OPINIóN
Alternativas

Pymes: “en el largo plazo estamos todos muertos” (J. M. Keynes)

Las Pequeñas y Medianas empresas absorben “más del 60% del empleo registrado del país”. Además de mejorar la economía, “existen algunas medidas fiscales para aliviar su pesada carga tributaria”, sostiene el autor y analiza la propuesta al detalle.

Pymes
Pymes | Cedoc

En esta época en la que toca vivir, en donde la economía destruye para construir, corren las agujas del reloj para las Pymes. No pueden esperar los ansiados brotes verdes que quizás alguna vez lleguen, como bien dijo en un período de crisis John Maynard Keynes: “en el largo plazo estamos todos muertos”.

La situación económica está difícil, ¿imposible?: no. Son los conocidos ciclos económicos del país, donde la avenida cambia de mano cuatro años. De pronto, se intentó mejorar arriba para que el beneficio derrame hacia abajo, como pasó en el período 2015 al 2019, pero sin resultado.

El mismo gobierno, luego de las elecciones PASO del 2019, volanteó con las medidas económicas a favor de los sectores de bajos recursos que no podían esperar más tiempo.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Del 2019 al 2023, pandemia por medio, la idea fue empezar de abajo para que los beneficios suban, pero a pesar de que el Estado sostuvo a las Pymes para que pudieran seguir pagando los sueldos cuando no había actividad, no alcanzó.

Salió el Régimen de beneficios fiscales para las grandes inversiones (RIGI), luego el de las medianas inversiones (RIMI) y ahora está en el Congreso el Súper RIGI que, de salir, beneficiará a las nuevas actividades que no se desarrollan en el país"

La historia muestra que luego de las pandemias se dispara la inflación, debido al mayor consumo reprimido por el encierro. Eso sucedió en casi todo el mundo, pero Argentina es un país autoinmune a la fiebre de inflación, se dispara mucho, sin términos medios.

En el 2023 con el argumento de la hiperinflación, contrariamente una de las primeras medidas - sin anestesia- del gobierno actual fue una devaluación del 100%, lo que produjo un alto índice de inflación en diciembre de ese año. El efecto inercial siguió, con porcentajes que a pesar de ser menores cuesta bajarlos.

Volvió a modificarse el sentido de la avenida, pero esta vez las mejoras no vinieron de arriba ni de abajo. Se decidió beneficiar a los sectores de la economía extractiva y la de sectores tecnológicos que se desempeñan con lo nuevo de la inteligencia artificial.

La actualidad de las Pymes hoy es muy distinta, ya que no pueden invertir un sólo dólar. Importaciones abiertas; altas tasas de interés para préstamos; aumento generalizado de tarifas; parálisis de ventas"

Primero salió el Régimen de beneficios fiscales para las grandes inversiones (RIGI), luego el de las medianas inversiones (RIMI) y ahora está en el Congreso el Súper RIGI que, de salir, beneficiará a las nuevas actividades que no se desarrollan en el país, requiriendo una inversión mínima de US$ mil millones.

El RIMI no es para todas las Pymes, ya que exige una inversión mínima de US$150 mil, en bienes de capital y obras de infraestructura.

Sin embargo, la actualidad de las Pymes hoy es muy distinta, ya que no pueden invertir un sólo dólar. Importaciones abiertas; altas tasas de interés para préstamos; aumento generalizado de tarifas; parálisis de ventas, etcétera.

Aprendimos que el Estado debe cuidar el superávit, mientras tanto hoy la recaudación tributaria desciende -en valores constantes- y la disminución de la actividad lo agrava.

Parece estar en un callejón sin salida. Las grandes inversiones a medida que vayan viniendo no derraman utilidades para el consumo, sirven para acumular reservas y con ellas saldar deuda externa. Entonces por qué no intentar ahora, teniendo de ejemplo el mes de agosto del 2019.

Tratar de sacar del barro a las Pymes con las esperadas medidas fiscales y que les permita competir con los productos que indiscriminadamente vienen del exterior.

De la misma forma que pasa cuando se pisa el valor del dólar, con el tiempo el mercado lo coloca en su lugar, lo mismo podía suceder con la desatención de las Pymes, que despiden trabajadores y terminan bajando sus persianas y el año que viene hay elecciones.

Qué puede hacerse con las Pymes

Emplean en promedio –según diversos indicadores de consultoras- más del 60% del empleo registrado del país. Además de mejorar la economía existen algunas medidas fiscales para aliviar su pesada carga tributaria.

Por qué no pensar que renunciar a una recaudación en el presente puede llevar a incrementarla en el futuro cuando aumente la actividad, con más beneficios, más trabajo, más consumo y al final como resultado más recaudación.

Se necesita una verdadera reforma tributaria, la matriz actual viene de los años noventa, pero estos son algunos ejemplos con los que se podría comenzar:

1. Es necesario que salga por ley una nueva moratoria, con quitas de capital adeudado y bajas tasas de financiación. También serviría a que las empresas se pongan al día con los deberes formales y materiales que son muy castigados con la aplicación de las altas multas que se aprobaron recientemente en la ley de inocencia fiscal (27.799).

2. Deberían actualizarse los montos no sujetos a retención y las tablas que usan para aplicar las retenciones sobre los pagos del impuesto a las ganancias. No se actualizan desde el 2019, a pesar de la inflación que fue superior al 4800%. Se puede solucionar a través de una simple resolución de ARCA.

3. Debe permitirse que todas las Pymes computen el 100% del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios contra el impuesto a las ganancias. Actualmente, sólo las Micro y las Pequeñas Empresas lo pueden hacer, quedando afuera las demás. Debe solucionarse por medio de una ley.

4. El IVA deberían pagarlo todas las Pymes a los 90 días. Actualmente está habilitado sólo para las Micro y Pequeñas Empresas. Todas las demás deben adelantarle el IVA al Estado a pesar de que no hayan cobrado sus facturas. Debe hacerse a través de una ley.

5. El reconocimiento de la inflación en los impuestos en Argentina es parcial. Debería repetirse el revalúo que rigió por un año (2017). Tuvo un costo tributario pero permitía que las empresas voluntariamente actualicen los costos de los bienes de uso y las participaciones societarias.

A partir del año 2018, los bienes de uso y las participaciones pueden actualizar el costo de ingreso al patrimonio y de esta forma hacer justa la comparación con el precio de venta para poder pagar el impuesto a las ganancias como debería ser. El gobierno está promoviendo una ley para cuidar la propiedad privada, no reconocer la inflación en los impuestos es una manera de violarla.

6. Debería hacerse la corrección normativa (ley del impuesto a las ganancias) que permita considerar el resultado del ajuste por inflación impositivo en la renta de fuente extranjera. Sería necesaria una ley que adecue el texto normativo del impuesto a las ganancias.