El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Kristi Noem dejará su cargo como secretaria de Seguridad Nacional, desde donde implementó los operativos migratorios que tensaron la política interna del país norteamericano. Conocida como la "caza inmigrantes", Noem asumirá un nuevo rol dentro del "Escudo de las Américas", una iniciativa regional que el republicano planea lanzar junto a Javier Milei y otros mandatarios aliados en la región en los próximos días.
En medio de las discusiones internas por la política exterior y migratoria, el mandatario confirmó un cambio en su gabinete que se hará efectivo el 31 de marzo, cuando el senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin, pase a ocupar el cargo al frente del Departamento de Seguridad Nacional.
Durante su gestión, Noem estuvo a cargo de la política migratoria y de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Las acciones incluyeron redadas en varias ciudades, detenciones masivas y deportaciones de inmigrantes sin papeles. Su gestión estuvo marcada por la promesa del gobierno de avanzar con una de las campañas de deportación más grandes de la historia del país.
"Kristi Noem nos ha servido eficazmente y ha obtenido numerosos y espectaculares resultados (¡especialmente en la frontera!)", afirmó Trump al anunciar el movimiento dentro de su gabinete.
Sin embargo, su salida llega después de meses de críticas y controversias por el manejo de los operativos migratorios, especialmente tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante intervenciones de fuerzas federales en la ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota. Los hechos generaron protestas y un fuerte debate político sobre el uso de la fuerza en operativos contra inmigrantes.
El primer caso ocurrió a comienzos de enero, cuando una mujer de 37 años murió tras recibir disparos durante una manifestación contra un megaoperativo migratorio que desplegó miles de agentes federales en la zona. Semanas después, otro ciudadano estadounidense también murió en un episodio similar, lo que aumentó la presión política sobre el Departamento de Seguridad Nacional.
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Las muertes provocaron protestas en distintas ciudades y tensiones entre demócratas y republicanos, mientras organizaciones civiles cuestionaban la dureza de los operativos. A pesar de las críticas, la entonces secretaria defendió públicamente el accionar de los agentes y respaldó la estrategia del gobierno.
La presión política también llegó desde el propio entorno republicano. En las últimas semanas, varios funcionarios de la administración comenzaron a pedir cambios en la conducción del área migratoria, en medio de una crisis política que obligó al gobierno a intervenir directamente en Minneapolis para contener el conflicto.
Además, el cambio se produce en un momento complejo para el Departamento de Seguridad Nacional, que atraviesa una disputa presupuestaria en el Congreso. Los demócratas condicionaron la aprobación de nuevos fondos a una reforma del ICE y a mayores controles sobre los operativos migratorios, algo que la Casa Blanca rechaza.
Mientras tanto, Trump decidió mover a Noem a un nuevo rol diplomático y de seguridad regional. Desde allí participará en el lanzamiento del llamado “Escudo de las Américas”, una iniciativa que busca reforzar la cooperación en seguridad y lucha contra el crimen organizado en el hemisferio occidental.
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Tras conocerse la decisión, la funcionaria agradeció el nuevo cargo y aseguró que buscará trabajar junto a los equipos de política exterior y defensa de Estados Unidos para fortalecer la seguridad regional y enfrentar a las organizaciones criminales que operan en el continente.
Con este movimiento, Trump realiza el primer cambio importante dentro de su gabinete en su actual mandato, en un contexto de fuerte debate interno sobre migración, seguridad y política exterior.
LB