Con la mediación de Cristina Fernández de Kirchner, los mandatarios de Bolivia, Evo Morales, y Paraguay, Fernando Lugo, firmaron esta tarde en Casa Rosada un acuerdo para ponerle fin a la disputa territorial que llevó a esos países, hace 74 años, a la Guerra del Chaco Boreal . “Fue una guerra que tuvo olor a petróleo como tantas guerras desde aquellas épocas”, aseguró la Presidenta.
Fernández aseguró que "los desafíos y las amenazas" del presente "no son pocos" porque "es natural que se quiera instaurar aquel viejo orden donde las crisis, a través de políticas de ajuste, siempre la terminaban pagando los pueblos".
Fernández de Kirchner consideró que el acta es "un símbolo de clausura definitiva a enfrentamientos sin sentido que sólo llevaron agua al molino de los otros, aquellos que no estaban precisamente en América del Sur."
Además afirmó que "estamos viviendo una etapa inédita en la región", al tiempo que aprovechó para saludar a su colega de Ecuador, Rafael Correa, por su "inobjetable triunfo" ayer, en los comicios generales en ese país.
Por su parte, Evo Morales aseguró que el acuerdo firmado en Buenos Aires que cierra un diferendo histórico con Paraguay demuestra que "es posible un mundo sin guerras". "El intervencionismo y el militarismo no son ninguna solución para nuestros países", enfatizó el mandatario boliviano al hablar en la Casa Rosada. Asimismo afirmó que la guerra por el Chaco Boreal no fue un enfrentamiento "de los pueblos".
Fernando Lugo Mendez también tuvo la palabra en la Casa Rosada. El mandatario paraguayo destacó que la disputa histórica que provocó "tan injusta guerra" entre ambas naciones que, a partir de hoy, inician "una nueva frontera".
Lugo subrayó que "la idea de la paz como quehacer, como tarea colectiva, es la que Paraguay y Bolivia han asumido en su momento". "Estos límites responden ante todo al espíritu de pacificación y de confraternidad" de ambos países, destacó el mandatario paraguayo.
Fuente: DyN