El juicio oral contra Ramón Alberto “Tito” López y su entorno por presunto lavado de activos y asociación ilícita avanzó este jueves con una audiencia atravesada por dos ejes centrales: la denuncia de un testigo por el uso indebido de su identidad fiscal y la declaración del contador de la familia, quien reconoció inconsistencias entre ingresos y patrimonio.
El proceso se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal de Resistencia y tiene como imputados a López, su esposa Librada Romero, sus hijos David, Walter y Daniel, y su nuera Débora Acosta.
Un testigo denunció uso de su identidad y maniobras con facturas
Juan Carlos Kesqui, comerciante dedicado a la compra y venta de animales, declaró ante el tribunal y apuntó directamente contra el contador Hugo Antonio Cleva. “Confié en el contador Antonio Cleva, que es reincidente en todas estas barbaridades que ha hecho”, afirmó.
Según su relato, detectó irregularidades tras una advertencia de la AFIP: “Un inspector me dijo que me estaban buscando, me presenté y me pidieron que haga la denuncia. La hice en la fiscalía de Patricio Sabadini”.
Kesqui sostuvo que su identidad fue utilizada en operaciones que desconoce: “Han cobrado un cheque a nombre mío en el Banco Provincia. Me puso como mecánico, vendedor de autos… hasta dijo que yo dirigí un camino como si fuera ingeniero”. También indicó que se le exhibieron comprobantes emitidos a su nombre y vinculados a distintas operaciones, en un contexto donde la fiscalía investiga facturación apócrifa asociada a fundaciones ligadas al entorno de López.
El contador confirmó el blanqueo tras la acusación
En la misma audiencia declaró Hugo Antonio Cleva, contador de la familia desde 2014 y testigo propuesto por la defensa, quien explicó que impulsó la adhesión a un régimen de regularización fiscal: “Con el advenimiento de la ley conocida como blanqueo, obtuve la clave fiscal de la familia López y presenté el blanqueo a modo preventivo; se lo aconsejé presentar”.
Y agregó: “Como adherirse al blanqueo evitaba cualquier proceso penal tributario, era para eso, para evitar ese tipo de problemas”.
También reconoció que las rectificaciones se hicieron a partir de la acusación fiscal: “Tomando como base lo que había informado Sabadini en la acusación”. Según indicó, esos trámites no se concretaron: “Cayeron por falta de pago”.
Cleva afirmó que tomó conocimiento de la magnitud del patrimonio recientemente: “Me anoticié en 2024 que los valores eran mucho mayores”. Detalló que, solo en concepto de inmuebles no prescriptos, el monto rondaba los 220 millones de pesos. “Eso le advertí al doctor Leiva… que por los valores que había notado, le convenía declararlos. Hasta ese momento no tenía idea de los montos que estaban manejando. A mí me sorprendió”, sostuvo.
Ingresos insuficientes y falta de explicación del origen
Consultado por el fiscal Federico Carniel sobre si la actividad económica declarada justificaba el patrimonio, el contador respondió: “No, eran muy pocas cabezas de ganado, indudablemente no”.
Sobre el origen de los fondos, señaló: “Cuando yo le hice la declaración jurada en 2014 me habían comentado que era a través de subsidios, entendía que era a través del Estado”. El fiscal replicó: “Bueno, vamos avanzando, primero dijo que vendían chanchos, ahora dice que tenían subsidios”.
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En relación a Librada Romero, Cleva indicó: “De parte de ella no conozco”, al ser consultado sobre antecedentes o movimientos que respalden su actividad. Ante la insistencia, agregó: “Aparecieron las facturas y yo le advertí que tenía que inscribirse como responsable inscripta y declarar todos los meses”. Precisó que la inscripción formal se realizó en diciembre de 2023, sin poder determinar desde cuándo operaba.
Sobre las entidades vinculadas al entorno de López, el contador sostuvo: “Sé que tenían fundaciones, pero no conozco ni siquiera el nombre”. La fiscalía, en tanto, mantiene bajo análisis esas estructuras en el marco de la investigación.
Al cierre de la audiencia, el abogado defensor Marcelino Leiva informó que los imputados se abstendrán de declarar. Con esa decisión, finalizó la producción de prueba y el juicio avanzará hacia los alegatos finales, donde las partes expondrán sus conclusiones.