OPINIóN
Megalómanos

Que arda todo para que no me olviden

“El delirio por el reconocimiento a cualquier precio es la política moldeada por los caprichos de los lideres se turno” sostiene el autor y recuerda la historia del pastor Eróstrato que incendió el Templo de Artemisa en Efeso para hacerse famoso.

Templo de Artemsia en Efeso y Eróstrato, el pastor que lo incendió para hacerse famoso 20260310
Templo de Artemsia en Efeso y Eróstrato, el pastor que lo incendió para hacerse famoso. | Collage

Eróstrato, un frustrado pastor, mascullaba en silencio el resentimiento que le generaba no ser considerado apto para pertenecer a la casta sacerdotal, la gran aristocraciade su tiempo.

Corría el año 356 a.C. y su ciudad, Éfeso, brillaba por el grandioso complejo dedicado a la diosa Artemisa: una edificaciónde 115 metros de largo, sostenida en 127 columnas de estilo jónico de 18 metros de altura, y custodiada por los sacerdotes.Todo el mundo en Asia Menor estaba maravillado por el templo. Todos menos él. Eróstrato veía en esa construcción la falta de reconocimiento, la irrelevancia de su persona, el anonimato en su comunidad. El veneno comenzó a comerlo por dentro.

Una noche se escabulló por los cercos, y se adentró al santuario. Tomo una antorcha y prendió fuego las cortinas y las decoraciones de madera. Las llamas destruyeron todo el complejo. Los soldados divisaron a Eróstrato frente al fuego. Sus ojos estaban hinchados de orgullo propio al ver arder la construcción: “¡Fui yo! ¡Fui yo!”, exclamaba con una sonrisa cínica.

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“¡Fui yo! ¡Fui yo!”, exclamaba con una sonrisa cínica"

Eróstrato fue sentenciado a muerte y se prohibió por ley la mención de su nombre, con el fin de evitar su fama. Pero el morbo pudo más, y está historia y su nombre se hicieron conocidas.

Que arda todo

El “complejo de Eróstrato” es hoy considerado una conducta propia de aquellas personas inseguras de sí mismas que buscan reputación a través de un acto destructivo.

En otras palabras, la obsesión por la validación externa y la incapacidad de destacarse por las buenas acciones, las impulsan a realizar actos escandalosos o violentos con el único objetivo de ser conocidos.

La locura del poder

En el fondo, lo que se percibe es una falta de empatía y desconexión emocional con las víctimas de sus acciones, puesto que todo lo que importa es la propia notoriedad pública.

El delirio por el reconocimiento a cualquier precio es la política moldeada por los caprichos de los lideres se turno. Desmesura discursiva, dogmatismo ideológico e indiferencia frente al sufrimiento del otro. Todo en función de qué no nos olvidemos de ellos.

La obsesión por la validación externa, los impulsa a realizar actos escandalosos o violentos con el único objetivo de ser conocidos"

“¡Hicimos el ajuste más grande en la historia de la humanidad!”; “¡somos el gobierno más reformista de la historia de Argentina!” son las proclamaciones de autorreferencia continuas de Javier Milei, cuya única intención es inscribirse en la memoria histórica.

Todo ello sin considerar la destrucción del aparato productivo nacional y ni tener en cuenta el dolor, la angustia y la desesperación de aquellos que se quedan sin empleo. 22.000 empresas menos. 300.000 puestos de trabajos perdidos.

53% de utilización de la capacidad instalada en la industria (refleja el porcentaje de maquinarias y recursos que se está utilizando en las empresas para producir).

La reconversión de la matriz económica nacional no se está gestionando, se la deja arder para su destrucción.

“Qué arda todo para qué no me olviden” es el deseo manifiesto de los lideres políticos actuales: la obsesión por perdurar en la memoria de los de a pie, sin importar las consecuencias.