La presidenta Cristina Fernández de Kirchner vivirá hoy un día especial y tenso, cuando asista al Congreso para inaugurar el 128º período de sesiones ordinarias. Especial porque será la primera vez que tendrá a su marido, Néstor Kirchner, ocupando una banca como diputado nacional. Tenso porque es el primer año desde el inicio del kirchnerismo que el oficialismo no cuenta con mayoría en ambas cámaras, en medio de la disputa por el llamado Fondo del Bicentenario (FoBi).
Al igual que en los últimos dos años, Cristina improvisará su discurso sobre algunas ideas previas (que estuvo trabajando junto a sus colaboradores el fin de semana en la quinta de Olivos) en lugar de leerlo. De hecho, es la primera mandataria de la historia que no envía sus palabras a la imprenta del Congreso antes de la apertura de las sesiones, que comenzará a las 11.
Sin embargo, puede adelantarse que la Presidenta volverá a utilizar algunos de los temas y argumentos que viene repitiendo en la mayoría de sus discursos: destacará los logros de su gestión y la del ex presidente, y pedirá a la oposición que colabore en la gobernabilidad y no se convierta en una "máquina de impedir", según dijeron fuentes del oficialismo a los diarios Clarín y La Nación .
También se esperan buenos augurios sobre la economía de 2010, como los que se anunciaron durante un almuerzo con empresarios que Néstor y Cristina celebraron en Olivos hace una semana. Al finalizar, Cristina pondrá rumbo a Montevideo, para asistir a la asunción de José "Pepe" Mujica como presidente de Uruguay.
Antes de su discurso, Cristina será recibida por el vicepresidente Julio Cobos en el salón Eva Perón. Luego pasará a un recinto más frío y hostil que de costumbre, si bien nadie acompañó a la diputada Elisa Carrió en su idea de vaciar el Congreso durante la inauguración. Con el kirchnerismo en minoría en ambas cámaras -por primera vez desde la asunción de Néstor Kirchner en 2003, la oposición sabe que el oficialismo usará todas las herramientas a su alcance para vetar las leyes del Congreso con las que no esté de acuerdo, y legislar por decreto para mantener la gobernabilidad hasta el fin del mandato.
El Fondo del Bicentenario. Néstor y Cristina Kirchner nunca usaron la apertura de sesiones ordinarias para hacer grandes anuncios. No obstante, se estudia la posibilidad de que el oficialismo proponga aprobar por ley el llamado Fondo del Bicentenario (6.500 millones de dólares en reservas del Banco Central para garantizar el pago de la deuda externa), como un gesto de búsqueda de consensos.
Así, el gobierno convertiría en ley lo que intentó aprobar por decreto el 14 de diciembre pasado. Uno de los que impulsan esta opción es el senador justicialista de La Pampa Carlos Verna, quien redactó un proyecto de ley que ya está en manos de la Presidenta. Por eso, se espera que el discurso de Cristina también haga una encendida defensa de la medida y de la necesidad de "honrar las deudas".
También se baraja la posibilidad de un intento de seducción de la centroizquierda aliada al gobierno, por lo que podría insinuarse, por ejemplo, la reforma de la ley de entidades financieras. La idea la insinuó Néstor Kirchner al asumir como legislador, y seduce al gobierno por la posibilidad de obtener más fondos de los bancos que tuvieron ganancias extraordinarias durante 2009.
Afuera del congreso. Como lo hicieron ante cada sesión importante, organizaciones oficialistas marcharán a la Plaza del Congreso para apoyar a la presidenta durante su discurso. La convocatoria fue realizada por la Central de Movimientos Populares que encabeza Luis D'Elía y nuclea a distintas organizaciones sociales y piqueteras. Se reunirán a las 9.30 en Avenida de Mayo y Saenz Peña y marcharán al Congreso a partir de las 10, según La Nación.