Con dos estrategias similares pero sin puntos de conexión entre sí, la CGT y el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) cuestionan los números oficiales del INDEC. Y apuestan este año a generar sus propias estadísticas para ilustrar el verdadero costo de vida y negociar paritarias bajo sus propios parámetros, lejos del techo salarial que impuso el Gobierno.
En el caso de la central obrera de la calle Azopardo, avanzará en la creación de un observatorio con sus cuadros técnicos propios que buscará armar un índice de suba de precios. Fuentes oficiales de la CGT le señalaron a PERFIL que la generación de este órgano tiene como objetivo negociar paritarias sobre datos “que estén alineados con la pérdida del poder adquisitivo y la disparidad de precios que enfrentan cotidianamente los trabajadores”.
En ese sentido, remarcaron la necesidad que tiene el movimiento obrero de contrastar las cifras que divulga todos los meses el oficialismo libertario con los precios que paga la clase trabajadora. Subrayaron que “a nadie debería incomodar la transparencia ni el acceso a información que permita conocer la verdadera situación de la economía argentina”, en una clara alusión a la gestión de Javier Milei.
Este es el primer movimiento cegetista en pos de recuperar lugar en la agenda pública luego de un fallo adverso en torno a la reforma laboral. La calle Azopardo había presentado una cautelar contra la Ley 27.802. Pero la Justicia en lo Contencioso Administrativo reforzó la idea de que no hay urgencia que justifique suspender la norma.
También, parece una actividad dedicada al Fresu, que el 13 de marzo presentó su propia Canasta Básica del Trabajador e informó que cada asalariado necesita $2.700.000 para vivir dignamente. Desde el entorno de un cacique cegetista responden de manera tajante ante la pregunta de este medio: “No marcan la agenda de la CGT, lo que hacemos forma parte de la agenda de todos los trabajadores y trabajadores”, aseveran.
Mientras que el conglomerado de gremios combativos contra Javier Milei se mantiene en la misma línea desde que se conformó. Subrayan que pueden confluir con otros sindicatos de la central, de hecho nombran que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) forma parte de la CGT, y que apuestan a llevar sus iniciativas a todo el país. Sus principales referentes estuvieron en Tierra del Fuego acompañando conflictos protagonizados por la UOM local y pretenden continuar en la misma vía.
En torno a la canasta básica para un trabajador, los números que relevó el Fresu son contundentes: informó que cada asalariado necesita $2.700.000 de manera mensual para vivir dignamente.
El informe detalló que para alcanzar ese monto, el Salario Mínimo, Vital y Móvil debería ser de 8 veces su valor actual. De esta forma, se podrían cubrir las 9 necesidades básicas que indica la Constitución Nacional: Alimentación ($618.583), Vivienda ($533.942), Salud ($329.582), Cultura y educación ($233.852), Vestimenta ($138.693), Transporte y vacaciones/esparcimiento ($554.511), Previsión ($297.762).
Daniel Yofra, Secretario General de la Federación Aceitera (FTCIODyARA), apuntó: “Mientras el Gobierno mide números de pobreza, nosotros presentamos números de dignidad. Y por eso también, ante el abandono del Consejo del Salario, el FreSU asume la tarea técnica de definir estos parámetros con equipos propios”.