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POLICIA / incognitas por el caso de punta indio
domingo 20 octubre, 2019

Todavía no se sabe dónde ni con quién estuvo Abril

Pasó seis días desaparecida y resulta inverosímil la teoría de que permaneció en casa de sus vecinos, que fue allanada cinco veces. ¿Falló el operativo?

por Nicolás Fábrega

Sospechosos. Emanuel Rivarola y Victoria Agüero están presos en una alcaidía. Misterio sin resolver. Abril (der.) apareció el martes, seis días después de haber desaparecido, embarrada y mojada en la casa de sus vecinos (izq.). Foto: cedoc

Tras permanecer seis días desaparecida, Abril fue hallada sana y salva y hoy se encuentra en una casa de abrigo de la ciudad de La Plata, mientras que la pareja de vecinos de Punta Indio que la retuvo quedó formalmente detenida.

Sin embargo, el paso de las horas no trajo consigo claridad en un complejo caso donde, desde el inicio, se habló de maltrato infantil y hasta de delirios místicos. Sin ir más lejos, aún no se sabe con rigurosidad científica dónde estuvo la menor, de 10 años, de la que se perdió todo rastro el 9 de octubre.

Ese día pasó un rato con su madre en la playa pero, al volver a casa, olvidó una muñeca y regresó a buscarla al balneario El Pericón. Fue la última vez que se tuvo contacto con ella.

Luego de un rastrillaje que incluyó drones, treinta perros de cuatro divisiones diferentes, bomberos y personal de distintas fuerzas, fuentes oficiales informaron que apareció a las 7.05 del martes en la vivienda de Victoria Agüero (33) y su concubino, Emanuel Rivarola (21). Esta pareja  ya estaba en la mira de la Justicia debido a las extrañas declaraciones de la mujer y su aparente obsesión con la nena.  

De acuerdo a lo que expresó Agüero, al regresar de la fiscalía “escuchamos que los perros ladraban, fuimos al fondo del terreno”, donde hay un Ford Fairlane en desuso, “y vimos que tenía la puerta abierta. Ahí estaba ella, mojada y embarrada”. Confesó que le sirvieron un té caliente, la hicieron ducharse y le dieron ropa seca, para llevarla después a las autoridades.

Pese a ser buscada por más de cien agentes y perros, la menor apareció por su propia cuenta.

Frente a los psicólogos del Ministerio de Seguridad bonaerense, la menor aseguró que permaneció en una casa abandonada a seis kilómetros de la suya, pero sus palabras sorprendieron ya que no tenía signos de deshidratación ni de haber estado expuesta. Para agregar mayor confusión, Rivarola terminó confesando en medio de un “duro interrogatorio y abrumado por las discordancias de las circunstancias de la aparición” que en realidad ella “siempre estuvo con nosotros en casa. Cuando llegaba la policía se metía en un ropero, donde se tapaba los pies con frazadas y el cuerpo con las prendas que estaban colgadas. Estuvo con nosotros todos estos días, pero no todo el tiempo acá”. Y no dudó en sentenciar: “Quiero las garantías que me prometió el fiscal, quiero decir la verdad”.

¿Qué hizo Abril durante los seis días que estuvo desaparecida? ¿Qué comió? ¿Dónde y cómo durmió? son algunas de las incógnitas.

Poco creíble. La declaración resulta inverosímil si se tiene en cuenta que los encargados del operativo rastrillaron todo el pueblo, de menos de 600 habitantes, y buscaron casa por casa, con perros adiestrados en la captación de cadáveres y personas vivas. ¿Cómo no sintieron la presencia de la niña si se hallaba escondida, o si había rastros de ella por todos lados?

En este punto se pone la lupa también en la tarea de rescate, su eficacia y la labor de quienes la materializaron. ¿Se la buscó realmente en cada una de las propiedades de Punta Indio? De ser así, ¿cómo se les pasó por alto el hecho de que siempre haya estado en la zona? ¿Cómo se les pasó por alto que haya estado oculta entre frazadas?

Para intentar aclarar el asunto, peritos de la Policía Científica realizaron una inspección en detalle sobre la finca de los implicados y sobre el Ford Fairlane, con el fin de determinar si Abril pudo haber permanecido allí. Mientras tanto, los forenses periciarán sus vestimentas embarradas.   

No convencidos sobre la teoría de que haya estado en el domicilio de los sospechosos, los pesquisas trabajan para establecer dónde permaneció tantas horas sin que nadie la viera pese a que el pueblo entero estaba detrás de ella. En ese sentido, en el expediente se lee que Agüero y Rivarola “la sustrajeron para retenerla en un sitio que aún no ha podido establecerse”.

Apareció con vida Abril Caballé, la recibió en su casa una vecina

Desde la fiscalía se sospecha que hay al menos un tercer involucrado, cuya función era esconder a Abril en otro sitio mientras el domicilio de los ahora detenidos era allanado –situación que ocurrió cinco veces– y también cuando ellos fueron trasladados a La Plata para declarar.

Pero los interrogantes se hacen todavía más visibles: ¿cómo pudieron llevar una y otra vez, de un lado a otro, a la nena más buscada del momento? ¿Nadie lo notó? Si bien los investigadores se defienden argumentando “una gran capacidad de los implicados para eludir a la Justicia, destruyendo evidencia que aún no fue hallada”, lo que en realidad se desprende son graves errores.

Voz oficial. “No se usa gente externa de la Policía para hacer un rastrillaje, como empresas de seguridad privada. Se emplean perros de Infantería o de búsqueda de personas, que están mejor entrenados”, le contó a PERFIL un alto funcionario, y añadió que si tras el primer día no hay novedades “se solicitan diferentes medios dependiendo del lugar, se implementa un plan de acción, se delimita la zona y se busca casa por casa”. Además, afirmó que las pesquisas dentro de los hogares “son profundas” y no se deja sitio alguno sin registrar, “siempre en compañía de los perros”.

Evidentemente, en este caso algo falló. Ni los agentes que ingresaron al inmueble de los acusados ni los canes detectaron nada extraño, pero Abril, de acuerdo a la versión de Rivarola, estaba allí. ¿Miente o la búsqueda fue, al fin de cuentas, deficitaria?

La estrategia de la defensa

¿Qué hizo Abril durante los seis días que estuvo desaparecida? ¿Qué comió? ¿Dónde y cómo durmió? ¿Le brindaban algún tipo de educación, al menos básica, ya que no la mandaban al colegio? ¿Le permitían ver la tele, sabiendo que en cualquier programa iban a estar hablando de ella? Si estaba con Rivarola y Agüero, ¿les hablaba de su familia? ¿Les decía si los extrañaba o si quería volver? ¿Los imputados planearon el hecho con antelación?  ¿Estaban obsesionados con la niña o querían defenderla de la madre?

Esas preguntas, entre tantas otras, continúan siendo una incógnita debido a que los detenidos se negaron a declarar ante Juan Menucci, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de La Plata, quien los procesó por los delitos de “sustracción de menores y falso testimonio”.

Sus defensores les aconsejaron que guardaran silencio hasta que analicen el expediente y soliciten medidas de prueba para aliviares la situación procesal. En ese sentido, trascendió que contarían con una evidencia que les jugaría a su favor, a la vez que arman la estrategia de pedir la cámara Gesell para Abril y demostrar así que los implicados en la causa actuaron en legítima defensa de terceros; en otras palabras, para “salvar” a la menor.

Héctor Vogliolo, fiscal general de La Plata, admitió que la investigación no está concluida y que, por el contrario, “hay puntos oscuros todavía”. Acerca del papel que tomó Agüero durante la desaparición, dijo que “nos sorprendió la necesidad de exposición pública permanente. Era poco creíble”.

Las claves

Desaparición

◆ La nena fue vista por última vez el 9 de octubre, a unos 30 metros de su casa, cuando regresó a la playa donde había pasado la tarde a buscar una muñeca que se había olvidado.

Busqueda

◆ Su madre radicó la denuncia y una vecina, Victoria Agüero, habló en su contra, direccionando la investigación y la búsqueda, que incluyó agentes de distintas fuerzas, drones, canes y hasta la participación de los lugareños.

Versiones

◆ Tras seis días de misterio, la niña apareció por sus propios medios, embarrada y mojada. Dijo que permaneció en una casa abandonada a seis kilómetros de la suya, pero Agüero y su concubino confesaron que estuvo con ellos.

Acusación

◆ Por el delito de “sustracción de menores”, los sospechosos fueron detenidos y se busca establecer por qué cometieron el hecho. Pueden pasar hasta 15 años en prisión.


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