lunes 26 de septiembre de 2022
POLICIA son oriundos de villa zavaleta, en el barrio porteño de barracas

‘Los pibes de Alvarado’: la banda de jóvenes que exhibía en redes sus robos para ser respetados

Se hacen llamar “Los pibes de Alvarado”, por la calle en la que se reúnen en la Villa Zavaleta, en donde viven. Tienen entre 18 y 22 años y están acusados de robar vehículos y a transeúntes en la vía pública. Cuatro de sus miembros fueron detenidos y otro resultó muerto tras un enfrentamiento con la Policía. Habían confeccionado una especie de ranking criminal en el que ascendían si superaban los 15 autos robados. Se movían con cierta sensación de impunidad porque sus “conquistas” eran compartidas en sus redes sociales para sumar “prestigio” y ganar “respeto” en el mundo delictivo.

28-08-2022 00:22

La banda conocida como “Los pibes de Alvarado” se dedicaba principalmente a robar autos para luego cometer otros ilícitos. Pero no querían quedar en el anonimato. Se mostraban en las redes sociales con dólares en las manos, rodeados de fajos de pesos y con cadenas de oro. Pero además, ellos subían sus “conquistas” para ganar “respeto” dentro del mundo delictivo. También se regían por una especie de “ranking criminal”: el que sumaba quince vehículos robados “ascendía” dentro de la estructura criminal. Esta semana fueron detenidos por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA).

Rodrigo “El Gordo” González es sindicado como el líder de la banda, según los investigadores del caso. Tiene 21 años y se lo podía ver en sus redes sociales con dólares en sus manos o “escribiendo” su nombre con billetes de cien pesos. Al parecer, se encargaba de “regentear” al resto de los jóvenes que se sumaban a la estructura de la organización oriunda de la Villa Zavaleta, en el barrio porteño de Barracas, dijeron a PERFIL fuentes de la causa. 

Por el nombre de la calle que los identificaba en ese asentamiento es que se los conocía como “Los pibes de Alvarado”. Dentro de la banda había un orden jerárquico “en el que ascendían al miembro que llegue a la cantidad de quince vehículos robados”, explicaron fuentes de la PFA que detuvo a parte de sus integrantes. 

Los robos que cometían no quedaban en el anonimato. Al contrario: lo compartían en sus redes sociales. Los acusados de conformar la banda exhibían los vehículos sustraídos en sus cuentas personales para “ganar reconocimiento y respeto dentro del mundo del hampa”, entendieron los investigadores. En donde se percibe un doble juego entre la ostentación de lo adquirido ilícitamente y la sensación de  impunidad con la que se movían, porque no se preocupan por dejar pruebas evidentes de sus acciones.  

Esposados. El Gordo Rodrigo es uno de los jóvenes detenidos por agentes federales de la División Homicidio. Los otros tres son Isaac Vallena Arce (18), Daniel Alejandro “Alito” Santamaría (22) y Nicolás Ezequiel Valenzuela (18). 

Pero fue a raíz de la muerte de uno de sus miembros que se logró cercar y, finalmente, detener al resto de los sindicados como parte de la banda. 

Una cámara de seguridad del Hospital General de Agudos José María Penna registró cuando, el 15 de abril pasado después de las 22, dos jóvenes abandonaron a un chico en el hall de entrada del centro de salud ante la mirada de un puñado de personas que esperaban ser atendidas. 

Ambos trasladaron al herido cargándolo desde sus piernas y brazos. Uno de ellos le toca la cara, le da una palmadita en el pecho, lo mira. Tal vez, le diga algunas palabras. Y después de volver sobre sus pasos, se va para no volver. 

El joven que quedó tendido en el hall fue identificado luego como Mathias Gabriel González González (20) y murió, poco después, por las heridas de bala que había recibido. 

Así los investigadores relacionaron el ingreso de este presunto delincuente herido con un tiroteo entre agentes de la Policía de la Ciudad y los miembros de una banda a la que perseguían y tenían la orden de detener acusados de protagonizar una serie de robos a mano armada a personas en la vía pública en el barrio de La Boca. 

En ese momento los delincuentes se movilizaban en un auto Renault Clío que había sido robado en la localidad bonaerense de Avellaneda. En la primera persecución con la Policía lograron escapar, pero Gonzalez Gonzalez terminó herido. Luego, según reconstruyeron los investigadores, abandonaron a su presunto cómplice en el Hospital Penna e intentaron prender fuego el vehículo en un playón ubicado en la Villa 21-24, conocida como Villa Zavaleta, pero no pudieron porque los vecinos llamaron a la Policía. 

Pero tras el paso de la banda por el Hospital, los móviles de las Unidades de Prevención Barrial de la Policía de la Ciudad observaron que el vehículo, que era buscado, ingresaba a la Villa Zavaleta. Allí comenzó una “breve persecución por los pasajes” del asentamiento, pero no lograron atraparlos.

Finalmente, dos de los acusados fueron detenidos por la Policía días después de esta seguidilla de hechos. Más tarde, retomó la investigación personal de la PFA a pedido del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 50 a cargo del juez Carlos Manuel Bruniard, y apresaron, esta semana, a otros dos acusados. Uno cayó en una vivienda ubicada en las calles Lamadrid y Martín Rodríguez y el otro en Pedro de Mendoza y Magallanes.

En ambos domicilios irrumpió personal de la División Homicidios de la PFA. 

Los aprehendidos, junto con los celulares que les secuestraron, quedaron a disposición del juez Bruniard por el delito de “robo con armas en poblado y en banda”.

 

Un auto, la clave

“Me dejaste solo compañero”. “Siempre de los pibes Mathi”. “Como hago para entender tu partida hermano hoy ya dos meses sin vos y te puedo asegurar que en Alvarado son los peores dos meses de nuestra vida. Nos haces mucha falta nos vemos a la vuelta, manito”. El 15 de abril pasado, Mathias González González era dejado malherido en la puerta del Hospital Penna, ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios, por dos de sus presuntos cómplices. Lo acusaban de protagonizar una seguidilla de robos a mano armada en La Boca.

Efectivos de la Policía de la Ciudad perseguían a “El Boli”, como lo conocían a González González, y a los otros presuntos miembros de la banda “Los pibes de Alvarado”. Hubo un enfrentamiento y el joven de 20 años terminó herido de gravedad. 

Sus cómplices, lo dejaron en el hall del Hospital Penna. Las cámaras de seguridad internas del centro de salud captaron el momento en que lo acomodan en el piso, se despiden y huyen. En otra imagen quedó registrado el auto en el que llegaron y escaparon: un Renault Clío que había sido robado en la localidad bonaerense de Avellaneda y en el que se movilizaba la banda que era buscada por los ataques a traseúntes en el barrio porteño de La Boca. 

En ese momento, el resto de los miembros de la banda pudieron escapar. En las redes sociales, ese mismo día, se juntron para depedir al joven fallecido. 

Más tarde todos quedarían detenidos.

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