No falta nada y se nota. Sudáfrica 2010 está a la vuelta de la esquina y el espíritu mundialista parece haber inundado a todos los bafana-bafana, como se conoce a los seguidores del país anfitrión, incluso hasta en la bienvenida de los hoteles, donde hay tragos de amarula, canciones típicas y el infaltable estallido de la vuvuzelas, las cornetas que los hinchas hacen sonar en cada partido.
Cincuenta hinchas paraguayos fueron los testigos de la adrenalina que genera la previa de la Copa del Mundo. Apenas pusieron un pie en el lobby del hotel, un grupo de empleadas los estaba esperando con canciones, baile y sonrisas. Sin poder disimular su sorpresa, cada uno todo una cámara y comenzaron a filmar el espectáculo.
Jorge Cruz, que vino desde Asunción, está feliz. "Esto fue espectacular", le dice a Perfil.com, con los ojos cansados y la voz ronca, por el largo viaje hasta Johannesburgo. "Muy linda la recepción de toda esta gente", agrega, mientras espera que le asignen una habitación.
"Estamos muy esperanzado porque Paraguay clasificó muy bien en el grupo, tenemos una llave muy importante y creemos que vamos a clasificar", opina a la hora de hablar de la selección que dirige el argentino Gerardo Tata Martino, y sigue disfrutando de los vasitos de amarula y el clima de fiesta que se vive en Sudáfrica 2010, la primera Copa Mundial de Fútbol en África.
(*) de la redacción de Perfil.com, enviado especial a Sudáfrica.
El Mundial se vive hasta en la bienvenida a los hoteles
Vea cómo recibieron a 50 hinchas paraguayos en Johannesburgo a pocos días del comienzo de Sudáfrica 2010. Video.