A 48 horas del episodio, la Casa Rosada sigue sin dar explicaciones convincentes sobre la intrusión a la Sala de Periodistas, y esa demora alimenta un manto de sospechas que el propio Gobierno no logra disipar sobre un episodio que genera intranquilidad, y que deja expuesta la fragilidad de la seguridad en la Casa de Gobierno.
En el área de Comunicación que conduce Fabián Fernández reconocen, puertas adentro, que manejan algunas hipótesis sobre lo ocurrido. Sin embargo, optan por reservarlas y aguardar el resultado de la investigación judicial antes de dar precisiones públicas.
Casa Militar, que depende de Sebastián Ibáñez bajo la órbita de la Secretaria General Karina Milei, abrió un sumario administrativo paralelo a la causa judicial. Según pudo saber PERFIL, ese expediente todavía no tiene fecha estimada para un dictamen.
La denuncia y la Justicia Federal
Los propios acreditados de la Sala formalizaron una denuncia penal, la que fue firmada por Fabián Waldman (FM La Patriada), que quedó radicada en la Comisaría de la Casa de Gobierno, dependiente de Casa Militar. La causa recayó en el juzgado federal de Marcelo Martínez de Giorgi. Una división de las Policía Federal (PFA) trabajó sobre rastros papiloscópicos hallados en el lugar el mismo lunes.

El inventario de lo sustraído resultó menor en términos materiales pero significativo en su carga simbólica: cartones de leche, paquetes de yerba y la taza del medio Corta. Los periodistas acreditados llegaron el lunes por la mañana y encontraron los cajones abiertos, revueltos, y los elementos de los escritorios desordenados.
Burla oficial en medio de la investigación
Mientras la causa avanza, la cuenta de la vocería presidencial volvió a viralizar un video con tono de burla y sarcasmo sobre el episodio, producido por el área que conduce Juan Carreira, el mismo funcionario que había generado un incidente diplomático con China tras sus declaraciones sobre la catástrofe natural en la frontera con Nepal.
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Esa combinación de silencio institucional y humor digital sobre un hecho que ocurrió dentro de la propia Casa de Gobierno —donde también trabaja el Presidente— generó malestar entre los trabajadores de prensa acreditados, que denuncian además un clima de hostigamiento sostenido.

La respuesta leída por Ravier
Consultado por la prensa acreditada en su última conferencia, Ravier se limitó a leer una respuesta escrita: "Acreditados de Casa Rosada denuncian supuesta intrusión en la sala de periodistas. En la comisaría de la Casa de Gobierno, a cargo de Casa Militar, se radicó una causa en la Justicia Federal, que ya tomó declaración testimonial y trabajó sobre rastros papiloscópicos en el lugar. En paralelo, Casa Militar inició un sumario para indagar respecto a lo ocurrido y pondrá los resultados a disposición de la justicia".
La frase que circula puertas adentro de la Casa Rosada resume el clima oficial ante la consulta: "Esperemos a ver qué dice la investigación". Puertas afuera, la tropa digital oficialista replicó en tono burlón la vulneración de un espacio de trabajo dentro del propio edificio de Gobierno, mientras la pregunta sobre quién y por qué ingresó a la Sala de Periodistas sigue sin respuesta.