viernes 27 de mayo de 2022
POLICIA detenido en un hotel de la ciudad
09-04-2022 02:44

Alef, el experto clonador de tarjetas brasileño que llegó a robar 4 millones de pesos por mes

Instalaba un dispositivo en cajeros automáticos con los que obtenía las claves de seguridad y duplicaba las tarjetas para después realizar extracciones y transferencias. Cómo cayó.

09-04-2022 02:44

Alef Luis Sousa de Oliveira es brasileño. Tiene 28 años y es un delincuente experto en “skimming”, una modalidad de fraude con tarjetas de crédito y débito. A pesar de sus antecedentes –que no son pocos– y un pedido de captura vigente, estaba viviendo en Argentina, donde seguía haciendo de las suyas.

La Policía de la Ciudad de Buenos Aires lo ubicó en un hotel de la calle Lavalle al 1600, a metros del Palacio de los Tribunales porteños. Allí tenía un dispostivo para clonar tarjetas y cerca de setecientos plásticos.

Según los investigadores del caso, durante más de un año el acusado llegó a transferir hasta cuatro millones de pesos mensuales a cuentas de Brasil y Estados Unidos.   

La identificación de Sousa de Oliveira llevó varios meses de análisis de cámaras de seguridad y seguimientos. El sospechoso aparecía en varios videos de cajeros automáticos de la Ciudad de Buenos Aires y Vicente López, pero siempre llevaba gorra y barbijo, lo que dificultaba seriamente las tareas de los pesquisas.

Con el tiempo, y la colaboración de especialistas internacionales, los detectives comenzaron a trabajar en la pista que apuntaba a un experto brasileño que estaba prófugo hacía más de un año. Por su fisonomía entendieron que podría tratarse de la misma persona.

Además, era pariente de Luis Mesquita Souza, conocido como “Cajero”, un delincuente del mismo origen que había sido arrestado en enero pasado acusado de cometer incalculables fraudes bajo la misma modalidad.

Pero como Alef Sousa de Oliveira no estaba utilizando su verdadero nombre, dar con él demoró mucho más de la cuenta. Se hacía llamar Duarte.

Los pesquisas analizaron los videos de las cámaras de seguridad hasta que detectaron que llevaba un tatuaje en el antebrazo derecho. También estudiaron a fondo las redes sociales y dieron con el perfil que estaba vinculado a su familiar detenido. Era Alef.

Sin embargo, y pese a los avances, su captura no fue fácil. El sospechoso no tenía domicilio fijo y en cada uno de los golpes escapaba a bordo de un taxi que tomaba en las inmediaciones.       

El delincuente utilizaba un sistema que en Brasil se lo conoce como “chupacabra”, que consiste en la colocación de una cámara en el cajero que sirve para obtener las claves de seguridad y un dispositivo en el abrepuerta que clona los datos de la banda magnética.

Luego, con la tarjeta melliza, realizaban extracciones y transferencias. El 29 de enero pasado, por ejemplo, le clonaron el plástico a un hombre en un banco de la avenida Maipú al 700 de Vicente López. De esa cuenta extrajeron 20 mil pesos y luego hicieron transferencias en pesos y dólares a otras cuentas.

Alef Sousa tenía varios antecedentes en Brasil y una condena a tres años y cuatro meses de prisión, por un intento de robo en un cajero del shopping Pátio Belém, en la capital del Estado brasileño de Pará, ocurrido en noviembre de 2018.  

Ya a los 20 años acumulaba tres detenciones. Solo dejó de robar cuando estuvo preso. En febrero de 2014, por ejemplo, fue arrestado en el marco de una operación denominada “Android III”. En una sola tarde, Alef y un cómplice, identificado como Fabrício Leite de Sousa, realizaron treinta extracciones y obtuvieron 99 mil reales (2.363.550 pesos argentinos).

Clonaron decenas de tarjetas bancarias tanto en la ciudad de Marabá –donde estuvieron días antes– como en Belem, donde finalmente fueron detenidos.

El acusado capturado en Argentina es originario de Brasilia. En una de las tantas detenciones reconoció que el dispositivo que utilizaban para clonar las tarjetas lo habían comprado en una feria de la capital brasileña. Lo pagaron 3 mil reales, pero rápidamente recuperaron la inversión. “Aplican fraude tecnológico en varios estados de Brasil para obtener miles de reales en perjuicio de las víctimas y así terminan manteniendo una vida lujosa con el producto del delito”, explicaba en aquel entonces Samuelson Igaki, responsable de la División de Prevención de Crímenes Tecnológicos (Dprct).

En el hotel donde se alojaba Alef en Argentina, los detectives secuestraron 401 tarjetas magnéticas en blanco y 324 con stickers de código alfanumérico adulteradas. También lectores de tarjetas, una impresora 3D, componentes electrónicos, piezas falsas de cajeros, discos duros y externos, conectores electrónicos y chips telefónicos, además de anotaciones con transferencias bancarias. Una verdadera industria al servicio del delito.

 

El caso del argentino prófugo

Uno de los mejores exponentes de la modalidad conocida como “skimming” es un joven estudiante de ingeniería, que a fines de 2008 fue detenido por una incalculable estafa contra cajeros automáticos, pero tiempo después se fugó y hasta la fecha permanece prófugo.

Se trata de Fernando Daniel Pereiro (46), quien al igual que el experto brasileño detenido en la zona de Tribunales, obtenía los datos de las tarjetas con un abrepuertas falso que combinaba con un teclado desmontable que almacenaba las claves en un chip. Como el cajero nunca dejaba de funcionar, las víctimas se contaban de a decenas.

Pereiro estuvo preso hasta el 30 de enero de 2010, cuando escapó de la cárcel en medio de un traslado al hospital Argerich. Desde entonces la Policía le perdió el rastro.

En los últimos años, la División de Fraudes Bancarios de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvo a varios clonadores de tarjetas más, muchos de ellos extranjeros y de nacionalidad brasileña, verdaderos expertos en esta modalidad.