miércoles 26 de enero de 2022
OPINIóN
14-01-2022 08:30
14-01-2022 08:30

Justicia: "Un mal acuerdo nunca es mejor que un buen juicio"

Muchas veces lo del mal acuerdo se sustenta en el temor de ir a un juicio, por eso se propone la negociación previa. Pero lo cierto es que si vamos a negociar, es porque vemos ventajosa esa alternativa.

14-01-2022 08:30

Existen algunas frases que se encuentran grabadas en el imaginario popular a fuego. De tanto repetirlas, o escucharlas, las damos como ciertas, como verdades incuestionables. Una de ellas es que un mal acuerdo resulta más conveniente que un buen juicio.

La frase no es casual y tiene sus razones de ser. Por lo general se habla de que la justicia en Argentina es lenta y, sumado a ello, el ciudadano común no tiene un conocimiento muy exhaustivo del funcionamiento de la misma.

Bueno, es hora de dar por tierra con esa supuesta verdad: un mal acuerdo no es mejor que otra cosa; es, simplemente, un mal acuerdo. Si el abogado llevó a cabo un plan estratégico, y en ese análisis se concluye que perderá el juicio, en ese caso el acuerdo no es malo sino bueno.

Ahora, si por el contrario, en el análisis estratégico de todos los factores, vemos que la opción del juicio brinda muchas más probabilidades de éxito que fracaso, la alternativa de una negociación previa, para llegar a un acuerdo, no es la mejor, salvo que las condiciones de esa negociación sean sumamente ventajosas. 

Qué Justicia pretende la Justicia

Negociar o no negociar, esa es la cuestión

Muchas veces, lo del mal acuerdo se sustenta en el temor de ir a un juicio. Por ello se propone la negociación previa. Pero lo cierto es que si nosotros, como abogados, vamos a negociar, es porque vemos ventajosa esa alternativa. Lo que se debe evitar es negociar porque el abogado no cuenta con las herramientas para ir al juicio, o sea que el temor sea también del jurista.

Cuando se negocia se debe tener claro que vamos, como abogados, a defender una posición. Es claro que se llega a estas situaciones ante situaciones dolorosas (a veces muy graves), de intereses contrapuestos o discrepancias que no se han podido resolver. Es importante que el abogado, por tanto, pueda ponerse en los zapatos del cliente. Solo de esa manera lo podrá defender como corresponde.

También es necesario, en estas etapas previas de negociación, poder correr el velo para poder ver qué intereses hay detrás de una posición. Es importante tener en cuenta que, más allá del dinero o lo que se reciba, toda víctima quiere una disculpa. Luego, es importante que la propuesta sea creativa.

Por ejemplo, en un caso conocido, el familiar de alguien que falleció por mala praxis de un centro de salud, recibió con más alivio la propuesta de que, de ahí en más, todos los médicos de ese instituto se capaciten durante 6 meses afuera, que el dinero ofrecido como resarcimiento. A veces, la víctima no quiere plata sino una justicia más amplia y preventiva.

Juicio por jurados en CABA: quiénes podrán ser llamados según la terminación del DNI

Soldados de la paz

Además de ponerse en el zapato de la víctima, y recomendarle en qué caso y cómo negociar o ir a juicio, el abogado tiene, en una instancia previa, un rol trascendental como soldado de la paz. Su trabajo permite resolver los conflictos de manera consensuada y pacífica, evitando la justicia por mano propia y ayudando, con eso, a una convivencia más armónica de la sociedad.

Algunas negociaciones pueden durar meses, e incluso años. En algunos casos, luego de correr el velo de las posiciones e intereses (como mencionamos antes), ambos juristas saben lo que pretende su defendido pero sin embargo no se pusieron de acuerdo en qué es justo y razonable, por lo que el acuerdo no se puede cerrar.

Por eso, resulta esencial que el abogado sea paciente para ir trabajando con el colega diferentes ideas, distintas propuestas que puedan dar respuestas a las diferentes posiciones e intereses

La tecnología abre paso a un nuevo negocio: la financiación de litigios

Llegado este punto, en algunos casos se arriba a una instancia de acuerdo, pero, como dijimos, no siempre se logra y, en los casos en que las chances de ir a juicio y ganarlo son grandes, un mal acuerdo no es lo mejor a lo que se puede llegar.

 

* Déborah Huczek, abogada especialista en Derecho Penal y Migratorio, maestra internacional (EEUU) en Juicio Oral, y titular de Estudio jurídico INA.

 

En esta Nota