OPINIóN
El recorte del recorte

Gran Hermano y el “contenido”, lo único que importa

En la 25° edición de “la casa más famosa del país” la propuesta vira hacia una indisimulada necesidad de crear narrativas que den estrategia, pero sobre todo sostengan la audiencia -medida en scrolls de segundos-.

Gran Hermano Generación Dorada
Gran Hermano Generación Dorada | Instagram

La casa transmedia más popular de la Argentina comenzó su 25° edición, hace poco más de una semana. Convertido en un clásico de la televisión local y global a estas alturas, Gran Hermano se reinventa asimismo como un producto configurado y adaptado a los tiempos actuales. Más que jugar o entretener, la meta por momentos se convierte en crear contenido y retener a los variopintos públicos del programa.

El adentro y el afuera es un mismo camino, más allá de que una las principales tramas narrativas, como ver qué dice y qué no dice Andrea del Boca en la cocina. El presente de armar contenidos se tiene en cuenta como estrategia, para ganar, pero también como un laburo en las otras pantallas.

Se citan a continuación recortes, sin la intención de tergiversar el contexto de esa realidad/virtualidad.

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Brian Sarmiento, el ex jugador de Racing, mantiene una conversación con otro jugador y dice: “Ellos van a tener que hacer contenidos”. En algunas de las ediciones conducidas por Santiago del Moro, Brian, en el tópico de los análisis.

La fábrica de realidades

Gran Hermano presenta un streaming room en esta versión llamada “Generación dorada”. Los participantes se acercan a este cuarto, solos, de a uno, de dos, etc. El espacio se convierte en un medio de comunicación, auspiciado por una reconocida empresa en tono amarillo. Entonces lo publicitario y las jugadas de cada integrante comparten un mismo trayecto: todo es estrategia. El futuro cercano, puertas afuera, se proyecta en vastas posibilidades laborales y de consumo. Cómo sacar rédito bajo la justificación de jugar.

Yipio Pintos, la participante de Uruguay, en placa en la segunda edición, le pide a Franco una opinión cuando se analiza el estado del actual y efímero hogar. “Largame algo picante Franquito, la gente si no se va, la perdemos”. Son conscientes de la presencia del espectador y de los usuarios conectados en la plataforma. La palabra “picante” o su verbo en infinitivo “picantear” se vincula directamente con el crear. Hasta se podría pensar como una fábrica de contenidos. Los integrantes guiñan sus ojos (en la casa también sucede). Romper la cuarta pared se vuelve una necesidad, como recurso narrativo, pero también para no estar desconectado.

GH sigue cumpliendo con su objetivo principal desde su primera edición en el 2001: ofrecer entretenimiento. Aunque cada vez más funciona como trampolín para viralizar microrrelatos"

“Yo ya armé contenido”, dijo Carmiña Masi, la primera jugadora de Paraguay en ingresar al juego, según información consta la web del Big Brother. Ella es periodista en su país. Según ella, todo lo que genera, se replica en sus canales de comunicación. Lo mencionó al pasar, comentario durante una charla.

La producción audiovisual de GH sigue cumpliendo con su objetivo principal desde su primera edición en el 2001: ofrecer entretenimiento. Aunque cada vez más es evidente un nuevo funcionamiento. Trampolín para viralizar microrrelatos, producto de una trama envuelta en realidades / tramoyas / representaciones. Y mejor no hablar de qué es verdad.

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Al mismo tiempo ese contexto virtual / visual brinda información. Se acentúa la tendencia de los influencers, los nuevos modelos de comunicación, instalados ya desde hace un tiempo. La comunicación va por ahí. Una lectura sociocultural de nuestros días. Un espejo.

La palabra y la imagen es un tiempo que se consume en un par de segundos, como muchos unos pocos minutos, en videos para scrollear. El universo de la casa son 24 horas corridas, para concluir en otros medios y redes en apurados fragmentos con situaciones “picantes”. En definitiva, el contenido es consumido efímeramente, porque después viene otro, y después otro, y así en un infinito de videos.

Todo termina siendo un recorte, dentro de otro recorte, como mamushkas; incluso este artículo. Un alumno en clase se preguntaba por qué las personas dicen ver GH cuando en realidad solo se consumen resúmenes del mismo. Esto habilita preguntas simples, pero amplias a la vez. ¿Qué vemos? ¿Cuánto vemos? ¿Cómo vemos?

Bienvenido al mundo del contenido.

*Periodista y Mg. Comunicación Audiovisual