El caso Ciccone dejará un antes y un después en el corazón de los tribunales federales. Cada decisión en la causa que involucra al vicepresidente Amado Boudou sacude con la fuerza de un gigante. Y se generan quiebres e internas que serán difíciles de superar.
Ayer, el fallo de la Cámara de Casación lo demostró nuevamente. El voto más duro de la Sala IV correspondió al juez Juan Carlos Gemignani. Cuando los camaristas fallaron en noviembre a favor de la validez del testimonio de Laura Muñoz, la ex esposa de Alejandro Vandenbroele, Gemignani habló en su voto sobre una “banda” liderada por el vice y pidió custodia para Muñoz. La defensa de Boudou intentó apartarlo para que Gemignani no pudiera fallar en la decisión de ayer, pero fue en vano.
El camarista dedicó varios párrafos de su voto para criticar al fiscal Javier De Luca, representante del Ministerio Público Fiscal ante la Cámara de Casación, quien había dicho que a Boudou “se le viene negando el derecho de discutir si la conducta por la que lo están persiguiendo judicialmente es delito o no lo es”. No cree que la supuesta intervención del vice en la compra venta de Ciccone se encuadre en el delito de negociaciones incompatibles con la función pública, o con el lavado de dinero y el tráfico de influencias. En su dictamen, el fiscal dio lugar al planteo de la defensa de Boudou, emitió su opinión ante los jueces de la Casación y abrió las puertas para que se analice si efectivamente el vice incurrió en un delito.
Para Gemignani, al dar lugar al pedido de la defensa, De Luca “hizo caso omiso a su propia responsabilidad” al dejar entrever “que no habría sólidos motivos para continuar con la investigación”. Gemignani habló de un “proceder licencioso” del fiscal. Traducido: acusó al fiscal de no cumplir con su función de perseguir el delito. De Luca dijo ayer a PERFIL que no tomó los dichos del juez Gemignani ni las adjetivaciones “solapadamente” y “licencioso” como algo personal contra él porque no es el fiscal de la causa ni el juez de instrucción. La defensa de Boudou, encabezada por Diego Pirota, también recibió críticas.