sábado 03 de diciembre de 2022
OPINIóN Sin color político

Marcha del orgullo: cronología de la manifestación por los derechos Lgbtiq+

Más de un millón de personas marcharon bajo la consgina "La Deuda es con Nosotres", por las calles porteñas. La historia de este reclamo, su impacto en el país y la importancia de la Ley Integral Trans.

09-11-2022 11:11

El sábado pasado se realizó una nueva edición de la Marcha del Orgullo LGBTIQ+, la que se ha convertido en los últimos años en una de las movilizaciones más importantes del país, y que logró reunir a más de un millón de personas que celebran la libertad, el amor y la conquista de derechos.

Este es un hito no sólo de la Argentina, sino que en muchas ciudades del mundo se conoce el festivo “Gay Pride Parade”, donde a través de carrozas, decoraciones coloridas, bailes y carteles con consignas, se reivindica la diversidad sexual y las múltiples y variadas identidades de género. 

Marcha del Orgullo 20221105

Sin embargo, esta fiesta multicolor no siempre fue abrazada por multitudes. Por el contrario, nació de forma intempestiva en los 70 en Nueva York, como respuesta a una redada violenta de la policía en el pub Stonewall Inn frecuentado por personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero. En aquellos tiempos las leyes condenaban la homosexualidad y la sociedad era mayoritariamente violenta hacia la comunidad LGBTIQ+: manifestarse publicamente para defender el derecho a ser diferente no sólo era “vergonzoso” sino peligroso.

En Argentina, la primera marcha fue en 1992, y fue impulsada por organizaciones activistas lideradas por Carlos Jáuregui y César Cigliuitti. Se juntaron apenas 100 personas y la mayoría concurrió con caretas ya que, en esa época, si eras abiertamente gay o lesbiana, corrías riesgo de que te echaran del trabajo. Por ese entonces, militantes trans reclamaban por el derecho a que la justicia reconozca su cambio de género, ley que lograrían obtener recién más de veinte años después. 

Marcha del Orgullo 20221105

La perseverancia y la convicción dieron sus frutos. De ser un reclamo de una minoría  que quería dejar de sufrir la discriminación por su sexualidad y su identidad de género, el movimiento creció, sumando poco a poco el apoyo de personas cisgénero y hetersoxuales, hasta convertirse en un espacio que hoy reúne a cientos de miles de personas que simplemente coinciden en el derecho a disfrutar, sentir, amar y vivir en libertad, independientemente de si se sienten hétero u homosexuales, cis o transgénero. Es irónico cómo de pasar a representar una comunidad, la Marcha del Orgullo logró convertirse en una de las movilizaciones más multitudinarias de nuestro país. 

Y no fue el mero paso del tiempo el que logró una evolución en las mentes de nuestra sociedad. No hace mucho tiempo atrás, la Organización Mundial de la Salud consideraba a la homosexualidad una enfermedad mental, y hoy se la reconoce como una característica más de la libertad humana. Fue gracias a estas manifestaciones y al activismo civil constante a lo largo de décadas, que se logró cambiar este paradigma y tantos otros más.

Marcha del Orgullo 20221105

La consigna de la marcha de este año fue una Ley Nacional Antidiscriminatoria que contemple como agravantes la diversidad sexual y la identidad de género, una Ley Integral que iguale oportunidades y libere a las personas trans de la marginalidad estructural a la que históricamente fueron sometidas y el derecho a la Educación Sexual Integral no binaria en todas las escuelas del país. Pero, además, y con la misma fuerza que el primer día, se reclamó justicia por Tehuel De la Torre, el joven trans que en marzo de 2021 fue desaparecido luego de salir a buscar trabajo y que aún hoy a instancias del juicio oral, nos seguimos preguntando dónde está.

Es cierto que en Argentina, a veces, existe un exceso de partidización que hace que aparezcan consignas políticas que son poco representativas de lo que verdaderamente significa este encuentro: la libertad y el orgullo de que cada persona pueda ser como es. Pero aquí la grieta no es protagonista, la Marcha no pertenece a ningún partido político, sino a los cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas de a pie que desde hace décadas han salido a manifestarse por sus derechos. Y si ha logrado crecer tanto a lo largo de los años y conquistar leyes sustanciales para la comunidad es porque ha sabido demostrar que su mensaje es esencial para construir un mundo mejor y porque ha recibido con los brazos abiertos a todo el mundo sin importar su procedencia.  

*Juan Bautista Canavesi. Vocal por Capital Federal de PRO Diversidad. Gerente Operativo de Cultura Popular en el Ministerio de Cultura de la Ciudad.

En esta Nota