IomKipur, conocido como el Día del Perdón o Día de la Expiación, se celebra el 10 del mes hebreo de Tishrí, diez días después de Rosh Hashaná, el año nuevo judío. Este año 2026 comienza el atardecer del domingo 20 de septiembre y finaliza la noche del lunes 21 de septiembre.
IomKipur es el día más sagrado del calendario judío y constituye el punto culminante de los Aséret Iemé Teshubá, diez días especialmente destinados a la reflexión, el arrepentimiento y la rectificación. Durante IomKipur, los judíos ayunamos, rezamos y nos dedicamos a examinar nuestras acciones y pedir perdón por nuestros errores.
En IomKipur, hacemos un ejercicio de tomar conciencia de dónde estamos y hacia dónde queremos dirigirnos. Por ello, debemos presentarnos ante Dios, el Padre de toda la humanidad, con un plan sincero para mejorar.
Propongo cinco consejos de IomKipur para mejorar nuestra vida. Son enseñanzas fácilmente aplicables por todas las personas:
1. Diagnosticar el origen de nuestros errores. Debemos preguntarnos si nos equivocamos por ignorancia, por tentación o deliberadamente. Cada causa requiere una respuesta y una estrategia diferente: combatir la ignorancia con el estudio, la tentación con astucia y la maldad mediante el ejercicio práctico de la moral y la ética.
2. Utilizar el sentido común. Debemos presentar un programa viable y concreto para mejorar. Es preferible asumir un compromiso que realmente podamos cumplir antes que formular promesas que no podremos sostener.
Iom Kipur o "El Día del Perdón": la voz de la conciencia llama
3. Mejorar lo fundamental y no lo superfluo. No debemos pretender abarcarlo todo de una vez. La mejoría real requiere establecer prioridades y concentrarnos primero en aquello que verdaderamente necesita ser corregido.
4. Aprovechar las crisis. Las dificultades pueden ayudarnos a descubrir capacidades y valores que teníamos abandonados, a redescubrirnos y a valorar más nuestros vínculos con el prójimo y con Dios.
5. Incorporar belleza y elegancia al bien. El ser humano tiene una inclinación natural hacia la belleza. Debemos utilizarla para acercarnos al bien y para que la conducta ética y la educación moral sean experiencias dignas y atractivas.
IomKipur nos brinda la oportunidad de detenernos, reconocer nuestros errores y decidir cómo queremos vivir el próximo año. Este ejercicio de reflexión puede ser realizado por cualquier persona y puede aplicarse a distintos contextos. Lo esencial es comenzar el proceso de trabajo para mejorar.