POLITICA
LO TORTURARON HASTA MATARLO

Reabren la causa por el crimen de Mario Abel Amaya

Lo confirmó un fiscal de Rawson. Se cumplen 31 años de la muerte del abogado que defendió a Agustín Tosco y a militantes guerrilleros que luego fueron masacrados en Trelew. Uno de los dos ex generales involucrados, murió.

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| Cedoc

El fiscal federal de Rawson, Fernando Gelves, confirmó hoy la reapertura de la causa por la muerte del abogado defensor de derechos humanos Mario Abel Amaya, en coincidencia con el 31 aniversario de su muerte ocurrida el 19 de octubre de 1976.

Amaya era un reconocido militante radical, partido con el cual llegó a diputado nacional, cargo que asumió el 25 de mayo de 1973 hasta que fue apartado por la dictadura que en marzo de 1976 encabezó Jorge Rafael Videla.

Fue abogado del dirigente gremial Agustín Tosco y colaboró en la defensa de los militantes de Montoneros, Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) que fueron detenidos el 15 de agosto de 1972, tras la fuga de la cárcel de Rawson que concluyó una semana después con la Masacre de Trelew.

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Gelves informó que "ayer me notifiqué sobre la declaración de competencia que dictó el juez federal Hugo Sastre, por lo que de inmediato se tomarán medidas en esta causa que quedó a medias, pero que a mi juicio, con los datos colectados que hay, merecerían la toma inmediata de medidas procesales".

Para el fiscal, "en la causa está acreditada la muerte de Amaya como consecuencias de tormentos sufridos en los lugares de detención y tiene, además, presuntos responsables en las personas de los entonces generales René Azpitarte y Acdel Vila".

Estos últimos cumplían funciones en el V Cuerpo de Ejército con asiento en Bahía Blanca y tenían jurisdicción sobre la Patagonia, desde donde ejecutaron la orden de detención de Amaya, quien murió tras dos meses de apremios ilegales sufridos en distintas cárceles.

"Por lo que tengo entendido, René Azpitarte ya falleció y el general Vila está muy delicado de salud, pero seguiremos con la investigación hasta cerrar la causa porque hay otros testimonios importantes para recibir, como por ejemplo el jefe de requisa que tendrá algo para aportar", comentó.

Gelves ubicó a la investigación en el marco de un delito de lesa humanidad y agendó la declaración de Hipólito Solari Yrigoyen, quien estuvo detenido con Amaya y fue uno de los últimos que lo vio con vida, según él mismo publicó recientemente.

Defensor de presos políticos. La detención de Amaya se produjo el 17 de agosto de 1976, con la única "justificación" de haber ejercido la defensa de los presos políticos.

El 11 de septiembre de ese año se lo trasladó a Trelew, de donde es oriundo, momento en que "luego de descender del avión recibimos un castigo feroz que se prolongó por varias horas de ese día y en los siguientes y ese trato inhumano, cruel y degradante fue consecuencia directa de su muerte", recordó el ex senador radical Solari Yrigoyen, en un artículo periodístico.

Solario Yrigoyen, quien será citado a declarar por el fiscal Gelves, recordó: "Tuve la ocasión de ver por última vez a Amaya en el baño, tenía la cabeza partida, estaba morado por los golpes y hablaba con dificultad, aunque alcancé a escucharle que me dijo: estoy muy mal".

Amaya era asmático y como parte de los tormentos, en la cárcel de Rawson le retiraron el inhalador y todos sus medicamentos, lo que produjo un deterioro tal en su salud, sumado a los tormentos, que murió con 41 años.

Fuente: Télam