POLICIA
Doble muerte en Escobar

Un trabajo mal hecho, un duelo a muerte y un final insólito: un herrero mató a puñaladas a un carnicero y cayó fulminado por un infarto

Una discusión por la instalación de unas rejas en el barrio Philips derivó en una sangrienta pelea. El dueño del local terminó masacrado a cuchillazos, mientras que su agresor se desplomó a los pocos metros sin presentar ni un solo rasguño. Descartan el intento de robo.

Tragedia en Escobar 30072026
Tragedia en Escobar | Redes Sociales

Una fuerte intercambio por un trabajo mal terminado desató una de las escenas más macabras y desconcertantes de las que tenga registro el partido bonaerense de Escobar. Dos hombres se enfrentaron en una pelea feroz dentro de un local comercial que terminó de la peor manera posible: con ambos muertos sobre el piso, pero por causas completamente distintas. Mientras uno fue masacrado a puñaladas, el otro colapsó en el lugar víctima de un presunto infarto.

El hallazgo se produjo alrededor de las 10 de la mañana de este jueves en una carnicería ubicada en la calle Urbino al 700, en pleno corazón del barrio Philips. La alerta a las autoridades no la dio un vecino alarmado por los gritos, sino un cliente ocasional que ingresó al comercio para hacer sus compras matutinas y se topó con un escenario regado de sangre y los dos cadáveres tendidos en el interior.

Tragedia en Escobar 30072026

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De acuerdo con la reconstrucción policial, el dueño del local fue identificado como Martín García Mamani, un carnicero de 54 años que se llevó la peor parte de la agresión. Su cuerpo quedó desplomado sobre una de las góndolas del salón, presentando múltiples cortes profundos, “un golpe en la cabeza y signos compatibles con una maniobra de defensa”, lo que evidencia que intentó resistir el ataque hasta su último aliento, según precisó El Día de Escobar .

A escasos metros de distancia yacía el segundo protagonista de la tragedia: José Miguel Ferreyra, un herrero de unos 60 años. A diferencia del comerciante, su cadáver estaba boca arriba y no presentaba ninguna lesión visible ni herida de arma blanca que explicara su fallecimiento. Todo apunta a que, tras asesinar a Mamani en medio de un ataque de furia, su corazón no resistió el nivel de estrés y tensión, fulminándolo en la misma escena del crimen.

El trasfondo de este baño de sangre fue tan cotidiano como letal. Los investigadores determinaron que el carnicero había convocado al herrero para corregir unas rejas que habían quedado mal instaladas. Esa queja derivó en un acalorado cruce verbal por una supuesta deuda de dinero, escalando rápidamente hasta convertirse en un duelo mortal. Ante este panorama, y al comprobar que no faltaba ni un solo billete en la caja registradora, la policía descartó la hipótesis de un intento de robo.

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Cámaras clave y el futuro del expediente

Aunque los dos únicos testigos presenciales de la tragedia están muertos, la Justicia ya tiene en sus manos la película de los hechos. Las cámaras del Centro de Monitoreo Municipal de Escobar lograron captar parte de la secuencia de la pelea, aportando imágenes fundamentales que ya fueron incorporadas al expediente para terminar de armar la cronología exacta del enfrentamiento.

Con este material probatorio inicial, la causa quedó en el escritorio de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 5 del distrito, bajo las órdenes de la fiscal María Alejandra Amoretti. En una primera instancia, y a la espera de mayores precisiones técnicas sobre las autopsias, la funcionaria decidió caratular el expediente bajo la figura penal de "homicidio en ocasión de riña".

Ahora, el cierre del rompecabezas depende enteramente de la ciencia forense. Amoretti ordenó un despliegue total de la Policía Científica en la escena y le delegó a la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) local las tareas de investigación restantes. Mientras tanto, la Secretaría de Seguridad del municipio mantiene un trabajo coordinado con la fuerza bonaerense para cerrar definitivamente los interrogantes de un caso que sacudió a toda la zona norte.

TC/VR