Los dos son jóvenes y militantes. Los dos están en la Plaza de los Dos Congresos y defienden sus ideales. Los dos se aferran a la bandera argentina y están al tanto de lo que pasa en frente, en la discusión legislativa. Pero Camila y Francisco están en carpas distintas: él, en la carpa “verde” del campo; ella, en la carpa peronista de los jóvenes K.
Perfil.com fue a la Plaza y analizo su vestmenta, accesorios y celular. El resultado: la joven peronista necesita $310 pesos para lookearse, mientras que Francisco, el joven chacarero, alcanza los $1109,90 (Ver infografía).
Camila tiene 31 años y es maestra. Su remera tiene un logo con las caras de Perón y Evita y una inscripción grande en la espalda: “Juventud Peronista”. Cuando termina de comer una porción fría de pizza de muzzarella, Camila accede a posar para la foto. Quiere mostrar que, a juzgar por las apariencias, ellos, los jóvenes K, son bien distintos a los “niños del campo”.
Francisco también posa. Tiene 17 años y fue solo a la Plaza del Congreso, desde Mercedes, provincia de Buenos Aires, para apoyar a los chacareros. Él, que se define como un "autoconvocado", también quiere diferenciarse, entonces pide que le alcancen un mate y un termo para la foto. “Así somos nosotros, los del campo”, dice mientras arregla, meticuloso, la bandera que porta como emblema.
Camila define su look como “nacional y popular” y usa uno de los símbolos que destaca a la indumentaria K: las zapatillas de lona. Ella usa unas John Foos negras, como casi todos sus compañeros. “Nuestro espíritu es como el de Néstor, no nos preocupamos por la ropa. Pero en vez de mocasines viejos, nosotros usamos zapatillas”, separa. Y cuando Perfil.com le recuerda los cien vestidos de Cristina, prefiere no hacerse cargo.
Francisco elige, como signo distintivo del campo, las alpargatas de lona. “Tengo cuatro pares -dos azules y dos bordó- y las combino de acuerdo al color de la camisa”. También usa boina y bombachas de campo. Y nunca, pero nunca, se pone una remera: “Somos del campo, pero nos gusta andar arreglados. Siempre camisa”.
Cuando hablan por celular también se diferencian los representantes de las dos causas. Uno de los amigos K de Camila se enorgullece de su Nokia 1100 “viejito” de 110 pesos; Francisco, "el del campo", en cambio, muestra sin prejuicios su Motorola V3 de 500 pesos.
Según sus palabras, los K se definen por “la estética militante, anti-menemista y bien de barrio”. Los del campo se distinguen por “el uso de alpargatas, camisas y boina, que es la ropa que uno usa para trabajar la tierra”.
Es así como, frente al Congreso y entre carpas, los jóvenes militantes se esfuerzan por mostrar una identidad definida que los diferencie de los otros.
*Redactora de Perfil.com.
El look de los militantes en las carpas del Congreso
En la pelea por las retenciones, la ropa y los accesorios también definen el bando. ¿Cuánto cuesta vestirse como kirchnerista o pro campo? Además: el Circo de Néstor según Dr. Lecter.