El sector empresario correntino fijó su postura de cara al tratamiento de la reforma laboral en el Congreso de la Nación. Tras un conversatorio que reunió a la cúpula de la Federación Económica de Corrientes (FEC) con la ministra de Industria, Mariel Gabur, el senador Eduardo Vischi y el diputado Diógenes González, los empleadores locales manifestaron un respaldo general al proyecto, aunque con reservas puntuales sobre artículos que consideran perjudiciales.
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Iván Montanaro, vicepresidente de la FEC, destacó la importancia histórica de discutir este cambio después de décadas de inacción. Sin embargo, advirtió que la letra chica del proyecto podría debilitar a las entidades intermedias.
"La reforma plantea la obligatoriedad del aporte a los sindicatos, pero la voluntariedad para las cámaras empresarias. Esto debilita muchísimo a las entidades que defendemos a los empleadores a nivel nacional", explicó el dirigente.
Las objeciones: ultraactividad e intervención estatal
Durante el intercambio de ideas, los representantes de la FEC —que nuclea a socios de CAME y la Cámara Argentina de Comercio (CAC)— señalaron otros puntos de conflicto.
Uno de ellos es la limitación de la ultraactividad de los convenios colectivos, un mecanismo que permite mantener la vigencia de los contratos de trabajo hasta que se negocia uno nuevo. Para Montanaro, quitar esto resta previsibilidad tanto a empresas como a trabajadores.
Asimismo, cuestionaron lo que definen como una "excesiva intervención estatal" en la dinámica interna de las empresas. "Se discute si el Estado puede o no convalidar asambleas y que esas horas se descuenten de la jornada laboral. Son cuestiones que deben quedar claras para no afectar la productividad", señalaron desde la Federación.
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Macroeconomía vs. Micro: el reclamo de asimetrías
A pesar de las objeciones técnicas, Montanaro reconoció un cambio de rumbo positivo en la macroeconomía nacional, aunque fue tajante sobre la situación de los comercios y fábricas de la región. "La micro está muy castigada. La situación de un empresario en el Nordeste Argentino (NEA) no es la misma que en CABA. Existe una asimetría enorme", denunció a radio Dos.
El dirigente remarcó que un empleador correntino afronta los mismos costos salariales que uno ubicado en los barrios más exclusivos de Buenos Aires, pero con una infraestructura y una escala de mercado radicalmente distinta.
"Hoy nuestros socios la están peleando. Hay confianza en que esto se revierta, pero necesitamos que la reforma laboral sea el puntapié inicial para discutir estas desigualdades regionales", concluyó.