martes 11 de mayo de 2021
POLICIA la otra pandemia
16-08-2020 00:55

Golpeadas, enterradas, descartadas: se registraron siete femicidios en cuatro días

Las víctimas tenían entre 17 y 62 años. Cuatro de los hecho ocurrieron en Buenos Aires y dos, en Santa Fe. Solo en uno de los homicidios, el acusado era un desconocido para ellas.

16-08-2020 00:55

Envuelta en una lona fue encontrado el cuerpo de Rosa. La habían enterrado en una obra en construcción de Junín. De la misma manera descartaron el cuerpo de Stella Maris en Las Toscas. Rocío recibió un escopetazo en el pecho. Cecilia fue asesinada a mazazos y Vanesa acuchillada. Los nombres se multiplican, los femicidios no se detienen. En esta última semana se registraron siete crímenes de mujeres en contexto de violencia de género.  

“Papá, la mataste ¿Qué hiciste?”. Le dijo su hijo a Juan Carlos Elizondo (62) que lo llamó para que fuera a ayudarlo porque su esposa “se había caído”. Su papá estaba con las manos ensangrentadas y su mamá, desvanecida en el living rodeada de un charco de sangre.

A Cecilia Laura Páez (62) la había matado a mazazos. El arma homicida estaba sobre la cama de la víctima en la vivienda que compartían en la localidad bonaerense de San Fernando. El hombre  fue detenido, el lunes último, pero se evaluará si es imputable ya que presenta problemas psiquiátricos. 

El equipo médico de la policía le realizó una evaluación psiquiátrica y definió que el jubilado “no está en condiciones de declarar” y que, en principio, “es inimputable”. Pero será sometido a nuevas pericias para determinar si comprendió la criminalidad de sus actos. 

Al día siguiente se cometieron otros dos femicidios. Uno en Tucumán y otro en la localidad bonaerense de Benito Juárez. Vanesa Solorzano, una joven trans, fue asesinada en el sur de la capital tucumana por un taxista que resultó detenido (ver aparte). 

Mientras que Rocío Sañudo recibió un escopetazo en el tórax. La policía la encontró sentada en el piso apoyada sobre una cama. Su novio gritaba que había sido un accidente, pero quedó detenido. La habitación  presentaba algunas señales de desorden, que podrían ser compatibles con una pelea.

Rocío estudiaba en una escuela rural de Pablo Acosta, un pueblito de apenas treinta habitantes perteneciente al partido bonaerense de Azul. Tenía 17 años, cursaba el sexto año y era una de las mejores alumnas.

El miércoles encontraron el cuerpo de Lorena Acosta Mercado (22) en un zanjón en la localidad bonaerense de Guernica. Lo habían puesto dentro de una bolsa de arpillera. 

La mujer vivía a unos 400 metros del lugar del hallazgo. La cámara de seguridad de una casa fue clave para identificar al femicida. Allí quedó registrado cuando un hombre cargaba en su hombro un bulto y lo arrojaba a un zanjón. Era Lorena. 

El video dura 44 segundos y muestra como el femicida descarta el cadáver de la joven, en medio de la oscuridad. Según el registro de la filmación, la escena transcurre a las 02.29 de la madrugada del miércoles en las calles 41 y Lobos, en el barrio Las Lomas. Los investigadores sospechan que ese hombre es Edgar Martínez (28), ex pareja de la joven y papá de su hija, quien fue capturado el jueves en la casa de un familiar en la localidad de San Martín.

Ese mismo día en Santa Fe moría Erica Vanesa Olguín (37). Hacía dos meses que estaba internada luego de que su ex pareja la golpeara y prendiera fuego. 

Erica ingresó con el 70% de su cuerpo quemado al hospital provincial el 3 de junio y luego, por la gravedad del cuadro, fue derivada al Hospital de Emergencia de Rosario, donde murió el miércoles último.

Según la investigación, la víctima y su expareja tenían cinco hijos y uno de ellos, una nena de 7 años, fue quien presenció el ataque y corrió hasta la casa de una vecina para pedir ayuda porque su padre golpeaba a su mamá. Pero, más tarde, Adrián Bajo fue detenido por el ataque. 

Enterradas. Luego de 18 días de búsqueda y rastrillajes por la localidad de Junín los policías encontraron el cuerpo de Rosa Fernández enterrado en una obra en construcción en la que trabajaba su ex marido. Para llegar hasta ese lugar fue clave la declaración de la actual pareja del femicida, que le confesó lo que hizo.

El fin de semana que Rosa desapareció, Sandro González, su ex, había estado solo en la casa que compartía con su actual pareja y los dos hijos que tiene con ella. Es que había llevado a su familia a la localidad de Lincoln, donde viven sus suegros y él había regresado a Junín. 

Por eso, el domingo 26 de julio, el acusado aprovechó para reunirse con Rosa. Allí se produjo una pelea y González habría asfixiado con sus manos a la víctima. La autopsia confirmará, más tarde, si ésta fue la mecánica de muerte, pero es lo que intuyen los investigadores porque en la casa del acusado no se encontraron rastros de sangre.  

Al día siguiente, González envolvió con una manta el cuerpo de la víctima y lo trasladó en su auto, unas veinte cuadras, hasta una obra en construcción en donde trabajaba. Cavó un pozo de uno metro y enterró a la joven allí. Después retomó su vida con normalidad para no levantar sospecha. 

Fue su actual pareja la que colaboró para encontrar el cuerpo de Rosa. Dijo que González le contó lo que había hecho y donde la había enterrado. El jueves hallaron el cuerpo envuelto en una lona y un metro bajo tierra. 

Stella Maris Gómez (35) también fue enterrada, luego de haber sido asesinada por su pareja en la localidad santafesina de Las Toscas. El cuerpo fue encontrado el jueves en una habitación de la casa que compartía con Juan Luis Chará, quien quedó detenido. 

Fue el propio Chará el que denunció la supuesta desaparición de “Tita”.  Pero por testimonios de familiares y allegados a la mujer, el hombre quedó en la mira de los investigadores.

El fical del caso ordenó un allanamiento en la casa familiar y en una habitación en desuso, notaron un contrapiso recién hecho. Abajo estaba el cuerpo de Stella Maris. Sus hijos de 9 meses y 11 años se quedaron sin su mamá.

 

Crimen de una joven trans

Vanesa Solórzano (20) fue asesinada en Tucumán. Un hombre la atacó con un cuchillo de carnicero. La huida del sospechoso quedó registrada en una cámara de seguridad. La policía allanó su casa y secuestró la ropa que tenía el día del hecho manchada con sangre. Quedó detenido. 

El cuerpo de Vanesa fue hallado el martes en Canal Sur y Alem y las cámaras de seguridad de la zona permitieron a los investigadores identificar al chofer que manejaba un taxi Fiat Uno, como principal sospecho del crimen.

El GPS del taxi permitió determinar que el vehículo permaneció 45 minutos en el lugar donde fue hallado el cuerpo de la joven trans. Además, los peritos encontraron en el vehículo machas pardos rojizas y otros posibles restos biológicos.

El crimen de Vanesa es el tercer transfemicidio que se registró en lo que va del año. El primero ocurrió en febrero en La Plata y la víctima fue identificada como Roberta Carabajal (50). Un  mes después, asesinaron a Karly Chinina Palomino en Ciudadela, según los reportes de La Casa del Encuentro.

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