“Tuve días muy difíciles”. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se sinceró ante varios de sus confidentes. La suma de denuncias penales, acusaciones y el manejo de la crisis lo dejaron en el centro de la discusión política. Todo esto se da en el marco de una nueva negociación con los gobernadores aliados por las leyes que comienzan a discutirse en el Congreso, la geopolítica que el presidente Javier Milei sigue con detenimiento y los enojos internos y externos.
Adorni tiene buena relación con la mayoría de los ministros y funcionarios, quienes por estas horas siguen sorprendidos por la escalada del escándalo. Y más aún porque si había una habilidad que había mostrado el jefe de Gabinete era, justamente, poder enfrentar las cámaras de TV y los micrófonos con suficiencia.
Tanto el presidente Javier Milei como Karina no quieren dejarlo ir, tal como contó Juan Pablo Kavanagh en la edición de ayer de PERFIL. Incluso a pesar de sondeos de opinión pública posescándalo que marcaron un impacto negativo producto del affaire. Esos malos números incluyeron el tracking diario de humor social.
Pero, como suele ocurrir en estos casos, los rumores sobre cambios empezaron a soltarse desde esta semana. El Gobierno tuvo que ocuparse de desmentir en varias oportunidades la renuncia del jefe de Gabinete.
El impacto llegó a la Ciudad: Adorni era la persona elegida para competir en territorio porteño contra el PRO. Hoy esa idea, que había avanzado con proyectos de ley y una escuela de dirigentes, quedó en stand by.
Todo bajo el manto de la pelea Karina-Santiago Caputo, que sigue siendo noticia. La idea de ir por más cambios en las áreas que controla el asesor presidencial no cesó. Y hasta volvió la ronda de nombres para algunos de esos lugares. Por caso: que se le había ofrecido a Eduardo “Lule” Menem la SIDE. Solo una versión mal intencionada: la secretaria General de la Presidencia prefiere que siga teniendo su oficina en el primer piso de la Casa Rosada, donde nunca dejó de recibir dirigentes, intendentes y hasta gobernadores. “Va a seguir siendo quien cierre los acuerdos provinciales el año que viene”, sostienen en Balcarce 50 ante la consulta de PERFIL.
Por lo pronto se vieron las caras con un saludo amable esta semana en la reunión de la mesa política en el despacho del propio Adorni.
Mientras tanto, según pudo saber este diario, el presidente Milei sigue de cerca los efectos de la guerra en Medio Oriente y los movimientos geopolíticos. Cree que la Argentina hizo los movimientos adecuados y que saldrá fortalecida cuando la crisis termine. Su claro alineamiento con Estados Unidos e Israel fueron históricamente su convicción mucho antes de llegar a jefe de Estado.
Es el mismo optimismo que muestra con la economía: piensa que el país seguirá creciendo este año y que la inflación bajará inexorablemente. No está preocupado por la caída del consumo en algunos sectores, pero está “ocupado”. Y afirma entre sus asesores que la gente notará una mejora hacia el segundo semestre de manera pareja y nítida.
Volviendo a la Ciudad, la senadora Patricia Bullrich tampoco pasa el mejor momento: su sucesora, Alejandra Monteoliva, fue sumando independencia de su mentora. No solo en la negativa a sumar a Diego Valenzuela a la Agencia de Migraciones (un tema que terminó siendo avalado por la Casa Rosada y produjo ruido interno en LLA) sino porque ya no consulta con la senadora sus decisiones estratégicas con la idea de ganar volumen propio.
A eso se le suman algunos roces con las áreas de Seguridad de Provincia y de Ciudad por distintas cuestiones. A pesar de una desmentida oficial, ya hay colegios de la comunidad judía que no tienen más custodia de la Policía Federal y quedaron a cargo la Policía de la Ciudad. Hay dos de los más grandes de Palermo, por ejemplo. La Federal tenía unos 25 objetivos y más de 150 estaban custodiados por la Ciudad.
Paralelamente el poderoso empresario farmacéutico y cinéfilo, Hugo Sigman, canalizó su bronca contra dos ministros esta semana: el de Salud, Mario Lugones, y con Federico Sturzenegger. El motivo: la derogación de las patentes farmacéuticas, por lo cual se dio de baja una normativa de 2012 que establecía criterios restrictivos para el otorgamiento de patentes. El tema llevó a un largo comunicado de Amcham, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, dándole su visto bueno y enumerando ventajas para el sector. Sigman intentó frenar esa resolución durante meses.
Estos temas se cruzan con otro que tendrá impacto nacional: si los acuerdos con los gobernadores se sostienen con el paquete de leyes que comienzan a tratarse en el Congreso.
Los libertarios quedaron muy conformes con el grupo que viajó a New York con el Presidente y su comitiva. Los mandatarios elogiaron el rumbo y se llevaron elogios hasta del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
En la Casa Rosada piensan que acompañarán la modificación del Código Penal, la media sanción de la Ley de Glaciares y la ley de financiamiento universitario en la que trabajó, con los rectores y distintos sectores, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez.
Lo que no está claro si apoyarán es la reforma electoral y política, cuya letra chica no está definida aún. Una de las opciones que se barajan para las PASO, si es que la eliminación no consigue mayorías, es que se transformen en PAS, es decir, quitarle la obligatoriedad.
Otra idea, que resulta complicado a priori que encuentre aliados, es la unificación electoral: que aquellas provincias que pueden hacerlo estén obligadas a unificar sus calendarios electorales locales a los nacionales.
Paralelamente, Santiago Caputo viene trabajando, desde hace más de un año, para cambiar la norma vinculada a los aportes de campaña y financiamiento de partidos políticos. Será una parte central de la reforma en la que se está ocupado.