En el PRO hay una certeza sobre el futuro cercano: el Mundial será un momento en el que se terminarán de regir las condiciones de acuerdos y candidaturas. Y el segundo semestre, por ende, comenzarán a verse las fricciones naturales mirando los pactos electorales para las presidenciales de 2027, pero también el escenario provincial, en especial para la Ciudad, la nave insignia amarilla.
En este marco, Mauricio Macri comenzó a convocar a legisladores porteños y bonaerenses para el jueves 28 de este mes a las 9 de la mañana al edificio partidario de la calle Balcarce al 400. El objetivo: hablar de la estrategia nacional, pero también comenzar a discutir qué hará el PRO en la Provincia y qué hará en la Ciudad. También se están definiendo visitas a Cuyo (con eje en Mendoza) y a la Patagonia. Su candidatura sigue siendo una incógnita.
Soledad Martínez, vicepresidenta del PRO e intendenta de Vicente López, viene planteando puertas adentro del partido que ninguna negociación con La Libertad Avanza será sencilla, que no hay que cerrarse como espacio y que, en definitiva, este 2026 debe tener al partido sostenido con mostrar figuras nuevas y jóvenes, y llegar fortalecido para encarar el año electoral lo mejor posicionado posible.
La intendenta es quien viene trabajando en el área metropolitana. Histórica mano derecha de Jorge Macri, hoy es una de las que, también, contienen las diferencias internas del PRO sobre el posicionamiento estratégico.
Paralelamente, el diputado nacional Fernando de Andreis, mano derecha de Macri, como flamante secretario general del partido, encaró una serie de recorridas junto a los dos armadores territoriales, los “Ezequieles” (Sabor y Jarvis) por el interior con la dirigencia. La intención: comenzar a posicionar dirigentes, concejales y legisladores para intentar tener 180 candidatos a intendente que representen un 80% del electorado nacional. Una tarea ardua.
El viernes se lo pudo ver en Córdoba con la dupla y dirigentes amarillos locales. Incluso esa actividad partidaria le valió a De Andreis un cruce público con Oscar Agost Carreño, exdiputado nacional y quien fue titular del PRO cordobés. Tras el evento, Agost Carreño le espetó haber intervenido el partido. De Andreis, quien rara vez suele ser picante, le tiró: “Decidiste robarte el partido usando afiliados truchos y se lo regalaste al mejor postor a cambio de un cargo. Destruiste un partido, por tu ambición personal. Hablás del PRO y no dudaste en abandonar el bloque en la Cámara de Diputados, otra vez, por tu ambición personal”.
Justamente, una de las tareas que encargó Macri a su exsecretario general de la Presidencia es intentar normalizar todos los distritos. Córdoba sigue siendo un tema: hubo una interna y ganó Oscar Tamis, quien no está ni cerca del expresidente. Todo fue judicializado.
Por su parte, quien también se movió por su lado ayer fue Gisela Scaglia, exvicegobernadora de Santa Fe y diputada nacional. En Bariloche, bajo el lema PRO Federal (ella es titular del partido a nivel provincial), reunió a un grupo de diputados nacionales y dirigentes. Y aprovechó para marcar la cancha: reclamó por Ficha Limpia.
Todos estos movimientos se dan mientras en el PRO siguen debatiendo un tema áspero: la gobernabilidad de Javier Milei y el caso Adorni. Un sector del partido cree que es momento, tras el Mundial, de dejar de apoyar al Gobierno, avanzar con una candidatura y, en todo caso, esperar a comienzos del año que viene para encarar una negociación.
Otros piensan que no hay que soltarle la mano ni a Milei ni a LLA ya que, creen, serán los aliados naturales en 2027 como fueron en 2025.
En medio se cruzan los intereses. En la Provincia esta semana sorprendió el ministro del Interior, Diego Santilli, en una cumbre del PRO provincial que preside su amigo Cristian Ritondo. Santilli fue con el legislador bonaerense Agustín Forchieri, quien es una de las principales voces del PRO en la Legislatura de la Provincia; y hasta allí fueron intendentes y dirigentes de peso del partido. Ritondo fue nítido tras el encuentro: el PRO iba a sellar un acuerdo y jugar a fondo con los libertarios para llevar al Colorado como candidato a gobernador. En el PRO intuyen que Axel Kicillof desdoblará la elección y será antes que la nacional.
Pero esa secuencia de intereses no se da en igual forma que en la Ciudad. Allí Jorge Macri viene con la idea de estar cerca de LLA y evitar críticas al Gobierno nacional. De hecho, en unos días se anunciará que avanza el acuerdo para que la flamante cárcel que se amplió en Marcos Paz y que cobijará detenidos en la Ciudad tendrá sus primeros agentes del Servicio Penitenciario Federal. Un proceso largo pero clave para el jefe de Gobierno.
Por ello, no causó sorpresa en Uspallata, la sede gubernamental porteña, la recorrida que motivó Patricia Bullrich el viernes por Lugano con la jefe porteña, Pilar Ramírez, presidenta de LLA en la Ciudad y dirigente de máxima confianza de Karina Milei.
En el PRO porteño creen que es una jugada para atemperar la caída estrepitosa del candidato de Karina: Manuel Adorni. Y que Bullrich jamás presentó ni interés en ser jefa de Gobierno.
Sin embargo, en Uspallata intuyen que el segundo semestre podría comenzar a ponerse áspero en el vínculo con los libertarios para posicionarse en la carrera electoral. Si bien Jorge Macri imagina un acuerdo o una PASO con LLA. En este sentido en los próximos días se verá una nueva campaña del Gobierno porteña centrada en el concepto de “orden”, no solo en seguridad sino en espacio público y en higiene, entre otros.
De estos temas hablaron, con Daniel “el Tano” Angelici de testigo, hace algunas semanas los primos Macri. El expresidente apuntó a dos funcionarios porteños que detesta y que vio pasar en la cena de la Fundación Pensar hace un par de lunes a la noche. El jefe de Gobierno, quien viene de hacer cambios en Desarrollo Urbano e Higiene este año, respondió que la gestión seguía mejorando. Y que eso era lo importante.