Desde Bariloche
Con una mezcla de nostalgia y crítica, el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández se refirió a los primeros años del kirchnerismo y al gobierno de Cristina Fernández. El ahora integrante del Frente Renovador disertó junto al senador Miguel Pichetto y la diputada Gabriela Michetti, en la 34ª Convención del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
—¿Qué espera de los últimos dos años de gobierno?
—Tenemos dos años difíciles por delante porque Argentina tiene problemas y porque el mundo no logra terminar de desarticular la recesión en la que entró en 2008. Europa, el principal inversor que ha tenido Argentina en los últimos años, tiene muchas dificultades y a esto se suman la desaceleración china y algunos conflictos internos.
—¿Qué incidencia tendrá el próximo Congreso en temas como el cepo al dólar y las trabas a las importaciones?
—Con 30% de los votos en octubre, el Gobierno prácticamente retiene lo que hoy tiene en el Congreso. De todos modos, el mensaje de la gente no es menor. Creo que queda mucho por delante y si el Gobierno entiende lo que dicen los votos, tiene que entender que hay un problema y una demanda de cambio muy evidente.
—Luego del resultado de las PASO, hubo algunas señales por parte del Gobierno. ¿Se entendió el mensaje de las urnas?
—Sí, es cierto que han tenido algunos gestos, pero creo que está más influido por la necesidad de remontar el resultado que por la convicción. Si el Gobierno corrige para el bien de la gente, bienvenido sea porque lo que nosotros queremos es que Argentina esté mejor. Puede hacerlo porque la coyuntura se lo exige o por oportunismo electoral. Elevar el piso del impuesto a las ganancias, por ejemplo, ya que se estaba precarizando el trabajo. Ahora, reitero: los dos años que vienen representan un enorme dilema para Argentina porque tenemos muchos problemas por resolver. La inflación, por ejemplo. Y ¿qué medida toma el Gobierno? Mandar a los chicos de La Cámpora a los supermercados.
—Con Sergio Massa, un sector del peronismo ha logrado instalar una figura como alternativa.
—En estas elecciones, Massa significa ponerle límites al gobierno nacional en la provincia de Buenos Aires. Para el futuro, Sergio es una alternativa que hay que crear y desarrollar como espacio político. Ha dado un primer paso muy importante, y el segundo paso será más sólido aún. Hay que ver si somos capaces de construir una alternativa en el presente que vivimos.
—Si bien buscan distanciarse del kirchnerismo, marcan muchas similitudes...
—Más allá del esfuerzo que hacen muchos para contactarnos, la realidad es que muchos de nosotros tomamos distancia con Cristina hace mucho tiempo y hemos sido muy críticos del accionar de su gobierno. Me parece que Sergio lo sintetiza bien cuando plantea mantener lo que se hizo bien, corregir lo que se hizo mal y hacer lo que no se hizo. Ese es el secreto. Yo no creo en la alternativa que dice que hay que fundar el país nuevamente después de Cristina. Hay que tomar la experiencia.
—¿Continúa sin diálogo con la Presidenta?
—Estoy muy distanciado de Cristina. Cristina es una enorme decepción política para mí