Graciela Bevacqua ya está un poco más tranquila. Pero no del todo. Aún debe lidiar contra una causa penal y continúa bajo tratamiento psicológico. Pero ella lo sospecha. Su resistencia desde que el Gobierno decidió intervenir el INDEC tuvo mucho que ver. Ella era la directora del Índice de Precios al Consumidor (IPC) cuando el ex presidente Néstor Kirchner decidió ir contra todos para bajar las cifras de la inflación. La entonces ministra de Economía, Felisa Miceli y el flamante secretario de Comercio Exterior, Guillermo Moreno, fueron sus soldados para amordazar a los empleados del INDEC.
Pero Bevacqua ya está fuera del organismo y por eso puede hablar, a diferencia de sus compañeros que siguen adentro. Antes de publicar la entrevista, Perfil.com le preguntó si conocía a Ariel Pugliese, el barrabrava que trabaja para el organismo, participó del escrache en la presentación de un libro de Gustavo Noriega y voló en el mismo avión que la Selección. Explicó que no lo conocía, lo que confirma que el alfil de Moreno entró al INDEC luego de su salida.
-La inflación del mes de abril, según el INDEC fue del 0,8 y en 2010 se acumula un 4,3. Para Buenos Aires City, la consultora que usted preside en abril hubo una inflación de 1,8% y un acumulado del 10,3%. ¿Porqué esta diferencia y a quien deberíamos creerle?
La sociedad empieza a no creer en enero de 2007 donde está probado bajo dictamen de Manuel Garrido que se manipularon las cifras por lo menos desde enero de 2007. A partir de ahí, más allá de que si manipulan o no las cifras, si una institución como esta pierde credibilidad, hagan lo que hagan, volver a la credibilidad es dificil. ¿Porqué las diferencias? yo diría que pensando más para atrás, en enero de 2007 las presiones de la persona de Moreno estuvieron sobre el área del IPC para que el IPC baje el índice. Cuando en enero se encuentran con que las primeras proyecciones dan altas, ahí empieza el seguimiento muy especial sobre el cálculo. Entonces, ¿en quién tiene que confiar la sociedad? obviamente va a ser en cualquiera menos en las cifras oficiales por esto que viene pasando hace cuatro años.
-Tecnicamente, ¿de qué manera se manipulan los datos? ¿Los medidores del indec toman otros datos y así se baja el índice?
Es un problema de datos y no de métodos. Si hubieran seguido el método dejado hasta diciembre de 2006 o seguido su propio método cambiado en abril de 2008 que tiene algunas cuestiones metodológicas con ciertas dudas técnicas, les tendría que dar, aplicando esa misma metodología con esas deficiencias, un número parecido.
-Uno de los argumentos que repitió el ex presidente Néstor Kirchner para justificar la intervención del INDEC fue la necesidad de ajustar el índice por los intereses de la deuda pública. Sin embargo, Gustavo Noriega en su libro "Indek, historia íntima de una estafa", explica que en agosto de 2008, si el IPC no se hubiera modificado artificialmente, en lugar de 149.800 millones de dólares, la deuda pública hubiera trepado en ese momento a 157.200 millones. ¿Tiene sentido la destrucción del sistema estadístico por 7 mil millones de dólares?
Hay dos versiones que dicen los economistas. En las palabras de Moreno hacia mí fue "(Kirchner) dijo que tenia que ver con los bonos ajustados al SER". Muchos economistas disienten y dicen que tiene que ver con la popularidad, la inflación se les iba, no descontrolando, pero subiendo y querían mantenerla a niveles de un digito. Viendo esto, quisieron intervenir el INDEC.
-Cuando usted habla de las presiones de Moreno. ¿De qué manera se dieron y cuándo comenzaron?
Cuando asume Felisa Miceli (fines de 2005), ella empieza a preguntar detalles muy específicos hasta de la fórmula del IPC lo cual para un ministro de Economía me llama la atención. Poco tiempo después, un poco antes de ser nombrado formalmente Guillermo Moreno, empieza pidiendo al director del INDEC los negocios de la muestra del IPC. Aclaro que durante 2006 jamás Moreno accedió a la muestra. Luego comenzaron a subir las preciones por cualquier rubro que subiera demasiado.
-Eso si ya en reuniones personales
Algunas personales y otras a través de asesores. Los interlocutores fueron cambiando. Pasaron del director de INDEC que nos transmitió a mi jefa y a mi, después que se peleó con el director vino el subdirector, en algún momento fueron asesores de felisa, en otro la propia ministra de economía la que hacía las consultas. En un momento fue mi jefa la interlocutora directa. Felisa llamaba todos los días. Yo me sentaba en frente para pasarle algunas coasas que pudieramos adelantar a sus cuestionamientos porque nos llevaba tres días escribir cada respuesta.
-¿Cuánto diezmaba eso su trabajo diario?
Fue terrible porque nos demandaba gran parte de nuestro tiempo en responder, porque además tenía la habilidad de poder trabajar sostenidamente desde temprano.
-Convengamos que el igual cumplía órdenes, sigue siendo un funcionario
Totalmente respetando a al presidente Kirchner.
-Felisa y Moreno trabajan de manera conjunta?
Yo sostengo que era como el policía malo y el policía bueno, aunque muchos consideran que no.
-Antes de la llegada de Moreno como funcionario público, usted lo conocía?
No
-Le habían llegado algunos datos de la manera de trabajar de él?
Ya había algún ruido de los tratamientos que él tenía con los distintos sectores con los que había tenido reuniones pero nada más.
Cuando se pregunta acerca de la medición del IPC, se habla de un eje Kirchner, Moreno, Paglieri para ver esas cifras. ¿Es así?
No importa lo que hagan ni donde estén, Guillermo Moreno es el soldado fiel de Kirchner. Paglieri también recibe órdenes, pero lo único que sé mientras yo estuve y que se superponieron, ella todo el tiempo decía que recibía órdenes, pero de Felisa Miceli, no de Moreno.
-Cuando se habla del INDEC se menciona el rol de Moreno, la intervención. Además de eso, ¿cuál es el peligro para la sociedad de qué se modifiquen los números?
Es el no tener cifras ciertas para la toma de decisiones en cualquiera de los niveles. La otra es que tocar uno de los indicadores tan sensibiles como el IPC, bajarlo lleva a subestimar el PBI, subestimar la pobreza y la indigencia. El IPC es el dato más sensible, toca el bolsillo de todos, fundamentalmente los que menos tienen. Dificil entonces tomar medidas públicas sobre todo en lo social cuando uno rompió el termómetro. Dejó de existir la enfermedad porque se rompió el termómetro, no porque no exista la enfermedad.
-Menciona la reestructuración, -¿Cómo ve el hecho de que las Universidades intenten ayudar para reorganizar el INDEC?
Creo que en otro escenario, antes de diciembre de 2006 hubiera sido una buena cosa a pesar de que el INDEC llevaba intervención. Más allá de lo que logren de buena fe universidades de prestigio como la UBA, como todas, creo que van a llegar a lo que puedan. Creo que fue una dilación para ganar tiempo nada más.
-¿Usted habla con la gente de adentro?
Si. Además sigo con el juicio penal y el resto de la gente sigue recibiendo sumarios, sobre todo el área de IPC.
-¿Cuándo habla con ellos le mencionan si las presiones siguen igual, son más graves o mermaron un poco?
Creo que nunca mermaron, sino que se extendieron a las demás áreas, que todos los técnicos antiguos que están hace muchos años en INDEC, que no son necesariamente los puestos jerárquicos, fueron desplazados de sus lugares, están tratando de sostener su trabajo y dificilmente puedan salir a hablar como cualquiera de nosotros, cuando uno necesita su trabajo para sostener a su familia, cada uno sobrevive como puede en esta situación tan compleja de maltrato en todos los sentidos. Lo que pasa en el INDEC es claramente lo que se vio en la feria del libro con el libro de Gustavo Noriega, es lo que pasa adentro, es un buen ejemplo.
-Las mediciones se hacen con técnicos especializados. Cuando muchos de estos técnicos se fueron por las presiones, ¿se los reemplazó con técnicos de la misma categoría?
En los puestos jerárquicos no existe ninguno de los que estaban. Quedaron los de abajo que no pueden hablar. El desmantelamiento se da de dos maneras. Una la institucional, la de los indicadores y la otra la del personal, que creo que es la más complicada de restituir porque aún con los que están, hay muchas enfermedades. Hay mucha gente que está enferma por esta situación. En lo personal, veo el edificio y no puedo ni siquiera intentar acercarme.
-¿Volvería al INDEC?
Me gustaría colaborar en la reconstrucción del organismo. De hecho estoy en un grupo que está trabajando en una nueva ley. Habrá que ver cuando pase el tiempo, quisiera colaborar de alguna manera. Estando en la ley es una forma. Espero que en algún momento la institución vuelva a ser lo que fue.
(*) De la redacción de Perfil.com.