Un control vehicular de rutina realizado sobre la Ruta Provincial 95 terminó con la detención de un hombre con pedido de captura nacional e internacional, buscado por una causa federal por narcotráfico y uso de arma de fuego. El sospechoso estaba prófugo desde julio de 2025, cuando se enfrentó a tiros con la Policía y logró escapar.
El procedimiento se concretó el martes por la noche, cerca de las 21.35, a la altura del kilómetro 1228, y estuvo a cargo de efectivos de la División Tránsito Urbano y Patrulla Vial de Juan José Castelli, dependientes de la Dirección de Tránsito y Seguridad Vial Interior.
Durante el control, los agentes interceptaron a un joven que se identificó como Federico Exequiel Bogado (25), domiciliado en Villa Río Bermejito. Al verificar sus datos en el sistema biométrico del Ministerio de Seguridad, surgió que sobre él pesaba una orden vigente de detención y captura internacional.
Una causa federal por drogas y disparos
Según el parte oficial, Bogado era requerido en una investigación por infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737, en concurso con disparo de arma de fuego. El pedido de captura se había librado en el marco del expediente FRE 6366/2025, con intervención del Juzgado Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, a partir de un oficio emitido por la Policía Federal Argentina.
Confirmada la vigencia de la orden, se dio inmediata intervención al magistrado interviniente, quien dispuso la aprehensión en el lugar. El detenido fue trasladado a la Comisaría Primera de Juan José Castelli, donde quedó alojado a disposición de la Justicia Federal, previo examen médico.
El antecedente que lo mantenía prófugo
La captura está directamente vinculada a un violento episodio ocurrido el 19 de julio de 2025, cuando Bogado, ya identificado como presunto narcotraficante, se enfrentó a tiros con una comisión policial de la Comisaría de Villa Río Bermejito y logró huir.
En aquel operativo, la Policía incautó más de 100 kilos de marihuana, que el sospechoso intentaba ingresar a la provincia. Desde entonces, permanecía prófugo y era intensamente buscado por las fuerzas federales y provinciales.
Tras conocerse la detención, el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, se refirió al caso con un mensaje contundente: “Uno a uno van a caer. Sirva de ejemplo para otros forajidos”, afirmó, al destacar el trabajo conjunto y sostenido de los controles viales en rutas provinciales.