El deterioro del consumo se refleja con fuerza en el Nordeste argentino. Así lo advirtió el empresario supermercadista Ricardo Cáceres, titular de cadenas con sucursales en Corrientes, Resistencia, Formosa y Posadas, quien describió un escenario de ventas retraídas, subas abruptas de precios y márgenes cada vez más ajustados en toda la región.
La mirada del empresario adquiere peso por su presencia en las cuatro capitales provinciales del NEA, lo que le permite trazar un diagnóstico regional del comportamiento del consumo y la dinámica de precios en góndolas.
El empresario opera supermercados en las cuatro capitales del NEA, lo que le permite trazar un diagnóstico regional del consumo.
Un diagnóstico regional: consumo en caída
Cáceres fue contundente al describir el panorama: “El consumo está planchado”. Según explicó a Época, la caída ya no es una percepción aislada sino un fenómeno visible en todas las sucursales que la cadena posee en el Nordeste. El foco principal está puesto en la carne vacuna, producto que sufrió una suba cercana al 80% en los últimos meses, lo que reconfiguró la estructura de precios y golpeó directamente el poder de compra de las familias.
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El empresario graficó el impacto con un ejemplo concreto: el asado, uno de los cortes más populares, llegó a valores cercanos a los 30.000 pesos en algunos mercados. En el NEA, sin embargo, los supermercados intentan amortiguar la suba. “Estamos vendiendo la costilla a 21.000 o 22.000 pesos el kilo. Si no absorbemos parte del aumento, la gente directamente no compra”, explicó. Pero esa estrategia tiene límites: trasladar completamente los incrementos implicaría una caída aún mayor en las ventas.
Frigoríficos, exportaciones y precios en tensión
El empresario también apuntó a la dinámica de los frigoríficos, a los que acusó de retener mercadería y no convalidar bajas de precios. “Están estoqueando y no bajan los valores”, afirmó, al tiempo que vinculó este comportamiento con las expectativas de mayor rentabilidad por exportaciones, especialmente hacia Estados Unidos. Según su análisis, el escenario podría derivar en menos carne disponible y más cara para el mercado interno.
La carne vacuna subió cerca de 80% en pocos meses y arrastró aumentos en pollo, cerdo y alimentos básicos.
El encarecimiento de la carne vacuna empujó a muchos consumidores hacia proteínas alternativas. Sin embargo, el desplazamiento hacia pollo y cerdo también empieza a mostrar límites. “Repuntaron un poco en ventas, pero también están aumentando”, indicó Cáceres, sintetizando la situación con una frase contundente: “Todo está subiendo de precio”.