No es fácil para una adolescente vivir lejos de su madre. Sin embargo, de madre batalladora, hija batalladora.
Y así como Alicia Castro pudo hacerse cargo de su embarazo y fue madre soltera, a los 19 su hija Miranda demostró que se podía desenvolver sola desde que la ex azafata decidió dedicarse de lleno a la política y, luego de pasar por la Cámara baja del Poder Legislativo, asumió en 2006 la embajada argentina en Venezuela.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite
Adepta al perfil bajo, muchos la llaman la “Bella Miranda”. Es que sus razgos perfectos, sus ojos celestes que impactan y su sonrisa compradora hacen de la hija de Castro la envidia de muchas.