OPINIóN
Análisis

Algo más a no imitar de EE.UU.

Trump echó a Kristi Noem, jefa de la temible agencia de control migratorio, ICE. Apuntada por el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses en manos de sus agentes, quedó bajo sospecha por corrupción. Noem estuvo en el país el año pasado y el Gobierno aún tiene en carpeta la creación de un organismo similar.

Kristi Noem Campo 29072025
Patricia Bullrich y Kristy Noem, en julio, durante la visita al país de la "caza inmigrantes" de Trump | @embajadadeeeuuarg

Sólo un tema distrajo a los medios en Estados Unidos de la dramática escalada en la guerra en Oriente Medio. Kristi Noem, la secretaria de Seguridad Nacional, fue despedida por el presidente Donald Trump mediante un post en la red Truth Social. Lo que no habían logrado los crímenes contra dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis, lo pudo una presunta trama de corrupción. Es el primer funcionario que Trump echa en lo que va de su segunda presidencia.

Noem estaba a cargo del programa de deportaciones masivas y manejaba el temible Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, en sus siglas en inglés), encargado de la captura y detención, por métodos violentos, en las calles y a plena luz del día, de inmigrantes indocumentados.

Los agentes federales del ICE actúan enmascarados, exigen documentación y deciden en función de la apariencia o el acento. Una cacería. El año pasado, desde el comienzo de la gestión de Noem, 32 personas murieron bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración, según reportes de la prensa. En enero, dos ciudadanos estadounidenses —una mujer de 37 años y un hombre de la misma edad— que protestaban contra distintos operativos del ICE murieron a manos de sus agentes en Minneapolis, Minnesota. Noem los llamó "terroristas domésticos".

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Días atrás se conoció el asesinato de un tercer estadounidense, de 23 años, en el sur de Texas, a comienzos del año pasado. Un crimen que permanecía encubierto por el ICE.

Estas acciones generaron una ola de indignación nacional y llovieron los pedidos de renuncia sobre la secretaria de Seguridad.

Volvió el Milei original, y ahora con sueños de bronce

Aunque la prensa había informado que Trump estaba molesto con Noem por los episodios de Minneapolis, lo que acabó con ella fue al parecer su declaración ante una comisión del Senado sobre la adjudicación de un contrato a una agencia, creada once días antes, para una campaña de publicidad que la tenía como protagonista. La Secretaría destinó a esa campaña 220 millones de dólares. Noem dijo a los senadores que la decisión contaba con el visto bueno del presidente. "Nunca supe nada al respecto", dijo Trump, según consignó The New York Times.

Noem será reemplazada por el senador Markwayne Mullin de Oklahoma, quien espera la ratificación de sus pares en el Senado, mientras que la exgobernadora de Dakota del Sur seguirá vinculada al Gobierno federal. Fue designada por el presidente al hasta ahora desconocido cargo de enviada especial para el Escudo de las Américas, una de las varias iniciativas de seguridad continental de Trump, según anunció él mismo en su red social.

Pero a Noem se le presenta un escarpado camino por delante. El gobernador demócrata de Illinois, J.B. Pritzker, posteó un video en X que le anuncia: “Este es tu legado: corrupción y caos. Padres e hijos gaseados. Disparos en la cara de ciudadanos norteamericanos. No pienses que simplemente podés irte. Te garantizo que seguirás siendo responsable". Richard Blumenthal, demócrata por Connecticut, pidió además que se la investigue por perjurio: "Su despido no la absuelve ni la libera de una posible responsabilidad. Vamos a iniciar una investigación de la evidencia de que ella mintió ante el Senado".

Histórico encuentro en la Casa Blanca: Donald Trump recibió a Lionel Messi y al Inter Miami, campeón de la MLS

En la Argentina

La ahora exsecretaria es conocida en América Latina. Se la vio el año pasado en un inusual aviso que contenía una advertencia sobre lo inconveniente que resultaría viajar a los Estados Unidos sin papeles en regla. “Los atraparemos y los enviaremos de vuelta”, avisaba allí.

En julio, Noem fue recibida en la Argentina por el presidente Javier Milei y avanzó con la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich en el proceso de acceso al programa Visa Waiver, que permitiría el ingreso de ciudadanos argentinos a los Estados Unidos sin visa. Ambos gobiernos desmintieron en septiembre pasado que el programa hubiera sido cancelado.

Cowgirl del medio oeste norteamericano, Noem compartió con Bullrich un asado y una cabalgata muy comentada en Campo de Mayo. Más que eso: en ese encuentro surgió la idea de crear en la Argentina una policía de migraciones, encargada del control del movimiento en los pasos fronterizos, a semejanza del ICE norteamericano.

Kristi Noem Campo 29072025
Kristi Noem, a lo cowgirl, junto a Patricia Bullrich

Según publicó Clarín en noviembre último, los miembros de la nueva policía migratoria serían equiparables a los integrantes de las fuerzas de seguridad y reemplazarán a los agentes de la Dirección General de Migraciones, que son civiles. Desde entonces se menciona el nombre de Diego Valenzuela —exintendente de Tres de Febrero, actual senador de la Provincia de Buenos Aires por la primera sección electoral y amigo personal del presidente Milei— como eventual titular de ese hipotético organismo.

Jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Bullrich dejó en su reemplazo en el Ministerio de Seguridad a Alejandra Monteoliva. Pero desde entonces, no volvió a escucharse sobre la policía migratoria ni sobre la designación de Valenzuela. “La prioridad fueron las sesiones extraordinarias”, le indicó a PERFIL una fuente con conocimiento del tema. Las extraordinarias fueron, en efecto, un éxito para el Gobierno.

Ya nos hemos preguntado en esta columna, pero la caída de Kristi Noem es una buena ocasión para volver a hacerlo: ¿Se encuentra la Argentina frente a una situación de emergencia en materia de migración? ¿Enfrenta un fenómeno de migración masiva? En el sencillo afán por copiarlo todo, ¿es también necesario tomar como modelo un organismo cuyos métodos han sido repudiados en Estados Unidos?

Ni el ICE ni su malograda exjefa son algo a imitar.

ML