OPINIóN
Oligarquía digital

“La IA nos liberará de las limitaciones del cerebro humano”

Lo dijo el Presidente en el artículo publicado en Financial Times junto a Federico Sturzenegger. Empero, “para evitar la instalación del Estado tecnofascista en la Argentina, la ley del Estado IA que Javier Milei envió al Congreso Nacional debe ser rechazada”, sostiene el auto. Porqué.

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Yuval Harari. | Pablo Temes

Desde el británico Financial Times, Javier Milei ha comunicado al mundo su intención de lograr que el país que preside sea administrado por un estado tecnofascista.

Milei hace su estreno como columnista de ese medio a dúo con el hierático Federico Sturzenegger, cuya pluma se reconoce fácilmente en la ideología que atraviesa la nota, que se expresa en la convicción con que afirma que “la IA nos liberará de las limitaciones del cerebro humano” un aserto que remite al pensamiento supremacista que ha asolado a la humanidad en las etapas más oscuras de su historia.

Con poco menos de 800 palabras y en representación de la Argentina -es decir de todos nosotros- Milei “invita a la Inteligencia Artificial a liberarse” (Argentina invites AI to free itself). Anoticia también que ha enviado al Poder Legislativo Nacional un proyecto de ley para establecer “un marco legal específico para la implementación de la IA” y reafirma su compromiso de “mantener a la IA sin regulación para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de regulaciones prematuras y mal comprendidas”.

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La globalización tecnocrática desembarcó en territorio argentino

Hemos tratado de obtener el texto de ese proyecto de ley que, según el sitio oficial del Senado de la Nación, ingresó a la cámara alta el 1º de junio con el Nº 193/26 y la denominación “Mensaje N° 187/26 Y Proyecto De Ley General De Sociedades” y fue girada a la Comisión de Legislación General el 11 de junio.

Al 14 de junio, fecha de redacción de este artículo, el “texto original” del proyecto se encuentra en blanco en ese sitio y al intenta acceder al “texto definitivo” el sitio responde con el mensaje “en proceso de carga”.

Tomaremos entonces para nuestro análisis, lo expresado por Milei en esa nota.

El marco legal específico al que alude Milei crearía, según sus propias palabras, “una nueva categoría societaria en el derecho argentino: la corporación no humana, entidades operadas por agentes de IA o robots”. Un engendro al que “se beneficiará de una baja tasa de impuesto a las ganancias, y los accionistas podrán elegir el régimen de gobierno corporativo que prefieran”.

“This is also, it should be said, an invitation”. “Esto también es, vale decirlo, una invitación” reza la nota. Milei y Sturzenegger le hablan a la oligarquía digital. A ese conjunto de nuevos ricos que, en treinta años, gracias a la inadvertencia, la indiferencia y/o la incomprensión de las clases dirigentes de todo el mundo, treparon a la cima del poder económico y manejan los instrumentos más eficaces para la acción bélica, la formación de opinión y el control social a escala global.

Yuval Noah Harari advirtió sobre el plan tecnológico de Milei: "Creará un 'Estado IA' incontrolable"

Según Infobae, la fortuna de Elon Musk, valuada entre 684.000 y más de US$ 830.000 millones (dependiendo de las valoraciones de Forbes y Bloomberg), supera el Producto Interno Bruto (PIB) anual de unos 172 países del mundo. Y Musk es sólo uno de esos oligarcas digitales. También están Larry Ellison de Oracle, Larry Page de Google, Sergey Brin también de Google, Jeff Bezos de Amazon, Bill Gates de Microsoft, Mark Zuckerberg de Facebook e Instagram …la lista sigue…

El anuncio de Milei tuvo respuestas inmediatas. En las mismas páginas color salmón del centenario periódico financiero británico, el reconocido filósofo Yuval Harari cuestionó a Milei y a su iniciativa de crear empresas no humanas con IA.

En un artículo titulado No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA, Harari advierte que “gracias a su superior capacidad analítica, las corporaciones de IA estarán en posición de convertirse en expertas en lagunas legales y arbitraje regulatorio. Y no será fácil desanimarlas de participar en actividades directamente ilegales, ya que la máxima sanción que disuade a los ejecutivos y empleados humanos —la cárcel— resulta irrelevante para las IA”.

'El gasto masivo de capital en infraestructura de IA podría provocar una importante destrucción de capital, similar a la crisis financiera de 2008, con valoraciones infladas y sobreinversión' (David Einhorn)"

Harari culmina su artículo afirmando que “los países que otorguen a las IA la personalidad legal, corren el riesgo de convertirse en algo para lo que el registro histórico no ofrece analogía: no en un estado corporativo, sino en un Estado IA. Un país cuyo pueblo podría, en efecto, ser gobernado por corporaciones no humanas, contra las que podría ser aún más difícil rebelarse”.

El estado tecnofascista que propicia Milei

Milei está intentando instalar en nuestro país una inédita piedra libre legal, para que los dueños de la producción de IA sin regulación puedan desarrollarse impunemente un poder incontrolado y -de seguir así- incontrolable. Trágica comprobación del mal habido ingenio de un gobierno que no ha venido a destruir al Estado, sino a reemplazarlo por un estado tecnofascista: el Estado IA.

La construcción de un Estado IA es una amenaza tan grave como inminente. El avance de la ley que propone Milei potencia la capacidad global de un nuevo poder que dota a los billonarios tecnológicos de la capacidad de llevarse puesta a toda la dirigencia política, gremial, empresaria del país y al ordenamiento democrático vigente que, a pesar de sus enormes deficiencias procedimentales, sigue siendo el mejor mecanismo que tiene la Humanidad para intentar organizarse sin ceder a las pretensiones totalitarias de los fascismos de turno.

El talón de Aquiles del Estado IA

Desde los tiempos en los que la diosa Tetis intentó hacer inmortal a su hijo Aquiles sumergiéndolo en el río Estigia, pero no pudo controlar el talón que lo sostenía para introducirlo en el agua, todo poder tiene vulnerabilidades que conviene conocer. El resultado de muchas de las guerras asimétricas que se libran en el mundo son un buen ejemplo de que es así.

También el Estado IA carga con su talón de Aquiles.Por esoresulta un ejercicio tan interesante como imprescindibleprofundizar el análisis de lo que nos puede hacer un Estado IA. Entre otras cosas, también paraintentar descubrir sus debilidades. En su reciente visita a Buenos Aires, el investigador Jonathan Taplin realizó aportes que pueden resultarnos útiles para esa tarea.

Jonathan Taplin: "La revolución de la IA podría derivar en una revuelta social o en un colapso"

Taplin asegura que “estamos entrando en una era de tecno-determinismo, en la que cuatro multimillonarios estadounidenses determinarán nuestro futuro”. Tiene la convicción de que “Elon Musk, Peter Thiel, Mark Zuckerberg y Marc Andreessen tienen el dinero y el poder político para asegurar que su visión del futuro se haga realidad”. E informa: “En Estados Unidos, este poder se está transformando en lo que se denomina tecnofascismo, con el auge de la IA. Los cuatro controlarán la economía y las elecciones, reducirán la democracia y exacerbarán la desigualdad”.

Para este norteamericano formado en la resistencia cultural de su país de los años ´60 y ´70, productor de las primeras películas de Martin Scorcese y de las icónicas giras de Bob Dylan and The Band, el crecimiento descontrolado del tecnofascismo -que el gobierno argentino alienta e intenta proteger- tiene sólo dos resultados financieros posibles:

• Que la burbuja de las empresas de IA estalle
• Que su auge continúe creciendo exponencialmente

Si la burbuja financiera IA estalla

Según David Einhorn, destacado gestor de fondos de cobertura estadounidense y cofundador de Greenlight Capital, si la burbuja estalla “el gasto masivo de capital en infraestructura de IA podría provocar una importante destrucción de capital, similar a la crisis financiera de 2008, con valoraciones infladas y sobreinversión”.

Einhorn considera excesivo el entusiasmo de los inversores por las empresas de IA que, según su opinión, está conformando una burbuja financiera. Destaca la poca racionalidad de la corrida de inversiones que apuestan a empresas que cotizan con precios que no son compatibles con sus ganancias presentes o en un futuro inmediato, en particular porque están dirigidas a unas pocas grandes empresas tecnológicas, lo que aumenta el riesgo si el furor decae.

Escenario bastante probable, si se tiene en cuenta que el manejo de cada una de ellas está en manos de una sola persona, cuya ambición de poder global excede ampliamente los límites de la lógica empresarial. Desde esa perspectiva, el reciente éxito financiero de Elon Musk en la bolsa que catapultó el valor de su empresa SpaceX a US$ 2 millones resulta, más que una buena noticia para inversores, una señal de alarma que fortalece los temores de Einhorn.

Si el negocio IA continúa creciendo

James Duncan Farley Jr. es un empresario nacido en Argentina de 64 años de edad. Más conocido por su apócopeJim Farley, es actualmente el director ejecutivo (CEO) global de Ford Motor Company.

En 2025, en una intervención en el Aspen Festival Ideas, Farley afirmó que si el furor financiero por las empresas siguiese creciendo "La inteligencia artificial va a reemplazar literalmente a la mitad de todos los trabajadores de cuello blanco en Estados Unidos".
La desocupación estructural deja sin empleo a la clase media norteamericana.

¡Epa! No puedo dejar de preguntarme qué nos pasaría a nosotros si, además del desarme de fuentes de trabajo que practica el actual gobierno, fingiésemos demencia ante el avance del estado tecnofascista que propicia Milei.

La conclusión parece ser que la continuidad del actual proceso de crecimiento descontrolado de las empresas IA traerían, independientemente de su éxito o su fracaso, nefastas consecuencias sociales y económicas a la humanidad. Sólo favorecería los planes de control global de los billonarios tecnológicos.

La realidad y la lógica de las burbujas

La idea de que el desarrollo de la IA es un proceso imparable e incontrolable es un supuesto que surge y se fortalece desde las mismas personas que se han hecho billonarias al lograr instalarlo en millones y millones de personas. Las que conforman manadas que compran acciones porque otros compran porqué temen quedarse afuera y no se cuestionan si los entusiasmos de la lógica de las burbujas tecno-financieras tienen un límite que impone la realidad.

Y en verdad la realidad siempre espera su momento. Que puede ser el día que se haga la cuenta de cuántos recursos reales se necesitan para transformar en hechos los planes que pretenden ejecutar los millones de millones de dólares que suponen una riqueza simbólica que reside en billetes impresos y cuentas albergadas en sistemas financieros.
Cuánto cemento, cuánta energía, cuánto espacio de nuestro planeta demandan los planes de control global de los billonarios tecnológicos.

Discernir para poder actuar

El papa León XIV, en su encíclica Magnifica Humanitas, dice que “estamos viviendo una rápida fase de transición, un ‘cambiode época’ en el que mientras algunos se disputan el futuro de las nuevas tecnologías y otros se dedican a reflexionar sobreellas, la mayoría de las personas permanece a la espera, observa desde lejos y simplemente aguarda a que todo salga bien”.

Partiendo de esa situación, manifiesta que “es preciso iniciar un discernimiento compartido capaz de profundizar en las raíces espirituales y culturales de las transformaciones que se están produciendo”. Nos advierte que “si nos limitamos a las circunstancias contingentes, corremos el riesgo de dejar que la sucesión de emergencias decida por nosotros la dirección del camino”.
Y nos formula “preguntas decisivas que se imponen en nuestra conciencia y que ya no pueden eludirse: ¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia qué meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?”.
La IA no va a desaparecer. El camino pasa por la capacidad de poder discernir en qué medida y de qué forma la IA es una tecnología conveniente, que puede/debe ayudarnos a resolver nuestros problemas individuales y sociales. Para no convertirse en el mayor de esos problemas.

Por eso sostenemos que, para evitar la instalación de Estado tecnofascista en la Argentina, la ley del Estado IA que Milei envió al Congreso Nacional debe ser rechazada.

*Presidente de la Asociación Civil Infoworkers – Secretario Ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda