martes 22 de junio de 2021
POLICIA 19 golpes y 113 cuchillazos de la cintura para arriba
30-05-2021 02:46

Un crimen espeluznante: “Yo quería tener un hijo y ella no”

30-05-2021 02:46

“La vivienda estaba toda ensangrentada, había manchas en las paredes y en el piso, desde la cocina hasta el garaje. Pobrecita, la chica quiso defenderse”, dijo un detective al ingresar a la escena del crimen del que fue víctima Carolina Aló, aquel 27 de mayo de 1996.

Ese día, la menor, de 17 años, y su novio Fabián Tablado, de por entonces 20, se retiraron de la Escuela N° 1 Marcos Sastre de Tigre, donde cursaban cuarto año del secundario en el horario nocturno. Ella les mintió a los celadores y les dijo que iba a visitar a un primo enfermo, mientras que él pidió permiso para irse más temprano porque tenía “una cena familiar”. La realidad es que la pareja fue a la casa de la familia del joven, donde vivía con sus padres y cuatro hermanos, en ese momento ausentes. Mantuvieron relaciones sexuales y comenzaron a discutir, según las palabras de él “porque yo quería tener un hijo y ella no; sentí un rechazo muy fuerte”. Tablado comenzó a perseguir a Carolina por distintos lugares de la vivienda –escaleras, cocina y garaje–, hasta que la alcanzó y le aplicó 19 golpes y 113 puñaladas de la cintura para arriba, valiéndose de cuatro armas blancas: una cuchilla de cocina, dos cuchillos Tramontina y un formón de carpintería, que utilizaba su padre en el taller.    

Tras el hecho, se confesó ante un amigo y le pidió que le mandara un remís al puente de la calle Tedín, en Tigre, donde él estaría escondido. Luego de corroborar la veracidad del acto, su allegado le dio aviso a la policía y el asesino fue arrestado. Al no estar tipificada todavía la figura del femicidio, fue condenado por “homicidio simple”.

Al momento del crimen, llevaban juntos tres años y, cuando se conocieron, él integraba un grupo de “skinheads” de ideología neonazi, del que salió con ayuda de ella. Luego se supo que Tablado era celoso y violento, y que había golpeado a Carolina al menos en una ocasión, rompiéndole el tabique. Además, días antes del desenlace fatal él había dicho que iba a matar a su novia.

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