El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, firmó los decretos reglamentarios para comenzar a implementar la castración química a violadores y espera que se pueda poner en marcha en un máximo de tres meses. El mandatario piensa en poner en marcha este método polémico para terminar con las estadísticas provinciales que indican que “una persona cada tres días” es víctima de violación.
Según explicaron desde el portal del diario mendocino Los Andes, el gobierno provincial quiere que en un máximo de tres meses los presos condenados por abuso sexual se sometan al procedimiento de castración química impulsado desde el Ejecutivo.
Fue el propio ministro de Gobierno, Mario Adaro, quien adelantó a la prensa que el gobernador había firmado los decretos para la puesta en marcha del programa, que incluye, además del suministro de la medicación, un abordaje multidisciplinario.