viernes 25 de junio de 2021
OPINIóN Valores
15-05-2021 00:55

Pensar el futuro de nuestra democracia

15-05-2021 00:55

Acasi 38 años de haber recuperado la democracia y repasando nuestra historia reciente, los argentinos seguimos aferrados a una ilusión, la de lo que pudimos ser y nunca más fuimos. A esta altura del siglo XXI vale preguntarse cuáles han sido las causas que marcan un constante declive y una curva descendente que muestran a una Argentina que viene fracasando sin descanso, una y otra vez.

La causas seguro no serán tan solo los malos gobiernos de uno u otro color que elegimos, sino también los defectos culturales que portamos todos los argentinos, donde el atajo, el arreglo, la rosca y la avivada criolla se erigieron en una trampa de la que no vamos a salir de un día para el otro. El malestar social que se genera por la grieta que se ha ido instalando entre nosotros y que durante años ha sido bien explotada por la política para cooptar votos nos ha dividido y enfrentado, ha generado odios entre hermanos de este suelo, acusaciones cruzadas y mucha desconfianza. Los reproches por acciones del pasado nos empatan en debates ajenos a las necesidades reales, y así estamos hace ya muchos años.

Necesitamos pensar en el futuro, tenemos que iniciar un proceso de reconciliación fundado en valores que nos dignifiquen como personas y como argentinos, reivindicando la vida, la familia, el trabajo, el cuidado de nuestros hijos y el amor por nuestra patria. Poner nuestra mente, cuerpo y alma en el proceso de reconstrucción de puentes y lazos de unión entre todos nosotros, de modo que para un argentino no haya nada mejor que otro argentino.

De la historia errática que nos trajo hasta aquí podemos aprender de los errores, y a esta altura podemos decir que no es un tema de peronismo o antiperonismo, de izquierdas o derechas, de oligarcas y burgueses o de pobres y ricos, de proamericanos o de antiimperio, y que debemos generar un modelo argentino para argentinos. Debemos reconciliarnos con la ley, con la autoridad, respetarnos unos a otros y pedir a nuestros funcionarios que nos conduzcan mirando el interés nacional a largo plazo, con honestidad y rectitud, dentro del diseño institucional que pensaron nuestros constituyentes. Abandonar la idea de falsos proyectos nacionales y populares con fines de perpetuidad que dilapidan los recursos públicos en gastos líquidos que se solventan con la contribución de unos pocos, se destinan solo con fines de dominación social, para lograr rehenes que les aseguren la permanencia indefinida en el poder.

La misión es encontrar “un rumbo” para refundar a la Argentina entre todos quienes amamos a nuestro país y queremos actuar con buena fe, reconciliándonos porque habitamos un mismo suelo y queremos vivir en un país socialmente justo, económicamente libre y políticamente soberano. Serán las generaciones nuevas las que tengan la responsabilidad de encontrar el camino de cara al siglo XXI, con los consejos de nuestros mayores y sin perder de vista valores fundamentales de unión y reconciliación, que deben aspirar a encontrar justicia social para remediar las brechas cada vez más grandes entre los que menos tienen en sentido amplio y quienes tenemos más. 

Hoy necesitamos recuperar la visión, la tenacidad, la humildad y la generosidad, para pensar en el interés general y en un futuro de país en el que entre todos tengamos la responsabilidad de devolverles esperanza y dignidad a más de 40% de pobres que hemos generado todos, con falta de integridad, división, atajos y políticas erráticas.

*Ex vicepresidene de UIF. Miembro de IPe21.

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