jueves 05 de agosto de 2021
POLICIA el caso de la estudiante que murió al caer de un cuarto piso
03-04-2021 03:06

Lo detuvieron por femicidio, salió en libertad y ahora no logran dar con él

Patricio Reynoso tiene pedido de captura por el homicidio de su pareja Pilar Riesco, la joven de 21 años que falleció en el barrio de Nueva Pompeya, el 13 de marzo de 2020.

03-04-2021 03:06

“Va a caer”. El novio de Pilar Riesco (21), la joven que murió al caer del cuarto piso de un edificio del barrio porteño de Nueva Pompeya en medio de una discusión con su novio, está prófugo pero Federico, hermano de la víctima, está convencido de que su detención es solo cuestión de horas. 

Patricio Reynoso (32) tiene pedido de captura por “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber mediado violencia de género” desde el jueves pasado. La jueza Nacional en lo Criminal y Correccional 51, Graciela Angulo de Quinn, ordenó su detención al entender que “existe peligro de fuga”, lo declaró en rebeldía y emitió una prohibición de salida del país. 

Según fuentes judiciales, el joven seguía viviendo en el mismo departamento de la calle Alagón al 300, donde el domingo 15 de marzo de 2020 Pilar fue asesinada a golpes y arrojada al vacío, de acuerdo a la investigación. Sin embargo, cuando una comitiva policial fue a detenerlo, no estaba. Lo mismo pasó en la heladería de la avenida Corrientes, donde solía encontrarse.  

Reynoso trabaja en la distribuidora de helados perteneciente a su familia. Desde el jueves que los investigadores no saben dónde está. “No estaba vigilado, pero sabíamos dónde estaba”, dice Federico Riesco a PERFIL.  

Según los investigadores, la pareja discutió la noche anterior a la muerte de Pilar y, cerca de las 3 de la tarde del domingo, cuando se despertaron, volvieron a pelearse. 

Reynoso fue detenido ese mismo día. Pero cuarenta días después salió en libertad por falta de mérito. Esta semana la Justicia ordenó su detención, en base a distintos elementos de prueba que fueron recolectados en los últimos meses.

En su momento, el acusado declaró que su novia se quitó la vida, aunque esa versión nunca les cerró a los investigadores ni a la familia de la víctima.

En la indagatoria, le explicó a la jueza en lo Criminal y Correccional Nº 51, Graciela Angulo de Quinn, y al fiscal penal Martín López Perrando, cómo fue que supuestamente su novia terminó cayendo por el balcón del cuarto piso.

Según su versión, Pilar se sentó en la baranda, pasó una pierna, después la otra y se tiró. “Se quiso suicidar”, fueron las palabras que utilizó para explicar cómo terminó cayendo al vacío. ¿Por qué discutieron? El acusado reconoció que las peleas entre ellos eran frecuentes y recordó que en la última discusión ella lo increpó y le dijo que “no lo quería más”.

Sin embargo, las pericias no avalan esta teoría. En la baranda, por ejemplo, no detectaron huellas dactilares ni gotas de transpiración. Además, de acuerdo a los dichos del acusado, Pilar lo habría amenazado con un cuchillo, pero los especialistas tampoco detectaron rastros que sostengan esta afirmación. 

Otro dato relevante es que Pilar no tenía antecedentes suicidas ni jamás manifestó intenciones de quitarse la vida. Estaba feliz: había retomado sus estudios de Recursos Humanos en la Universidad de la Marina Mercante y conseguido trabajo como empleada en un banco, gracias a la ayuda de uno de sus hermanos.  

“Hay pruebas suficientes que lo incriminan –dice sobre el acusado el hermano de la víctima–. Por ejemplo, la principal testigo, que es amiga del acusado hace más de diez años, declaró que vio a mi hermana cuando se tiraba, pero los relatos se pisan y no coinciden. Además, la geolocalización del teléfono celular de la testigo indica que el horario impacta en una celda que no es la que corresponde, y que está a 16 cuadras de donde ella decía que estaba. Por eso, nosotros consideramos que se trata de un falso testimonio”.  

 

Perfil violento. El hombre buscado por el femicidio de Pilar tiene un perfil violento. Y varios antecedentes. El 7 de abril de 2019, por ejemplo, fue noticia por un video viral que circuló en las redes sociales y llegó a todos los noticieros. En las imágenes se lo ve a en primer plano con 

un palo en la mano. Está furioso. Se acababa de bajar de una Renault Capture y amenaza al conductor de un colectivo. La escena parece extraída de la película Relatos salvajes.

“Gordo ortiba, gordo ortiba”, le grita al chofer mientras con el palo le destroza los dos espejos retrovisores. Un pasajero filma el ataque con su celular, pero eso no lo hace retroceder. Como si no hubiera pasado nada, regresa a su auto, guarda el palo en el baúl y escapa de la zona. 

A partir de la difusión de ese video, el agresor pudo ser identificado por las autoridades. Lo ubicaron en una heladería de la avenida Belgrano, donde se lo notificó de la causa que se le había iniciado por “daños”.

“Este señor destruyó a mi familia”, dice el hermano de Pilar y agrega que, además de la causa por el ataque contra el colectivero, tiene otra por tenencia de droga. 

“Mi hermana era una persona de luz, alegre, con muchas ganas de crecer. Estaba muy contenta con el banco. Era un gran paso luego de todo lo que había sufrido. Esta persona la metió en el consumo siendo 10 años mayor que ella y yo no voy a parar hasta que se haga justicia”, promete Federico y apuesta a que su detención es cuestión de horas: “Va a caer”.

 

El informe de la autopsia

La operación de autopsia detectó lesiones de defensa tanto en el cuerpo de la víctima como en el del acusado. Sin embargo, en su momento, la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional no las tuvo en cuenta a la hora de dictar la excarcelación de Reynoso. 

“Para la Cámara es como si eso no hubiese existido. Él –por el novio de Pila– tenía un rasguño en el cuello; es más que obvio que mi hermana se estaba defendiendo, Pilar pesaba 52 kilos y el 92. Además, en la puerta del departamento encontraron su cartera. Nosotros pensamos que ella se quiso escapar y lamentablemente no tuvo opción. Las pruebas son más que contundentes para que esta persona esté, mínimamente, con prisión preventiva. No me cierra cómo fue que la Cámara actuó tan mal, con tan poco profesionalismo”, entendió Federico, hermano de la víctima.

Desde que recuperó la libertad, Reynoso no se acercó a la familia de Pilar. Ni para contar su versión ni para darles el pésame.