El juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a vivir una audiencia cargada de tensión cuando los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto se cruzaron durante la declaración de un testigo. El episodio obligó a la intervención de un fiscal y siguió fuera de la sala, tras un cuarto intermedio, donde se registraron gritos y la discusión casi termina a los golpes.
Todo ocurrió mientras Julio César Soria, quien se desempeñó como custodio del astro futbolístico los últimos años de su vida, comparecía ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº7 de San Isidro. En un momento, Burlando, que representa a Dalma y Gianinna Maradona, lo acusó de intentar esquivar las respuestas al contestar varias veces que "no recordaba" las situaciones que se le consultaron.
Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, exmédico de cabecera de Diego y uno de los principales imputados por su fallecimiento, cuestionó a su colega y sostuvo que estaba "apretando" al testigo. Ambos comenzaron a elevar el tono de voz al discutir y el excandidato a vicegobernador de La Libertad Avanza calificó a Burlando de "irrespetuoso".
Tras otro intercambio, lo invitó a salir fuera de la sala y continuar con la pelea. “Sos un payaso de mierda, andá al Bailando (por un Sueño)", le gritó Oneto. Por su parte, el letrado querellante le respondió: “Acá estoy chiquito, sos un gil. Me invitaste y acá estoy”. El juez Alberto Ortolani, presidente del tribunal, los había advertido con apartarlos a ambos y después los llamó para tener una conversación en privado.

Ante el clima de tensión, uno de los fiscales del juicio intervino para intentar calmar la situación y evitar que el enfrentamiento pasara a mayores. Los abogados quedaron cara a cara, junto a periodistas e integrantes de los equipos que los acompañan durante las audiencias, y finalmente el enfrentamiento se diluyó.
Debido al incidente los magistrados decretaron un cuarto intermedio, luego del cual continuará brindando su testimonio Soria, quien trabajó como personal de seguridad del también exdirector técnico de Racing, Gimnasia de La Plata y la Selección Argentina a partir de 2015. Durante el primer juicio en 2025, que fue declarado nulo tras el escándalo de la exjueza Julieta Makintach, el custodio había sido acusado por falso testimonio y se ordenó su detención -lo que posteriormente fue anulado-.
El testimonio del custodio de Maradona
Al comienzo de la audiencia de este martes, los fiscales generales adjuntos Cosme Iribarren y Patricio Ferrari indagaron a Soria -único testigo previsto para esta jornada- acerca de una serie de conversaciones que mantuvo con Luque. El custodio lo había señalado como "el médico de Maradona" antes y después de la internación del exjugador en la Clínica Olivos, donde fue sometido a una operación por un hematoma subdural en la cabeza.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal cuestionaron que no recordara momentos que había protagonizado o charlas que él había mantenido y los jueces le pidieron que intentara rememorar qué pasó con las conversaciones que había tenido con el imputado. Allí fue cuando Burlando les solicitó que le indicaran que estaba declarando "bajo juramento", lo que provocó la reacción de Oneto.

"Está amenazando al testigo", dijo el defensor de Luque, a lo que el abogado querellante retrucó irónicamente que, en todo caso, estaba "amenazando" a su cliente. Oneto pidió que esta afirmación se extragera del testimonio y Burlando le pidió que no le grite y lo trató de "irrespetuoso", lo que después desencadenó en el tenso episodio.
Además del neurocirujano, en el proceso está imputados por homicidio simple con dolo eventual la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Diaz, la jefa de cuidados domiciliarios de la prepaga Swiss Medical, Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni y el médico clínico Pedro Di Spagna.
Otra de las acusadas es la enfermera Gisela Madrid, que será juzgada por separado en un juicio por jurados más adelante.
FP