La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves 3, el proyecto que establece que un tramo de la actual calle California, en el barrio de Barracas, pase a llamarse José Luis Cabezas, en homenaje al reportero gráfico asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar mientras trabajaba para la revista Noticias, de Editorial Perfil.
La iniciativa fue aprobada en segunda lectura con 47 votos afirmativos, ningún voto negativo y 14 abstenciones, sobre un total de 56 votos emitidos. El bloque de La Libertad Avanza decidió abstenerse, aunque reivindicó la figura de Cabezas y calificó su asesinato como un caso emblemático que conmocionó a la sociedad argentina.
El proyecto original fue presentado por Rodrigo Lloret, actual Director de Perfil y quien era el rector de la Universidad del Sur de Buenos Aires (USBA) al momento de presentar la propuesta, y luego fue tomado por el legislador Matías López, vicepresidente de la Legislatura porteña, para su ingreso al parlamento de la Ciudad de Buenos Aires. Durante el tratamiento legislativo la iniciativa quedó circunscripta al tramo comprendido entre las alturas 2100 y 3400, que fue el que finalmente aprobó la Legislatura.

La ley establece además la colocación de una placa conmemorativa en la esquina de la nueva calle José Luis Cabezas y Santa Elena, como parte del homenaje al reportero gráfico.

El vínculo de Cabezas con la calle California
La elección de la calle no fue casual. En sus fundamentos, el proyecto impulsado por Perfil y USBA destaca la relación del lugar con la historia profesional de José Luis Cabezas y con la actividad periodística desarrollada por Editorial Perfil.

El homenaje busca reconocer a quien se convirtió en uno de los principales símbolos del periodismo argentino y la libertad de expresión en democracia. Cabezas fue asesinado luego de realizar una de las fotografías más emblemáticas del poder durante la década de 1990, cuando logró retratar al empresario Alfredo Yabrán, quien hasta entonces había mantenido un perfil de escasa exposición pública.
La fotografía tuvo un fuerte impacto político y mediático y expuso las tensiones existentes entre el poder económico, el poder político y la prensa. Un año después de aquella imagen, Cabezas fue secuestrado, asesinado y su cuerpo fue encontrado dentro de un automóvil incendiado en Pinamar.

Tras el crimen, miles de periodistas, ciudadanos y organizaciones se movilizaron bajo la consigna “No se olviden de Cabezas”. Con el paso de los años, su nombre quedó asociado a la defensa de la libertad de prensa y a la memoria de los trabajadores de prensa víctimas de violencia.
Crónica de una muerte anunciada: cronología del asesinato de José Luis Cabezas
Los fundamentos de la iniciativa plantean que las denominaciones de las calles también cumplen una función de memoria democrática, ya que permiten preservar y transmitir acontecimientos y valores a las nuevas generaciones. En ese sentido, el cambio busca que la figura de Cabezas permanezca vinculada de manera visible con el ámbito periodístico.

Durante la sesión, la diputada Sandra Rey, al explicar la abstención de La Libertad Avanza, destacó que California es una de las calles importantes de Barracas y señaló que históricamente mantuvo esa denominación, además de mencionar instituciones y espacios emblemáticos ubicados en la zona. Sin embargo, remarcó que su bloque reconocía el carácter emblemático del caso Cabezas y que la decisión de abstenerse no implicaba desconocer la importancia del homenaje.
RG/ML