POLITICA
testimonios

“Insegura y con poca presencia policial”: cómo se vive en la zona donde mataron al ingeniero

PERFIL recorrió el lugar donde ocurrió el ataque. En el horario en que Mariano Barbieri fue apuñalado, varios puntos de los bosques de Palermo estaban a oscuras. Según quienes los frecuentan, la inseguridad es una problemática que creció en el último tiempo, la cual se encuentra acompañada por una falta de agentes. “Después de las 20, la zona se vacía. No queda nadie salvo el que va a comprar helado o tomar café”, reconoció un comerciante.

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Flores y duelo. La heladería de Lafinur y Avenida del Libertador cerró después del asesinato de Mariano Barbieri, el ingeniero asesinado por un ladrón el miércoles 30 de agosto a la noche. | Pablo Cuarterolo

"¿Se asombran por ser Palermo? Esto es Argentina (una sola) donde asesinan diariamente en cualquier parte de este país”, se lee en uno de los carteles en la heladería del barrio porteño donde se desvaneció Mariano Barbieri (42) a raíz de una puñalada en el pecho. Este jueves por la noche, el comercio se encontraba vacío y a oscuras. Sin embargo, 24 horas antes, estaba abierto y se convertía en el lugar donde el ingeniero pedía ayuda y rogaba por su vida, afirmando: “No me quiero morir”.

PERFIL se acercó al lugar de los hechos en un horario similar al que ocurrió el ataque para tratar de visualizar las condiciones en las que se desarrolló el episodio. Rodeado de edificios altos y lujosos, característicos de uno de los barrios más exclusivos de la Ciudad de Buenos Aires, una de las particularidades que más se destacan del espacio verde es la falta de luz a medida que uno se aleja de las avenidas que lo rodean (Del Libertador, Sarmiento, Berro Adolfo, Figueroa Alcorta y Casares).

En ese sentido, en el horario en que Barbieri fue apuñalado, varios puntos del enorme espacio verde se encuentran a oscuras, siendo imposible ver más allá de la escasa iluminación que proveen las pocas luces instaladas dentro del predio. Por ejemplo, la pequeña zona de arboledas donde un periodista encontró la presunta arma homicida está en total oscuridad a altas horas de la noche.

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“Si a alguno se le va la pelota en la oscuridad, va corriendo a buscarla e intenta volver rápido con el grupo por el miedo que da que esté tan oscuro”, contó a PERFIL un joven que practica fútbol en el espacio verde hace años junto a otros compañeros, pero en un rincón cercano a Avenida del Libertador debido a que esa área se encuentra un poco más iluminada. Por si eso fuera poco, pareciera que el parque se “convierte en otro mundo” después de las 22. En ese sentido, el joven explicó que hasta las 21 es normal encontrarse con numerosos individuos merodeando en los alrededores, aunque la mayoría se mantiene alejado de las zonas oscuras de Plaza Sicilia. “A las 21 hay gente que sale a correr, hay muchos grupos que hacen alguna actividad física, como fútbol o yoga. Algunos en Plaza Alemania inclusive. Ya después se convierte en otra cosa y no hay nadie”, describió. Según trabajadores de la zona que hablaron con este medio, en un horario similar en el que Barbieri se encontraba en la calle (cerca de las 23), es común ver algunas personas paseando a sus mascotas o saliendo a correr. Sin embargo, para esa altura la mayoría de las personas que hacen deporte de manera grupal ya abandonaron el predio, por lo que disminuyen de manera considerable los individuos en el lugar.

Asimismo, si bien está rodeado de avenidas transitadas, también decrece la cantidad de vehículos que transitan por las calles lindantes, a lo que se suma una disminución en la frecuencia del transporte público. Ambos factores menguan aún más la presencia de sujetos en el lugar a altas horas de la noche.

Por el momento, todavía se encuentra la cinta policial rodeando la oscura zona donde se descubrió el cuchillo, aunque no se mantiene con la misma firmeza que durante el día. Además, diversos objetos se hallaban tirados en el piso: vasos descartables, restos de tela, pintalabios e incluso un colchón, aunque más alejado que el resto.

En la noche del jueves, en la heladería, se apreciaba la misma oscuridad que en Plaza Sicilia, aunque por razones distintas: el establecimiento se encontraba cerrado. Un ramo de flores y dos carteles en la puerta pidiendo justicia por Mariano parecían ser los únicos indicios de lo ocurrido la noche anterior debido a que el establecimiento, como era de esperarse, se encontraba impoluto y ordenado. “Justicia por Mariano”, decía uno de los letreros, mientras que el otro agregaba la leyenda “y todas las víctimas de este país”.

Según indicaron a PERFIL diversos individuos que frecuentan la zona, la inseguridad aumentó de manera considerable durante el último tiempo. “Es común que pasen hechos de inseguridad acá. La policía ya nos había alertado de que tengamos cuidado y que nos fijemos quiénes vienen porque dicen que la mayoría de los que pasan cartoneando ven si encuentran la oportunidad de agarrar y robar”, contó a este medio Jacqueline, trabajadora de un estacionamiento a unos metros del local donde ingresó Barbieri.

“Hace aproximadamente dos semanas le pregunté a una agente cómo estaba la zona porque habían agarrado a un motochorro que estaba robando acá en la esquina, el otro se fugó. Yo me empecé a alertar a partir de eso. Esta inseguridad empezó a verse hace unas dos, tres semanas. Anteriormente el barrio era tranquilo y no había tanto episodio, pero sí se empezó a ver mucho también gente que anda cartoneando”, continuó.

Respecto a la presencia policial, la joven aclaró que “hay un policía para todo el barrio”. En ese sentido, especificó que las fuerzas de seguridad se encuentran más presentes cerca de la zona de la heladería que en la plaza donde ocurrieron los hechos. “Para ese lado no hay casi personal policial. Roban acá en el parque y salen disparados para cualquier lado”, agregó. El joven futbolista opinó lo mismo, indicando que “no hay un solo policía” en Plaza Sicilia.

Por su parte, un diariero que trabaja en la esquina donde se encuentra la heladería indicó a PERFIL que “se ve policía” en la zona, pero que los vecinos “dicen que ayer no hubo” agentes. “Se ve con frecuencia la policía, más cuando hay elecciones”, remarcó.

Por otro lado, al igual que la joven, el diariero comentó que la inseguridad es una problemática frecuente en el barrio. “Los fines de semana se ven chicos que venden productos y van en banditas, marcando a las personas y viendo el descuido”, manifestó. “Hay bandas de chicos que ven cosas y van tanteando. Cuando pueden se roban cosas, alguna riñonera”, agregó. Además, explicó que “después de las 20, la zona se vacía. No queda nadie salvo el que va a comprar helado o tomar café".