POLITICA

Las riñas políticas se mudan a la fiesta de La Vendimia, con plan antisilbatina

La Presidenta no confirmó su asistencia. Estrategia para evitar abucheos.

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| Cedoc

Como hace tiempo no sucedía, este año la Fiesta de la Vendimia de Mendoza estará cubierta por la política nacional. El gobernador Celso Jaque se ilusiona con tener a la presidenta Cristina Kirchner y al ministro de Planificación, Julio De Vido, aunque ninguno confirmó su presencia, en el tradicional almuerzo del sábado en la Bodega Navarro Correa.

Quienes sí estarán presentes serán el "desconocido" Lino Barañao, ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (irá mañana jueves), el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli (el sábado) y el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, quien asistirá hoy.

De la otra vereda, irían el vicepresidente Julio Cobos, y los diputados del peronismo federal Francisco De Narváez y Felipe Solá, quienes asistirían el sábado. Por su parte el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y el senador Carlos Reutemann avisaron que no irán para "no politizar la Vendimia", según informó el diario mendocino Los Andes.

Evitar los silbidos. Según informó MDZ Online los lugares para asistir al acto central son 19.242 y se distribuyen de la siguiente manera: 645 (Cultura), 7.158 (Turismo), 4889 (venta al público), 800 (protocolo de Gobierno), 750 (Palco Oficial), 1.440 (municipios) y 3.560 (empresas).

El intendente de Junín, el cobista Mario Abed, denunció que el Gobierno le dio las entradas más privilegiadas a sectores oficialistas para evitar silbidos durante el discurso de Jaque.

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Desde la Gobernación los desmienten e incluso Jaque se refirió al tema en una conferencia de prensa: "A mi me causa gracia porque parece que hay sectores a los que les encantaría que pasen cosas que pueden ser normales o anormales. Yo quiero a los mendocinos y voy a trabajar por los que me quieren y los que no, y voy a trabajar con o sin silbatina, y la cosa es que nos aprendamos a querer".

A esa polémica se sumó el secretario general de la CGT de aquella provincia, Luis Márquez, quien confirmó que para los gremios se reservaron mil entradas, más allá de que éstas no figuraban en el detalle ampliado que ofreció el secretario de Cultura, Ricardo Scollo, hace una semana sobre la distribución de boletos, según constató Los Andes.

Márquez dijo que “todos los años se lleva a cabo la misma modalidad”, incluso señaló que aunque parezcan muchos lugares “todos quieren ir” y se tienen que repartir entre los 80 gremios que aglutina la CGT.