escalas".

Aviones llenos y falta de interlocutores
El impacto de este bache logístico genera severas complicaciones en el sector turístico de la región. El reconocido empresario y prestador turístico local, Jorge Aguirre, fue lapidario al analizar la actualidad de la aerolínea de bajo costo: “Para nosotros, en este último tiempo, Flybondi se volvió un 95% poco confiable”.
Aguirre recordó que las agencias locales solían mantener canales de diálogo directos con las jefaturas de la low cost para resolver contingencias, pero advirtió que "todo ese circuito institucional se terminó cortando definitivamente a raíz de los recientes cambios estructurales y de autoridades que hubo dentro de la compañía".
A pesar del combo de demoras y suspensiones crónicas, el mercado sigue respondiendo a favor de la empresa por una cuestión de estricto bolsillo. El operador turístico reconoció que los usuarios locales continúan adquiriendo los tickets debido a que la brecha de tarifas con respecto a Aerolíneas Argentinas (la otra única firma que opera en la pista correntina) e incluso con las empresas de colectivos de larga distancia es "abismal".
"La realidad objetiva es que los aviones desde Corrientes salen siempre llenos. Entonces, que no vengan a decir que no hay demanda, porque demanda hay. Que la empresa tenga un problema técnico o comercial a nivel nacional o mundial y decida volcar el ajuste y el costo aquí en el interior, es otra historia muy diferente", precisó el empresario a radio Sudamericana.
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Mail a las 3 de la mañana y "maltrato" en los mostradores
Uno de los puntos más conflictivos del servicio radica en la deficiente ingeniería de comunicación de crisis que implementa la compañía y la tensa situación que se vive en los mostradores del Piragine Niveyro. Aguirre fustigó los mecanismos de notificación digital de la firma: "Con Flybondi tenés precios irrisorios, pero la atención del personal en el aeropuerto es mala y hay una pésima predisposición".
"Si bien son empleados, a veces se ponen a discutir con los pasajeros como si fueran los CEOs de la empresa y la gente se pone como loca", agregó.
El empresario expuso la desconexión que existe entre los sistemas automatizados y la realidad de los usuarios, en especial los adultos mayores. "Toda la información de los cambios te la mandan a través de los datos que dejaste al hacer la reserva. Te envían un correo electrónico a las 3 de la mañana avisándote que el vuelo de las 7 se canceló", dijo.
"Imaginate que una persona grande no mira el mail en el celular a esa hora o solo revisa la computadora de su casa; se toma todos los recaudos, viaja hasta el aeropuerto y ahí se entera del desastre. O peor: llegás a la terminal y te avisan una hora antes que se reprograma, y hay veces que en un solo día te reprograman el vuelo tres o cuatro veces consecutivas", concluyó.